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Un paso más en la Isla del Rey

viernes, marzo 22nd, 2019

En Baleares existen restos de once Basílicas Paleocristianas y tan sólo en Menorca se conoce la existencia de siete. Puede haber más puesto que, en ocasiones, sobre las ruinas de alguna de ellas se ha construido una Iglesia. La importancia que se concede a estas Basílicas proviene que son los primeros templos cristianos que se construyeron a partir del edicto de Milán en el que Constantino promulgó la libertad de cultos en 313. Con ello, el cristianismo que hasta entonces se había practicado en catacumbas y lugares ocultos, sale a la luz y lo hace inspirándose en los edificios públicos romanos: Una basílica era un suntuoso edificio público que solía destinarse a tribunal y era donde se celebraban también actos importantes.

No es extraño que se procurase dotar a estas construcciones de un grado de esplendor muy singular. Y de ahí viene la decoración a base de mosaicos. Al principio en techos, bóvedas y paredes y posteriormente en el suelo. En Menorca hubo mosaicos en las Basílicas de la Isla del Rey y en Fornás de Torelló. Este último se puede visitar entre las ruinas de la Basílica.

Respecto al de la Isla del Rey, fue descubierto en 1888. Reconocida la importancia arqueológica del hallazgo, se realizó un dibujo del mismo y se intentó proteger el original para evitar su deterioro, lo que se consiguió sólo en parte; ocupaba la base de la Basílica y estaba dividido en tres partes, una central de 4m x 4m y dos a Norte y Sur del anterior de 6m x 4m cada una. Años después, a mitad del siglo XX la parte central fue trasladada al Museo de Menorca. Pero del resto sólo quedaban pequeños trozos que duermen en los sótanos del museo.

En su afán por recuperar parte de nuestra historia, la Fundación Hospital Isla del Rey se propuso replicar ese suelo de la basílica para mostrar cómo había sido en el Siglo VI. La basílica, hoy en ruinas, cuenta con un elevado nivel de protección lo que impide cualquier actuación de este tipo sobre ella. Por eso tuvimos que realizar un proyecto totalmente independiente que replicase los mosaicos originales con los datos de que hoy disponíamos. Se hicieron fotografías, se localizaron elementos originales en mosaicos de diversos museos y se fueron integrando según nos mostraba el dibujo del XIX con lo que llegamos a disponer de un diseño aceptable por nuestros arqueólogos. (Gracias Jaime Llopis por tu oculto trabajo de investigación y de tratamiento con Photoshop y a Pere Engel por tu asesoría y buen consejo).

Hecho el diseño, hubo que materializarlo con piedras y cerámicas dispuestas sobre bastidores de hierro y madera convenientemente tratados para soportar el paso del tiempo. Fueron varios los voluntarios de la Isla del Rey quienes colaboraron en trabajos de soldadura, pintura y preparación del bastidor y varias las Empresas que participaron con sus ayudas. Pero fue fundamental el trabajo de internos del Centro Penitenciario de Menorca, quienes en número variable y con el apoyo de la Dirección del Centro, lograron replicar los mosaicos según diseño. Para ello fue necesario establecer un convenio con el Ministerio del Interior en el que se acordaba esa colaboración de carácter cultural y estimulante. Fruto de todo ello son los dos mosaicos que hoy se pueden ver en la Isla del Rey y que son la mejor muestra que complementa los restos de la basílica. Hemos tardado unos 6 años en efectuar 2/3 del trabajo total. Acabamos de inaugurar la segunda fase. ¿Llegaremos a ver el tercio que falta?

José Mª Vizcaíno Aznar Doctor

Ingeniero Industrial (jubilado)

Favaritx…y María del Mar Bonet

viernes, marzo 8th, 2019

La visita de un nutrido grupo de voluntarios al faro de Favàritx el pasado 23 de Febrero dejó muy buena impresión. En primer lugar por la excelente acogida y explicaciones o que nos prestó José Barthélemy, uno de los tres técnicos de señales marítimas a cargo de todas estas señales en Menorca, como sabemos dependientes de la Autoridad Portuaria. En segundo lugar porque el tiempo acompañó con un sol radiante y en tercero porque resultó que Favàritx es mucho más que un faro. En efecto, gracias al interés, a un suponemos que persistente esfuerzo a lo largo de años enteros, y a un indiscutible buen criterio, otro técnico, a quien nos gustaría poder saludar algún día, consiguió dar forma a un verdadero museo de señales marítimas. Con estos ingredientes el interés y provecho de la visita estaba asegurado, pues pudimos hacer un gran repaso de las tecnologías de la señalización marítima (faros, boyas flotantes, balizas) en lo relativo a fuentes de energía, su manejo (gases como el acetileno, líquidos como el aceite lampante antiguamente, etc.), los sistemas de generación de las características de cada señal (destellos, luz fija, aparatos ópticos) y muchos detalles más. Todo ello permitió sin duda que el grupo se hiciese una idea cabal de la misión que los torreros de faros debían cumplir, con todos los esfuerzos físicos del acarreo, control de funcionamiento, mantenimiento y tantas más, y la preocupación constante por asegurar el perfecto funcionamiento de las señales.

Para quienes ya conocíamos el mundillo de los faros, recuperar el olor de la sala de máquinas, ver el canal de descenso del peso que accionaba la rotación del aparato óptico, toparnos con un catálogo de recambios de la famosa casa AGA sueca, la inventora del sistema de encendido y apagado automático de las señales sin ningún componente eléctrico ni mucho menos electrónico, fue todo un regreso a años pasados. Y para remate de la visita, el ascenso por una escalera de 120 peldaños hasta la linterna fue un complemento diría yo que necesario para acabar de entender la vida en un faro. El panorama desde arriba no se puede explicar, hay que verlo, puede uno imaginar que está en el faro del fin del mundo… Al final, descubrir expuesta en la pared una rosa de los vientos con dieciséis vientos en lugar de los ocho bien sabidos por todos, y en especial por todos los menorquines, plantea un cierto reto a Maria del Mar Bonet, para que cuando cante como ella sabe hacerlo su “Jota marinera” en la que se desgranan los nombres de los “vuit vents del món”, añada otra estrofa para los otros “vuit” que vimos el otro día y que provocaron más de un comentario y más de una foto.

A ver si alguien puede hacer una propuesta… Gracias de nuevo, José, gracias también a la Autoridad Portuaria por su buena disposición y hasta una nueva aventura.

Oscar Sbert Lozano

Ingeniero Industrial

Creció en el Faro de Montjuic

El puerto de Mahón y los hidroaviones

lunes, febrero 25th, 2019
Un Macchi-18 sobrevuela el puerto de Mahón en 1923
Frente la rampa del hangar de los hidroaviones

Este pasado domingo 17 de febrero, algunos voluntarios de la isla del Rey comentaban la noticia <Es Diari> sobre la posible programación de vuelos interinsulares operados con hidroaviones. Me ha venido a la memoria que sería estupendo que nuestro puerto volviera a recuperar actividad aérea en la plana de Cala Figuera, esa gran lámina de agua que el puerto cuenta entre las riberas de Cala Rata, San Antonio, Isla del Rey, Fonduco y Punta des Rellotge, donde los antiguos hidroaviones realizaban sus amerizajes y despegues.

<Una compañía balear pretende operar la conexión interislas con hidroaviones>, era el titular del MENORCA y detallaba: “IslaAir operará con hidroaviones DHC-6 300 Twin Otter, con 2 pilotos y capacidad para 18 pasajeros. Con una autonomía de 1.296 kilómetros, estas aeronaves vuelan a una velocidad de 230 kilómetros por hora. Señalan que para operar desde los puertos solo necesitan un espacio en el muelle en el que instalar una pasarela para que los hidroaviones atraquen y efectúen el embarque y el desembarque de pasajeros.

Las operaciones de despegue y aterrizaje se harán fuera de los límites del puerto salvo en «poco frecuentes condiciones meteorológicas», en que sí se necesitaría operar dentro del muelle. La distancia requerida para efectuar estas maniobras es de entre 300 y 500 metros.

<IslaAir> pretende operar los 365 días del año y se dirige a la población local y a turistas. La compañía advierte que su propuesta mejora las conexiones aéreas con una reducción del coste –anuncian «unos precios más competitivos que las líneas aéreas convencionales»– y del tiempo, ya que operarán desde los puertos, es decir, «cerca del centro de la ciudad». Contemplan crear 150 puestos de trabajo.

La empresa no dispone aún de los permisos para operar, pero las conversaciones ya mantenidas con las autoridades estatales han sido «positivas». Esta última semana han presentado el proyecto a las instituciones baleares.” (sic)

Esta amplia y detallada información da la impresión que la implantación del servicio es relativamente fácil, cosa complicada ya que en la actualidad los puertos en España son para navegación marítima y no están autorizados alternar con tráfico aéreo regular.

Podemos recordar perfectamente, que hace pocos años, concretamente el 18 de Junio del 2010, el propietario de la firma Travel Fly Dreams, amerizó con un cliente junto a Punta Prima y su hidroavión fue inmediatamente confiscado por la autoridad pertinente.

Para seguridad de la navegación aérea internacional, las normas son muy restrictivas y no es nada fácil que en España se flexibilicen autorizando vuelos marítimos en puertos, para compartir espacios de tráfico aéreo con las instalaciones aeroportuarias terrestres.

Sin embargo fueron los puertos con sus instalaciones marítimas, los que originaron el progreso de la aviación, pero los nuevos establecimientos terrestres, que con el tiempo, se iban construyendo, los puertos perdieron funcionalidad, y fueron quedando absorbidos por los aeropuertos. Finalizamos la conversación, contemplando la fotografía aérea de la Isla de las Ratas, que tenemos en la Isla del Rey, recordando que la dragaron entre los años 1934 y 1936, para facilitar el amerizaje y despegue de los hidroaviones de la época.

Antonio Pons Villalonga

Expresidente del Real Aeroclub Mahón-Menorca

Entre planes e ilusiones

miércoles, febrero 6th, 2019

Imposible utilizar el Muelle de Fontanillas en Es Castell, embarcábamos el domingo pasado más resguardados, en el del Club Marítimo de Mahón en la sufrida semirrígida que nos vino de Motril, procedente de la lucha contra la droga. Nunca pudieron imaginar los narcos el servicio que nos iban a prestar.Embarcaba, digo, un grupo irrepetible de voluntarios, resguardados de nuestro conocida y dura tramontana. Visitantes también: gentes de Ciutadella y otros cercanos al Museo Naval de Madrid. ¡Valientes!. Ahora seguiremos trabajando con la seguridad jurídica de un bien trabajado Plan Especial, aprobado por unanimidad por todos los grupos políticos municipales en un Pleno que para muchos de nosotros revistió especial emoción. Un paso importante más.Recordaremos especialmente este domingo 3 de Febrero no solo por las olas, el viento y el frio, sino por la constatación de que con voluntad y cultura del esfuerzo se puede alcanzar todo. Por supuesto queda camino. El inmediato, esperar la posible ayuda procedente del 1,5% Cultural que tramitó nuestro Ayuntamiento y que conceden los Ministerios de Fomento y Cultura. Con ello terminaríamos el Ala Sur la que queda por rehabilitar del edificio histórico. Porque el Ala Principal, salvada recientemente gracias al apoyo de FUNDATUR, albergará el Centro de Interpretación del Puerto en colaboración con todas las entidades y empresas que piensan, quieren o trabajan en él. Luego vendrá la licencia de obras reglamentaria, para acometer la recuperación del barracón que llamamos Lángara que se construyó a finales del XVIII para albergar a las tripulaciones de una escuadra de mil cañones, mandada por el almirante de este nombre, preparada para la conquista de Toulon. En este barracón está previsto se instale el Centro de Arte Hauser&Wirth una de las firmas más prestigiosas del mundo en Arte Contemporáneo, lo que puede representar dar un necesario tirón cultural a nuestro Puerto, perdida su antigua función militar, en peligrosa decadencia su faceta comercial.Y seguimos sin perder impulso, cerrados ya en agenda actos para este verano como la clausura del Festival de Cine de Menorca (20 de Julio) o el XI Foro Isla del Rey (8 de Agosto). Y no descartamos ilusionados avances importantes en los citados Centros de Interpretación y de Arte Contemporáneo.

Manos a la obra, este próximo domingo 10 de Febrero lo dedicaremos a una especial limpieza, porque en catorce años hemos acumulado mucho material, alguno entrañable como el ruidoso y viejo grupo electrógeno que nos dio energía durante los primeros siete años o una escalera metálica de extensión manual que regresará como pieza de museo al Parque de Bomberos y que nos sirvió para las primeras limpiezas de fachadas y bajantes de pluviales. Los <Yellow Catamarans> se han sumado a la iniciativa ofreciendo el transporte gratuito de voluntarios y acompañantes, algo que valoramos enormemente. (salida 08:30 del Muelle Comercial). Entre planes e ilusiones, la Fundación Isla del Rey sigue fiel a su vocación de restituir un espacio público para disfrute de todos los menorquines y de cuantos vienen para conocer quienes somos, donde vivimos y que raíces históricas han conformado nuestra alma.

Fundación Hospital de la Isla del Rey

Breu ressenya del metge estomatòleg Enrique Mir Álvarez

sábado, febrero 2nd, 2019

 Amb motiu de la donació del mobiliari i aparells odontològics del seu despatx a l’Associació d’Amics de L’Illa de l’Hospital.Enrique Mir Álvarez (Maó, 3 d’agost 1919-1996) fou el quart dels cinc germans, Pedro, Antonio, Guillermina i Pilar. Els seus pares foren el doctor Pedro Mir Llambías (1888-1937) i Mª. Dolores Álvarez Paz (1892-1921), traspassada quan el petit tot just tenia dos anys; fruit de les segones núpcies, va ser criat per la seva segona mare, Concepción Albertí Preto (1890-1978). Son pare havia ampliat estudis a París, exercint la medecina a Menorca com a metge cirurgià i ginecòleg. Va dirigir fins al seu òbit als quaranta nou anys l’Hospital Municipal de Maó, al cos de Gràcia. Conten que anava en carro a visitar els malalts, sense cobrar-los si no el podien pagar.Enrique Mir va cursar l’escola primària a Mateu Fontiroig i els estudis de batxillerat a l’institut de segon ensenyament, ubicat on hi havia hagut l’Escola de Nàutica (1855), a les dependències de l’antic convent franciscà (actual Museu de Menorca), al Pla des Monestir, de Maó, on va obtenir el batxiller l’any 1936.Enrique Mir no es lliurà del servei militar atès que formà part de les tres quintes de joves menorquins cridats a files en finalitzar la guerra i enviats a Saragossa, en un viatge en el vapor correu Coca que durà tres dies en unes condicions penoses, i mal mirats per procedir de zona republicana. En el servei obligatori es presentà com a manobre voluntari, cosa que va possibilitar que pogués gaudir de permisos. L’anunci oficial de concessió de pròrrogues per part del nou govern va coincidir amb l’estada de permís a Menorca, navegant al port de Maó amb el llaüt El Mayo, amb la seva promesa Margarita Orfila (es varen casar el 20 de març de 1954) però va aconseguir arribar a temps per tal de sol•licitar l’esmentada pròrroga que el va permetre començar els estudis universitaris. Recollint el testimoni de son pare, inicià la carrera mèdica el curs 1939-40 matriculant-se a la Facultat de Ciències de la Universitat de Barcelona (la ciutat fou incorporada al bàndol nacional el 26 de gener de 1939), i continuant a la Facultat de Medicina de la Universitat de Salamanca (1940-46), coincidint amb el seu company d’estudis i amic Tomàs Orfila, i amb Vicente Macián que estudiava al seminari, d’on el deixaven sortir gràcies a que els dos companys menorquins l’anaven a cercar. A València continuà els seus estudis durant el curs 1946-47, amb el corresponent carnet d’afiliat al Sindicato Español Universitario (SEU) -amb data d’admissió de 20 d’agost de 1939- figurant com a estudiant de medicina, que segons l’article 70 de la Ley de Ordenación de la Universidad Española era obligació i dret de l’escolar universitari considerar la seva labor com un servei obligatori a la Patria, que havia de complir amb exactitud i esforç per tal d’aconseguir la millor formació acadèmica i professional. Finalment, es traslladà a la Facultat de Medecina de Madrid cursant estudis en l’especialitat d’Odontologia i Pròtesis (Escuela de Estomatología), durant el curs 1947-48, llicenciant-se l’any 1950 tal com consta en l’orla de la seva promoció i en la fotografia de tot el grup en front de la façana de l’escola. El divendres, 12 de gener de 1951, el Menorca Diario Insular del Movimiento en l’apartat Ecos de Sociedad felicitava i desitjava tota sort de prosperitats, anunciant la benedicció i la inauguració, el dia anterior, de la nova Clínica Dental del Médico Odontólogo Enrique Mir Álvarez, al carrer de Prieto y Caules nº 15 a la casa paterna de Sa Raval, i l’any 1978 es traslladà al carrer Isabel II nº 13. Així mateix cursà la sol•licitud per a col•legiar-se en el Colegio Oficial de Odontólogos de Balears, i redactà la declaració jurada exigida per la Delegación Provincial de Sindicatos de F.E.T. y de las J.O.N.S. de Baleares, del departament Sindicato Provincial de Actividades Diversas. Grupo Protesis Dental, d’acord amb les Juntas Nacionales de Prótesis Dental y Gabinetes Odontológicos.Fou el primer a Menorca en introduir en la seva consulta una nova tecnologia en forma d’aparell semblant a una turbina d’aire comprimit que permetia la neteja i llimat de les dents d’una forma més efectiva, substituint l’antiga rodeta de pedals que havia adquirit en la seva època d’estudiant. Altrament, no s’ha de menystenir l’afició que Enrique Mir sentia per el joc de billar, la caça de la perdiu, i especialment la pesca, fins el punt que es va convertir en el president de la Confraria de Pescadors.El doctor Mateu Seguí Mercadal destacava en un article en el diari Menorca (30/03/1996) la necrològica del seu funeral oficiat per un emocionat pare Macián a l’església de Santa Maria, plena a vesar per tal de retre-li homenatge pòstum, testimoniant l’estimació i el reconeixement que el poble de Menorca tenia cap es doctor dentista Mir, donat el caràcter obert i extravertit, una especial bonhomia, un refinat sentit de l’ humor i la seva fama com a professional metge odontòleg. Sobresortia per la seva empatia i disponibilitat en el tracte cap els pacients, coneguda arreu, al igual que la seva generositat hipocràtica, heretada del pare.El seu fill Pedro Mir Orfila ha seguit el camí de son pare, al igual que els nets Kike Mir Pons, Xavi Mir Marí i Maties Pons Mir.Ara, la seva esposa Margarita Orfila ha fet donació del mobiliari i aparells odontològics del despatx de Enrique Mir Álvarez a l’Associació d’Amics de L’Illa de l’Hospital, a la sala dedicada a la odontologia en l’històric hospital britànic del segle XVIII construït sobre l’illot conegut com l’Illa del Rei, en el port de Maó, d’ençà el rei Alfons III el Liberal hi desembarcà l’any 1287.

Miquel A. Pons Carreras.

Professor de geografia e història.

Visita a la Estación Naval de Mahón

viernes, enero 11th, 2019

Adelantado al domingo día 6, festividad de los Reyes Magos y Pascua Militar. Uno de estos contados domingos en que no hemos trabajado en la Isla del Rey.

Como alternativa, reunión de voluntarios y visita a la estación Naval de Mahón de la mano de su Comandante el CF. Guillermo Coll y con el apoyo como guía del Cº1º Oubiña. Visita más que interesante. Muy sensibilizados nuestros amigos ingleses, No en balde bajo dominación inglesa se explanó la Isla Pinto o d´en Pintó que ellos llamaban “suffren” por su color azufrado y se construyeron parte de los edificios que aun hoy forman parte de la Base.

El recorrido  se ha iniciado en la Capilla, uno de los primeros edificios que construyeron entonces, que fue por tanto anglicana inicialmente  y posteriormente católica como en la Isla del rey. Tiene forma alargada ya que a su costado formando un mismo cuerpo, estaban los almacenes de mástiles. Recuerdo el sistema que tenía el arsenal inglés para el mantenimiento de sus barcos en el Mediterráneo lo que evitaba se desplazasen a su metrópoli atlántica: el barco una vez amarrado, se desarbolaba y luego se recostaba de un costado lo que permitía la limpieza de uno de sus  fondos; la maniobra se repetía en el otro costado. También sabéis que entonces los barcos ingleses ya forraban la obra muerta  con planchas de cobre.

De la capilla hemos pasado a Isla Pinto. Nuestro neurocirujano Fabián –que por cierto se consolida como columnista del Diari- está muy preocupado por su estado. Todos esperamos que se recupere.

De la isla  Pinto hemos entrado en los túneles: 600 metros excavados en terreno pizarroso en los que se realizaba el ensamblaje y mantenimiento de torpedos tanto para submarinos como para estaciones torpederas. Llama la atención que estos túneles se construyesen a partir de 1945 y con ayuda norteamericana. Desde luego se trabajó bien porque prácticamente no hay fisuras en su “caja” de hormigón. A trechos se encuentran “aperturas de descanso” a modo de juntas de dilatación e imagino para posibles drenajes. Reitero que en 1945 cuando oficialmente parecía que vivíamos una España autárquica y aislada,  los norteamericanos ya se apoyasen en nosotros-e invirtiesen-  en plena Guerra Fría contra la URSS comunista., potenciando a nuestros submarinos e indiscutiblemente a los suyos. La maquinaria que aun se conserva es impresionante, a  pesar de su deficiente estado.

Con nuestra mentalidad recuperadora, nuestras mentes bullían. No descartamos proponer un domingo en que volquemos todo nuestro esfuerzo en una primera labor de mantenimiento. Es cuestión de aceiteras de pistón, aceites quemados, 3 en 1 al por mayor. Sería una forma de agradecer la visita y pasar el mensaje de que aquello  no se puede abandonar. ¿Crear una asociación de  voluntarios  de la Base Naval? ¿Aumentar plantilla de personal civil y/o militar? ¿Cursos de formación profesional? ¿Parados? ¿TBC,s?.

Si en Cartagena ha podido hacerse –y lo comprobamos recientemente- ¿por qué no en el Puerto de Mahón?.

Pero volvamos a lo nuestro y al próximo domingo día  13 de trabajo normal.

Luis Alejandre Sintes

Presidente Fundación Hospital de la Isla del Rey

Historia de la anestesia

domingo, diciembre 30th, 2018
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La triste historia de Horance Wells: Dentista y padre de la anestesia modernaHorance Wells era un joven dentista de Connecticut que se caracterizaba por su extrema empatía y compasión por sus pacientes. No soportaba verlos sufrir.El 10 de diciembre de 1844, Horace Wells y su esposa Elizabeth asistieron a un show donde a un grupo de voluntarios les suministraron óxido nitroso (gas hilarante)Luego de inhalarlo comenzaron a reír descontroladamente y a hacer cosas estúpidas. Uno de los voluntarios comenzó a perseguir a un enemigo imaginario y en su alocada carrera tropezó. Cuando regresó a su asiento se dieron cuenta que tenía la pierna desgarrada, pero el individuo no sintió dolor hasta que los efectos del gas se disiparon.¡Esto le dio a Wells una gran idea!Al día siguiente, Horace le pidió a un dentista colega suyo que le extraiga una muela mientras inhalaba algo de gas hilarante y no sintió ningún tipo de dolor ni tuvo complicaciones..Wells emprendió una serie de experimentos exitosos para demostrar científicamente su descubrimiento. Por desgracia, el día en que decide llevar a cabo una demostración pública ante renombrados cirujanos y varios estudiantes de medicina, algo salió mal. Parece que no fue bien regulada la administración del gas y el paciente se levantó dando fuertes alaridos. Los médicos se burlaron del invento de Horace, mientras los alumnos presentes lo abucheaban.Su experimento había fracasado.Horace abandona la práctica médica y cae en una profunda depresión. Lo peor es que sería otro dentista de Boston, William Morton -ex alumno suyo-, quien dos años después se llevaría la gloria efectuando la primera cirugía indolora con óxido nitroso frente a un grupo de connotados médicos.En 1847 se había hecho consumidor habitual y adicto al cloroformo, el cual inhalaba compulsivamente. Muy poco quedaba de aquel joven idealista, de aquel médico humanista que quiso aliviar el dolor de sus pacientes. Sufría de grandes trastornos y cambios de personalidad bajo los efectos del gas. Más adelante fue encarcelado. Cuatro días después y sumamente deprimido, se anestesió a sí mismo y se abrió la arteria femoral del muslo con una cuchilla de afeitar con el fin de morir desangrado y sin dolor dentro de su celda. Así en 1848, moría de esta triste forma el padre de la anestesia moderna.

Maria Andreu Codina

Odontóloga

«Mynysterio(sic) de Menorca».

domingo, diciembre 16th, 2018

Llama la atención la portada del libro que nos había prometido Pilar Lafuente y que nos entregó el pasado miércoles 21 a la vez que nos regalaba una deliciosa novela –“Un encargo especial”- muy ambientada y relacionada con nuestra vida insular.

La Biblioteca de la Isla del Rey se enriquece con un manuscrito de la “Ordenanza de Hospitales Militares” firmada en Aranjuez  en 1739 por el Teniente General,  Secretario de Estado y de Guerra de Fernando VI, Casimiro de Ustariz.

De tamaño folio, en sus 287 páginas encuadernadas en piel de cordero, recoge toda la reglamentación sobre hospitales de plaza y de campaña. En su primera página consta el sello de “Comisaría de Guerra de Mahón”. La copia manuscrita está fechada en Palma en 1793,  lo que nos lleva a una primera conclusión: cuando Ustariz firma la Ordenanza en 1739, Menorca es inglesa. Se aplicará aquí, cuando la isla sea española  a partir de 1782, aunque durante otros  cuatro años (1798-1802) volviésemos a ser por tercera y última vez, ingleses.

Recoge tres tratados y un decreto final. El primero regula los servicios en los hospitales de plaza –el de la Isla del Rey lo era-  tanto de  los contralores (sic), capellanes, médicos y practicantes, como del cirujano mayor, comisarios de entrada, boticario mayor, “guarda  ropa, dispensero y cozinero” (sic)

El segundo se refiere al servicio en los hospitales de un ejército en campaña y prácticamente repite las obligaciones citadas anteriormente, con refuerzo de cirujanos.

El tercero trata de la “forma de servir la dirección” en los hospitales del Rey. Regula las funciones y responsabilidades del director y del contralor: como deben recibir los víveres de los almacenes del Rey y de otros particulares; la compra de utensilios y ropa; la adquisición de víveres, medicinas y compras del boticario, así como  el modo de satisfacer los transportes; cuantifica el consumo de aceite y velas de sebo para lámparas; el suministro de aguardiente “para curación de heridos y enfermos”; los sueldos, gastos extraordinarios, pan, carne, bizcochos, azúcar, gallinas, arroz, aceite y otros gastos extraordinarios. Todo. Todo parece previsto en el reglamento.

Finaliza como tercer tratado, con un reglamento de distribución de alimentos en el que se detallan raciones, medias raciones y dietas de oficiales, así como  la ración, la media ración y la dieta rigurosa  del soldado en el que se prevén aumentos  de arroces, carnes y gallinas junto a tostadas  para desayunos.

Esta referencia, lógicamente resumida, tiene dos finalidades:

-agradecer la donación de Pilar Lafuente de un Tratado histórico de doble valor para la Biblioteca de la Fundación. Uno, por proceder de su familia, de entrañable arraigo en Menorca. En segundo lugar por citar referencias al funcionamiento del Hospital de la Isla del Rey y su encaje histórico en el complicado tránsito del  siglo XVIII al XIX.

-fomentar la investigación de especialistas y el conocimiento general de la materia. Siguiendo nuestra costumbre de impulsar la historia del Puerto de Mahón en particular y  de  Menorca en general, la obra escaneada estará disponible en nuestra web, sin descartar su edición facsimil. No protegemos limitando accesos, sino al contrario, abriéndonos al conocimiento de todos. Porque somos de todos.

Luis Alejandre Sintes

Presidente Fundación Hospital de la Isla del Rey

 

Las recetas de Marga

sábado, diciembre 1st, 2018

Uno de los placeres para los voluntarios de la Isla del Rey es reunirnos alrededor del desayuno en La Casa del Gobernador a las 10:30 después de trabajar duro en el islote.

Cada domingo el equipo de Marga con el apoyo de su marido, Toni Barber (barman, constructor, capitán del barco “Zodiac”) y otras buenas amigas preparan un tentempié para todos los voluntarios y visitantes.

Hoy vamos a compartir algunas de las recetas favoritas de Marga…..

Montaditos de Calabacín y tomate:

Una barra de pan cortado en lonchas finas. Pintar el pan con tomate, sal y aceite de oliva. Espolvorear el pan con una mezcla de pan rallado, ajo y perejil. Poner encima una rodaja de calabacín, una pizca de pimentón picante, más de la mezcla de pan rallado y un chorrito de aceite. Luego poner una rodaja generosa de tomate encima con sal y un poco de azúcar y otro chorrito de aceite. Espolvorear una vez más con la mezcla de pan rallado y añadir orégano. Hornear de cinco a diez minutos hasta que estén tostaditos. Salen deliciosos!!

Tostaditos de Oliaigua:

Lonchas de pan pintadas con tomate, sal y aceite. Preparar un sofrito en crudo de cebolla, tomate, ajo, pimiento verde, perejil, sal, pimienta y escurrir. Poner el sofrito crudo encima del pan, luego una pizca de pan rallado con ajo y perejil. Adornar con un trocito de higo. Añadir un poquito de azúcar. Hornear 5 minutos o hasta que estén dorados. Muy bueno!!

Pudin de Marga:

Una barra de pan duro, con azúcar, huevos y canela en polvo remojados en leche. Pasas remojadas en vino, jerez o moscatel. Mezclarlo todo con un sobre de levadura en polvo. Se puede añadir yoghurt. Echarla en un molde y añadir encima más azúcar, canela, piñones y un chorrito de aceite de oliva. Hornear a 180 grados, controlarlo después de 20 minutos y está listo cuando un palillo sale limpio. Insuperable!!

Todos estáis invitados a visitar la Isla de Rey cada domingo a las 08:45, embarcando desde El Muelle del Hospital, de la calle Fontanillas, Es Castell, para descubrir la historia de la Isla, el trabajo realizado por los voluntarios y compartir un desayuno muy especial con nosotros.

Lorraine Ure

Profesional de turismo jubilada

 

«Una giornata particolare»…de una Monja osada

lunes, noviembre 19th, 2018

Sí, porque en el argumento de este artículo, a diferencia del de la película cuyo título aprovechamos (Ettore Scola, 1977, con Mastroianni i Sofia Loren), la osadía, la valentía diría yo incluso, es totalmente palpable. Y esta sensación deriva de una aportación muy especial de una voluntaria de la Isla del Rey a quien hemos tenido el gusto de conocer hace un mes poco más o menos.  Se trata de Caroline Craven, ciudadana británica, quien nos entregó un prolijo estudio genealógico de antepasados y descendientes de una de las tres monjas que, en 1749, abandonaron de noche el Convento de Santa Clara en Ciudadela y se casaron con sendos oficiales británicos de guarnición en Menorca.  Creo que para ellas y sus novios la “giornata” debió de ser absolutamente “particolare”…

Portada ilustrada por Zaca.

La osadía del hecho es fácilmente reconocible, ellas son hijas de buenas familias locales, católicas por supuesto, el convento es de clausura, los oficiales son protestantes, de guarnición en la isla, ellas han profesado recientemente los votos correspondientes a su condición, y la decisión de ellas se basa en la confianza de que las promesas de sus novios se cumplirán, es decir, que se casarán con ellas y las protegerán de las previsibles reacciones de los altos estamentos, supuestos unos inciertos apoyos de no se sabe bien quién. Este es el “Escándalo en Ciudadela” que se publicó recientemente y que suponemos es conocido por nuestros lectores (un opúsculo publicado con la ayuda de las Fundaciones MAPFRE y Hospital de la Isla del Rey).

En el opúsculo citado, resulta curioso que el cirujano George Cleghorn (autor de un estudio sobre Menorca y las enfermedades más frecuentes de sus habitantes, también publicado por la Fundación del Hospital), tuviese una participación crucial en el incidente. Era el cirujano del Regimiento núm. 22 en el que se encuadraban los oficiales en cuestión, y fue él quien redactó la versión inglesa de la carta que Sor Margarita Albertí, nuestra protagonista, dirigió al Gobernador Sir William Blakeney solicitándole auxilio ante las exigencias de su familia y de las autoridades religiosas locales.  Y es crucial porque la carta original en castellano, así como los escritos de las otras dos monjas, se han perdido.

Pues sí, nuestra monja se casó con el Teniente Christopher French, de 24 años, a sus 22 años de edad. Tuvieron únicamente dos hijos que sepamos, el mayor, nacido en 1752, por desgracia caído en el campo de batalla en 1783, a los 31 años, con el grado de Teniente, y un segundo hijo nacido en 1764, y que vivió 59 años, alcanzando el grado de Teniente Coronel.  El padre alcanzó también este empleo.  Estos datos y muchísimos más, sobre todo la descendencia del hijo menor hasta nuestros días, a lo largo de ocho generaciones, se los debemos y agradecemos a Caroline. Junto con los antepasados de Margarita (que documentó en su día el P. Fernando Martí, archivero que fue de la diócesis, quien participó ya en la expedición Rubió a Florida en 1975), el cuadro se extiende a catorce generaciones, toda una hazaña.

La vida de Margarita debió ser confortable suponemos, pero continuamente afectada por las vicisitudes de su marido e hijos, todos ellos requeridos en diversas lejanías por las guerras que a finales del siglo XVIII involucraban a la Gran Bretaña en multitud de escenarios, fundamentalmente en el caso de esta familia los de la guerra de independencia de los Estados Unidos. El retrato que acompaña a este escrito refleja creo yo este talante de conformidad que imaginamos consustancial en una madre cuyos esposo e hijos viven bajo el mayor riesgo a que puede someterse un ser humano.

Óscar Sbert Lozano

Ingeniero industrial