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Las recetas de Marga

sábado, diciembre 1st, 2018

Uno de los placeres para los voluntarios de la Isla del Rey es reunirnos alrededor del desayuno en La Casa del Gobernador a las 10:30 después de trabajar duro en el islote.

Cada domingo el equipo de Marga con el apoyo de su marido, Toni Barber (barman, constructor, capitán del barco “Zodiac”) y otras buenas amigas preparan un tentempié para todos los voluntarios y visitantes.

Hoy vamos a compartir algunas de las recetas favoritas de Marga…..

Montaditos de Calabacín y tomate:

Una barra de pan cortado en lonchas finas. Pintar el pan con tomate, sal y aceite de oliva. Espolvorear el pan con una mezcla de pan rallado, ajo y perejil. Poner encima una rodaja de calabacín, una pizca de pimentón picante, más de la mezcla de pan rallado y un chorrito de aceite. Luego poner una rodaja generosa de tomate encima con sal y un poco de azúcar y otro chorrito de aceite. Espolvorear una vez más con la mezcla de pan rallado y añadir orégano. Hornear de cinco a diez minutos hasta que estén tostaditos. Salen deliciosos!!

Tostaditos de Oliaigua:

Lonchas de pan pintadas con tomate, sal y aceite. Preparar un sofrito en crudo de cebolla, tomate, ajo, pimiento verde, perejil, sal, pimienta y escurrir. Poner el sofrito crudo encima del pan, luego una pizca de pan rallado con ajo y perejil. Adornar con un trocito de higo. Añadir un poquito de azúcar. Hornear 5 minutos o hasta que estén dorados. Muy bueno!!

Pudin de Marga:

Una barra de pan duro, con azúcar, huevos y canela en polvo remojados en leche. Pasas remojadas en vino, jerez o moscatel. Mezclarlo todo con un sobre de levadura en polvo. Se puede añadir yoghurt. Echarla en un molde y añadir encima más azúcar, canela, piñones y un chorrito de aceite de oliva. Hornear a 180 grados, controlarlo después de 20 minutos y está listo cuando un palillo sale limpio. Insuperable!!

Todos estáis invitados a visitar la Isla de Rey cada domingo a las 08:45, embarcando desde El Muelle del Hospital, de la calle Fontanillas, Es Castell, para descubrir la historia de la Isla, el trabajo realizado por los voluntarios y compartir un desayuno muy especial con nosotros.

Lorraine Ure

Profesional de turismo jubilada

 

“Una giornata particolare”…de una Monja osada

lunes, noviembre 19th, 2018

Sí, porque en el argumento de este artículo, a diferencia del de la película cuyo título aprovechamos (Ettore Scola, 1977, con Mastroianni i Sofia Loren), la osadía, la valentía diría yo incluso, es totalmente palpable. Y esta sensación deriva de una aportación muy especial de una voluntaria de la Isla del Rey a quien hemos tenido el gusto de conocer hace un mes poco más o menos.  Se trata de Caroline Craven, ciudadana británica, quien nos entregó un prolijo estudio genealógico de antepasados y descendientes de una de las tres monjas que, en 1749, abandonaron de noche el Convento de Santa Clara en Ciudadela y se casaron con sendos oficiales británicos de guarnición en Menorca.  Creo que para ellas y sus novios la “giornata” debió de ser absolutamente “particolare”…

Portada ilustrada por Zaca.

La osadía del hecho es fácilmente reconocible, ellas son hijas de buenas familias locales, católicas por supuesto, el convento es de clausura, los oficiales son protestantes, de guarnición en la isla, ellas han profesado recientemente los votos correspondientes a su condición, y la decisión de ellas se basa en la confianza de que las promesas de sus novios se cumplirán, es decir, que se casarán con ellas y las protegerán de las previsibles reacciones de los altos estamentos, supuestos unos inciertos apoyos de no se sabe bien quién. Este es el “Escándalo en Ciudadela” que se publicó recientemente y que suponemos es conocido por nuestros lectores (un opúsculo publicado con la ayuda de las Fundaciones MAPFRE y Hospital de la Isla del Rey).

En el opúsculo citado, resulta curioso que el cirujano George Cleghorn (autor de un estudio sobre Menorca y las enfermedades más frecuentes de sus habitantes, también publicado por la Fundación del Hospital), tuviese una participación crucial en el incidente. Era el cirujano del Regimiento núm. 22 en el que se encuadraban los oficiales en cuestión, y fue él quien redactó la versión inglesa de la carta que Sor Margarita Albertí, nuestra protagonista, dirigió al Gobernador Sir William Blakeney solicitándole auxilio ante las exigencias de su familia y de las autoridades religiosas locales.  Y es crucial porque la carta original en castellano, así como los escritos de las otras dos monjas, se han perdido.

Pues sí, nuestra monja se casó con el Teniente Christopher French, de 24 años, a sus 22 años de edad. Tuvieron únicamente dos hijos que sepamos, el mayor, nacido en 1752, por desgracia caído en el campo de batalla en 1783, a los 31 años, con el grado de Teniente, y un segundo hijo nacido en 1764, y que vivió 59 años, alcanzando el grado de Teniente Coronel.  El padre alcanzó también este empleo.  Estos datos y muchísimos más, sobre todo la descendencia del hijo menor hasta nuestros días, a lo largo de ocho generaciones, se los debemos y agradecemos a Caroline. Junto con los antepasados de Margarita (que documentó en su día el P. Fernando Martí, archivero que fue de la diócesis, quien participó ya en la expedición Rubió a Florida en 1975), el cuadro se extiende a catorce generaciones, toda una hazaña.

La vida de Margarita debió ser confortable suponemos, pero continuamente afectada por las vicisitudes de su marido e hijos, todos ellos requeridos en diversas lejanías por las guerras que a finales del siglo XVIII involucraban a la Gran Bretaña en multitud de escenarios, fundamentalmente en el caso de esta familia los de la guerra de independencia de los Estados Unidos. El retrato que acompaña a este escrito refleja creo yo este talante de conformidad que imaginamos consustancial en una madre cuyos esposo e hijos viven bajo el mayor riesgo a que puede someterse un ser humano.

Óscar Sbert Lozano

Ingeniero industrial

Uno de los pocos, Maurice Mounsdon

miércoles, octubre 17th, 2018

“Never In The Field Of Human Conflict Was So Much Owed By So Many To So Few “

“Nunca en el ámbito del conflicto humano tantos debieron tanto a tan pocos”

Winston Churchill

Durante la segunda guerra mundial, del 10 de julio al 31 de octubre de 1940, se libró una batalla por la supremacía aérea sobre el canal de La Mancha, la Batalla de Inglaterra. Alemania había invadido casi todo el continente europeo y Hitler planeaba la invasión de Gran Bretaña (Operación León Marino), enviando a la potente Luftwaffe a debilitar las defensas británicas y aniquilar a la RAF. Se alistaron 2,937 pilotos y tripulantes de 14 países para defender con su vida si fuese preciso a Reino Unido de la agresión nazi, siendo la esperanza de vida para estos pilotos de cuatro semanas. Tras intensos combates, los alemanes fueron derrotados por los británicos, permitiendo en 1944 a los aliados utilizar Gran Bretaña como plataforma para invadir el continente europeo.

Uno de los “ pocos “ a los que se refería Churchill es Maurice Hewlett Mounsdon, que gracias a su mala salud de hierro cumplirá 101 años el 11 de febrero del próximo año, y que tenemos el honor que resida en Menorca desde hace muchos años.

Pero, ¿cuál fue su experiencia en la RAF?. El 24 de agosto de 1939, se alistó en las fuerzas aéreas británicas y al concluir su formación de vuelo pasó por diferentes escuadrones hasta su ingreso definitivo en el 56 Escuadrón en Digby. Durante los meses de julio y agosto de 1940 combatió duramente contra la Luftwaffe, dañando y derribando varios aviones enemigos. El sábado 31 de agosto, con el cielo azul radiante, su escuadrón fue enviado a interceptar a unos bombarderos sobre Colchester, y durante una dogfight  (pelea de perros) que es como llaman los ingleses al combate aéreo cercano, se enfrentó a un Messerschmitt Bf109, al que consiguió abatir, pero un trozo de metralla alemana le perforó el depósito de gasolina de su Hawker Hurracane, haciéndolo explotar y provocando el incendio de la carlinga. El teniente de vuelo Mounsdon debía decidir si morir abrasado o saltar desde 14,000 pies en paracaídas, y la adrenalina le hizo saltar. Fue encontrado en un campo cercano por dos niñas, tenía quemaduras terribles en sus piernas y manos. Los voluntarios de defensa local lo llevaron a un hospital, su aspecto quemado hacía que dudaran si era un piloto inglés o enemigo. Pasó dos años en varios hospitales, incluyendo injertos de piel pioneros realizados por el doctor Archibald McIndoe en el East Grinstead Queen Victoria Hospital. Durante su estancia en el hospital, se casó con el amor de su niñez, Mary.

Cuando volvió al servicio, fue como instructor de vuelo y al acabar la guerra fue enviado al Air Disarmament Wing en Alemania. Fue licenciado el 22 de febrero de 1946. El y Mary se instalaron en Hertfodshire y posteriormente en Menorca.

Conocí a Maurice hace algunos años, en mi etapa de recepcionista de la Renault, al ser cliente del taller y acudir con puntualidad británica a los mantenimientos de su Laguna. Un día el vehículo llego en grúa tras un grave accidente de tráfico, siendo siniestro total. Al cabo de unas horas, acudió Maurice, con sus noventa y tantos años y sin daño alguno y se compró un Clio nuevo!!

En una ocasión fui a visitarle a su casa, y  pude comprobar como fabricaba a escala locomotoras a vapor sobre planos, y que comprobaba su funcionamiento en 10 metros de vía que tenía instalada en el jardín trasero. De hecho, tiene patentados varios inventos propios relacionados con el sector naval. Impresionante.

El 18 de septiembre de 2018, gracias al patrocinio de la Fundació Destí Menorca y al empeño del infatigable Ian Warren, la escuadrilla acrobática RED ARROWS le dedicaron la magnífica exhibición que realizaron en Menorca, conmemorando también los 100 años de la RAF. En la posterior recepción a los pilotos que ofreció el Ayuntament de Sant Lluis, en el Aeroclub de Mahón, tuve oportunidad de saludarlo y observar así mismo como los jóvenes pilotos le demostraban una mezcla de admiración y respeto, lo que me provoco una sana envidia, los británicos sí saben cómo honrar a sus héroes.

“That freedom is the sure possession of these alone who have the courage to defend it”

José Muñoz Pons

Piloto frustrado

 

Fuentes consultadas:

RAF Benevolent Found, The Battle of Britain Historical Society, The Battle of Britain London Monument, BBC archives, The Times, Elminaco y Daily Mail

 

Enamorada de dos islas: Menorca y la Isla del Rey

domingo, octubre 14th, 2018

Nací en Cali, Colombia, soy enfermera de profesión, de la Universidad del Valle y con titulación homologada a la equivalente española, siempre he trabajado en el área de la Salud, en hospitalización y Coordinadora del Servicio de Infectología, en mi país de origen; actualmente trabajo en la Residencia Geriátrica Asistida de Mahón desde hace 11 años, mismo tiempo que llevo viviendo en esta encantadora y paradisíaca Isla.

Nunca en mi vida imaginé venir a vivir a España, pero por cosas que nos depara el destino, me casé con un maravilloso hombre, quien además había sido compañero de estudios en el bachillerato, como él vivía aquí, no hubo más remedio que dejarlo todo y venirme a vivir junto a él, aquí me encontré no sólo con una ensoñadora isla, tranquila y con un espectacular paisaje, sino también con gente amable, culta y servicial.

Llegue a ser voluntaria de la Isla del Rey, por invitación de mi esposo a quien una compañera de trabajo le había comentado sobre las labores de recuperación de un antiguo hospital militar, nos atrajo la idea, ya que ambos trabajamos en el sector de la salud, y fuimos a conocer el hospital. Nos sorprendió el ver el antes y el después de los trabajos realizados, en el registro fotográfico que allí conservan y decidimos unirnos para aportar nuestro granito de arena en tan maravillosa labor, asisto con mi esposo todos los domingos que tengo libres, dado que algunos coinciden con mi jornada laboral.

Ser voluntaria me ha resultado muy placentero y emocionante, ya que el sólo hecho de imaginar todas la historia que alberga esta pequeña isla como hospital en pleno funcionamiento, con el ajetreo de médicos, monjas y demás personal sanitario desarrollando sus funciones, atendiendo a heridos, enfermos, etc. Este es un lugar muy interesante  que permanece como fiel testigo en el tiempo del sentir de todas esas personas que pasaron por aquí, sentimientos de alegría por recuperarse de sus enfermedades, por  sanar sus heridas, pero también sentimientos de dolor sufrimiento y muerte, que quedaron atrapados en el tiempo y en las paredes de cada edificación; cada rincón tiene su historia, historia que está allí oculta tras sus paredes, caminos y cuevas,  y en esto precisamente dedicamos nuestro trabajo con empeño para aflorarla y contarla al mundo en toda su  esencia.

Inicialmente mi labor como voluntaria fue trabajando en la primera planta del edificio principal, rascando paredes y reponiendo baldosas rotas y deterioradas por el tiempo, luego colaboramos en la adecuación de la zona del muelle de las monjas, pusimos a punto la enfermería que gracias a Dios, hoy día no se utiliza mucho, hemos acondicionado el camino que conduce al depósito de cadáveres, lugar en el que actualmente estamos trabajando con mi esposo, para nivelar el suelo que no tiene baldosas, estamos dándole un poco más de profundidad para que en un futuro no muy lejano se pueda visitar cómodamente.

Este depósito de cadáveres, es una cueva natural de tamaño considerable que se encuentra ubicado estratégicamente cercano al muelle de las monjas, frente a la zona donde antiguamente quedaban los cementerios; como todas las edificaciones de la Isla del Rey, tampoco ha sido la excepción de salvarse del vandalismo de algunos incívicos, que la habían  llevado a convertir en un basurero, donde hemos encontrado cantidad de objetos inimaginables, que ya hemos retirado, despejado y reparado dos de sus paredes que se encontraban en mal estado, en el proceso de nivelación del suelo, esperamos descubrir cosas interesantes, que nos hablen de este recóndito lugar, no contamos con un registro histórico que nos pueda guiar para poder saber que podremos descubrir, pero cada vez que avanzamos es como descubrir la historia pero lo que sucedió allí se deja a la imaginación.

Aún queda mucho trabajo por hacer y espero seguirlo realizando con la alegría y el entusiasmo que tengo hasta ahora.

Invito a todas las personas que viven en Menorca y que aún no conocen la Isla del Rey, para que la vengan a visitar y comprobar in situ, el fantástico trabajo de recuperación que en ella vienen realizando cada domingo, el entusiasta equipo de voluntarios y porque no, se animen a formar parte de dicho grupo, colaborando en su ejecución.

Mercedes Ospina Muñoz

Enfermera

Celebraciones del 75º Aniversario del hundimiento del Acorazado “Roma”

miércoles, octubre 3rd, 2018

Mientras en Mahón se celebraban las fiestas patronales de la Mare de Déu de Gràcia, en la isla del Rey, en una atmosfera de fiesta, con una multitud de visitadores como cada domingo, un grupo de italianos celebraba el 75º aniversario del trágico hundimiento del acorazado Roma y la desaparición de 1395 hombres de su dotación. Los restantes supervivientes rescatados por algunos barcos entre los que componían la flota a las órdenes del almirante Bergamini, se presentaron a la bocana del Puerto de Mahón a primera hora del día 10 de septiembre del 1943, con  abordo trece compañeros muertos durante la noche y  con las cubiertas llena de otros heridos y quemados que fueron acogidos en la Isla del Rey, en cuya hospital junto a las curas médicas, recibieron la asistencia,  el cariño de los médicos y de las monjas, Hijas de la Caridad  y la solidaridad humana de una isla entera.

Estos italianos contemporáneos, familiares de aquellos marinos, han hecho un viaje desde varios lugares de Italia para venir a Mahón y respirar lo que llamamos ser: – El Espíritu de la Isla del Rey-, recordando aquellos momentos que desde hace 75 años sigue siendo una característica cultural y social de la gente de Menorca.

La historia del acorazado Roma es emblemática, es un acontecimiento europeo donde todos los Países que durante el siglo pasado que han combatidos entre ellos, ahora están unidos en una comunidad, imperfecta todavía. Hemos cambiado la forma de hacer guerra entre nosotros, se prefiere la guerra comercial o del turismo, de la pesca, en un parlamento europeo que debe encontrar formas legislativas europeas che favorezcan  todos los Países de la Unión Europea.

Lo que todavía es muy difícil de entender es porque unos Países de la Comunidad europea rescatan muertos y desesperados en el Mar Mediterráneo y otros de ellos levantan muros y barreras para “defenderse” de la invasión de los pobres del mundo. La Fundación Internacional de Derechos Humanos dice: – Las migraciones humanas no son un asunto policial, sino que forman parte de la naturaleza humana. Migrar, huir, buscar refugio es un derecho humano.-

A esta pregunta, nuestros padres en Menorca, habían contestado prácticamente dando ejemplo hace ya 75 años. ¿Porque la Comunidad europea hoy no es capaz de ser una comunidad que ponga en práctica lo que dice la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión. Preámbulo: –Los pueblos de Europa, al crear una unión cada vez más estrecha entre ellos, decidieron compartir un futuro de paz basado en valores comunes. Consciente de su patrimonio espiritual y moral, la Unión se basa en los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad;

En la Isla del Rey, españoles e italianos, con este acto tan emotivo, hemos recordando nuestros padres, celebrado una vez más, este principio fundamental de nuestra Sociedad humana.

Mario Cappa

 

“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…”

jueves, septiembre 27th, 2018

Y no todas son malas como las de la canción de Pedro Navaja; algunas son buenas, incluso muy buenas, como las percibidas en mi “acercamiento” (ya sé que esta expresión no es correcta, pero…) a la Isla del Rey.

La mañana del domingo en que escribo estas líneas me ha hecho retroceder en el tiempo. Y he retrocedido hasta una mañana de otro domingo de otoño del año 2004. Aquella remota, en el tiempo, mañana otoñal se dio una casualidad ciertamente improbable: en uno de mis viajes a Menorca por motivos estrictamente familiares, paré en la gasolinera de Roselló a cargar gasolina para ir a no se sabe qué lugar. A cualquier lugar sin preferencia alguna, Una mañana de domingo sin detalles especiales a destacar, topé con Luís y me preguntó si tenía algún plan especial aquella mañana, invitándome a acompañarle a la Illa del Rey. Una propuesta interesante para quien no sabía dónde ir.  Y ahí me tienes, con mi mujer diciendo con la mirada algo así como “otra extravagancia del colega”, pero compartió con Luís y un grupo de personas de diferente pelaje y condición un inesperado viaje de Cales Fonts hasta la Isla del Hospital Militar abandonado desde 1964. La “nave expedicionaria” el “Picua” si no recuerdo mal, surcó las tranquilas aguas del puerto y nos transportó a un islote absolutamente dejado de la mano de Dios, en el que la vegetación asilvestrada impedía ver nada. Un bosque de arbustos que alguien me dijo eran “Aloe Vera” muy de moda por aquellas calendas en usos medicinales alternativos; creo que, excepto para curar los pies planos, era de gran utilidad.

Al parecer, se había organizado un grupo de voluntarios con el objetivo fundamental: adecentar el islote para retroceder 40 años y restaurar en la medida de lo posible su aspecto y estado original.

Y el grupo heterogéneo de voluntarios se puso en marcha, pertrechados con hachas, hachuelas, sierras, azadas y azadones (me está saliendo aquello de las cuentes del Gran Capitán, ruego me disculpe el lector de esta carta) y todo tipo de herramientas adecuadas para desbrozar caminos, parterres y cuestas y empezar a “deconstruir” los entuertos realizados por la naturaleza y, sobre todo, la intervención del animal más animal de la creación.

¡Tiene bemoles encontrar una bicicleta oxidada en un islote salvaje sin caminos ni carreteras!

Y las fuerzas expedicionarias (no parecía el ejército de Pancho Vila, pero por poco, especialmente en lo que se refiere a los uniformes laborales), cada cual a su manera, empezaron a trabajar. Dada mi condición de recién llegado sin experiencia en este tipo de trabajos, no se me ocurrió otra cosa que tomar fotos de lo que estaba acaeciendo aquella mañana. El personal formado por desde un farmacéutico jubilado hasta un carpintero-armador pasando por gente del campo o algún otro médico, además de “mestres de cases” y, como ya he dicho, hombres y mujeres de un amplio espectro de edades, oficios o dedicaciones profesionales variopintas, como se decía en tiempos, trabajando con una rarísima descoordinación organizada. Creo que el abundante y variado desayuno con que se cerraba la sesión laboral tenía algo que ver en el asunto.

Y le cogí el gustillo a esta extraña y heterodoxa reunión dominical e hice lo que buenamente podía: recoger en imágenes  el estado del islote y los trabajos de los voluntarios.

Y así nació una colección de imágenes que 14 años después me han permitido ver el enorme trabajo realizado. Claro está que no debería hablar de esta mi especial habilidad en escurrir el bulto, no dando palo al agua como los demás; es proverbial mi capacidad de escaqueo, pero entiendo que ahora los que dieron y dan el callo me disculparán. A veces es muy conveniente que alguien se tome en serio hacer de notario de la triste realidad, permitiendo establecer comparaciones “antes/después” demostrando la enorme tarea que se está llevando a cabo.

Como se dice hoy en día, “ALUCINANTE colega”, o “flipo por un tubo”.

Es absolutamente necesario que se difunda “urbi et orbe” que los milagros existen, hasta para los no creyentes.

Enhorabuena a los que siguen creyendo en los milagros, eso sí: trabajando, y un recuerdo para los que han dejado la condición de voluntario por baja laboral definitiva involuntaria.

¡Adelante y que no decaiga!.

Antoni Tudurí Miquel.

Ex voluntario fotógrafo de l’Ills del Rei. (2004)

 

¡Catalogados mas de 6000 títulos! El más antiguo: 1521

jueves, agosto 23rd, 2018

No creo que ninguno de nuestros lectores de encoja de hombros ante este titular… Habiendo sido un servidor uno de los primeros voluntarios dedicado a la catalogación, en el ya lejano 2009, junto a Antonio Cendán, me admira la constancia, no sólo de los bibliotecarios actuales (Jaume Roca, José María Vizcaíno, Toni Casasnovas, por citar algunos) sino también de los donantes, siempre renovados y muchas veces sorprendentes.

 

Destaquemos la donación (procedente del Dr. Ramos Alexiades) del libro más antiguo de la biiblioteca hasta el momento: ¡una Vulgata de 1521! Otras donaciones dignas de mención son las de los Dres. Simó Bagur y Juanico, de Ciudadela y Alaior, respectivamente, con lotes del siglo XIX y más de 40 obras de o sobre D. Santiago Ramón y Cajal que citaremos más abajo.   De Tòfol Mus, una muy valiosa donación de obras de carácter y autoría menorquines.  Pedro Engel donó una interesante versión en alemán de la obra de Cleghorn, Beschreibung der Insel Minorka. Y tantísimos más que no caben en este espacio.  Nuestro reconocimiento y admiración a todos.

 

Si analizamos las incorporaciones a la biblioteca a partir del número 4000 de catálogo, vemos que no deja de ser una biblioteca de gran contenido digamos “hospitalario”, es decir, de carácter médico en todos sus ámbitos, y que hemos de entender como la prioridad de una biblioteca alojada en un antiguo hospital. En efecto, casi mil de las nuevas incorporaciones cubren ámbitos médicos de muchas especialidades, como traumatología, urología, psiquiatría, pediatría, oftalmología, ginecología, etc.  El resto lo conforma la literatura en general, cubriendo tanto narrativa como historia, arqueología, biología, geografía, cultura popular, poesía, etc.

 

Una de los detalles curiosos de la biblioteca es ser, de hecho, esencialmente bilingüe en castellano e inglés. Efectivamente, estas dos lenguas cubren el 85 % de sus fondos, siendo el catalán y el francés, con un 9 % y  un 4 % respectivamente, las lenguas que les siguen a mucha distancia.  Desde el principio la biblioteca cuenta con un importantísimo fondo en inglés, actualmente de un 31 %, más de 1900 títulos, lo que la convierte sin duda en la biblioteca con mayor porcentaje de obras en inglés en muchos kilómetros a la redonda.

 

La malacología indonesia (Dr. Ramos Alexiades) y textos clásicos en griego destacan por su relativo exotismo y novedad en los anaqueles.

 

Destaquemos ahora algunos autores. Mi admirado profesor de ciencias naturales D. Salustio Alvarado o Charles Darwin (con su gran obra El origen del hombre).  De interés más general citemos a Sigmund Freud, John Maynard Keynes (The Economic Consequences of the Peace), Don Santiago Ramón y Cajal (Charlas de café, entre otros títulos).

 

La historia está representada con interesantes obras de D. Manuel Azaña (La velada en Benicarló, por ejemplo), Sir Winston Churchill, la arqueóloga Margaret A. Murray (estudiando cerámica de Malta en este caso), y para quienes le conocimos es notable contar con dos obras de nuestro apreciado Lothar Pabst, ambas de tema menorquín.

 

Pues es precisamente en este campo de las obras de interés local menorquín donde las aportaciones son más numerosas y variadas, los autores muchos, destaquemos a Francesc de Borja Moll, Margarita Caules, Pau Faner, Francisco Fornals, Pere Gomila, Deseado Mercadal, Andreu Murillo, Florenci Sastre, etc.

 

Animamos pues a posibles donantes y a los estrenuos bibliotecarios a perseverar en el enriquecimiento de la biblioteca, teniendo presente la prioridad de los temas de carácter médico u hospitalario a la que ya aludimos más arriba.

 

Oscar Sbert Lozano y los Bibliotecarios de la Isla del Rey

Joiosa Litúrgia Dominical

domingo, agosto 12th, 2018

La cultura mesopotàmica va dedicar els dies de la setmana a 7 objectes celestials que ens han arribat a nosaltres a través dels romans van heredar. La majoria de llengües europees nòrdiques segueixen anomenant i dedicant el dia de festivitat setmanal al sol, la divinitat primitiva per excel·lència. Per influència cristiana aquest dia de culte, en llatí, va agafar el nom del dia del Señor, Dominus, i així designen aquest dia de festa les llengües derivades del llatí com la nostra. Un dia de guardar descans i devoció religiosa.

Devoció religiosa que persegueix connectar en una dimensió transcendent més enllà de la nostra identitat individual quotidiana. En totes les religions aquest sentiment d’unió en una dimensió sagrada s’intenta fomentar a través de liturgies col·lectives a on el cant o la celebració conjunta de rites tenen un paper preponderant. La mateixa paraula “religió” així ho indica, “religare” vol dir, lligar, unir, al voltant d’un propòsit comú, normalment d’algun misteri sagrat. Actualment hi ha també iniciatives seculars que pretenen aquesta comunió col·lectiva, en trobades dominicals a on tots plegats gaudeixen del cant o de l’audició conjunta d’algun tema transcendent, per part d’algun orador significat,o simplement d’algun documental il·lustratiu. Motivar aquesta identitat col·lectiva a fi de transcendir la sempre insuficient i estreta identitat individual és l’única pretensió d’aquestes trobades regulars.

 

Tota aquesta introducció per ajudar a testimoniar la meva vivència dominical a l’illa del Rei. El què passa en aquest petit i bell indret enmig de l’espectacular panorama del port de Maó, penso, vull pensar que és altament religiós. Cada diumenge connectem o rememorem alguna de les múltiples i transcendents peripècies històriques que ha vist aquest illot i ens sentim lligats a la seva història i de pas sentim l’orgull de ser també protagonistas importants de la seva crònica. És altament gratificant formar part d’un grup de voluntaris, que sense ànim de lucre i fins i tot fent alguna aportació econòmica, reincideixen espontània i alegrement diumenge darrera diumenge a oferir les seves modestes habilitats per alçar i recuperar aquell indret i la seva ànima de les ruïnes i de l’abandó de tants anys, i com única recompensa la joia que procura aquesta labor conjunta, tots plegats en el mateix propòsit. És com un joiós cant coral en el què totes les veus són necessàries i totes aporten un senzill granet d’arena però imprescindible per animar i fer prosperar la mateixa música. No podem amagar que el compartir tots plegats alguna delicadesa gastronòmica regada amb alguna beguda espirituosa contribueix de manera rellevant a l’alegria d’aquesta liturgia dominical.

Destacar que el punt culminant d’aquesta liturgia són les paraules vibrants i entusiastes per part del nostre oficiant presidencial que acullen, inviten, animen, convoquen i ens ajuden a vislumbrar aquesta ànima de l’illa del Rei de la què tots formem part engrandint la nostra identitat.

I encara més, darrerament aquesta ànima alegre ha iniciat una marxa pel respecte i cura del medi ambient, fora gots de plàstic i ben arribades les imminents energies netes.

No hi ha més alta dimensió religiosa que aquest fervorós lligam amb la Mare Naturalesa.

I tornem als nostres quefers particulars plens de l’alegria que aquest esperit de cooperació i ajuda mútua procura i que alimenta el somni d’un món millor. Amen.

Fins el diumenge que ve.

 

Anton Soler i Ferrater, reincident voluntari de l’illa del Rei

 

Los músicos mahoneses en la Banda de Música titular del Presidente de los USA.

domingo, junio 24th, 2018

En meterse a bucear en las historias que conforman la Historia de la Isla del Rey, proporciona un filón de sorpresas y novedades.  El próximo y anunciado concierto de la  formación musical de la flota US NAVY me da pié a contarles lo siguiente.

Como ya sabemos, la joven república norteamericana nacida en 1782, desarrolló comercio cuanto más amplio mejor. Recordemos que, al fin y al cabo, el “leit motiv” aparente  que desencadenó la excusa para independizarse de la corona inglesa fue una cuestión de aranceles comerciales.

Protegiendo su comerció,  aquellos once primeros Estados Unidos de Norteamérica, enviaron su naciente flota de guerra hacia los enclaves desde los que se molestaba su comercio por piratería, Y como el comercio con gran parte de la producción de cercano y mediano Oriente se encauzaba desde Estambul y puertos cercanos, vinieron hasta el Mediterráneo. Y negociaron el permiso español para utilización del puerto de Mahón como base y para invernada: el Mediterranean Squadron. Ya conocen los lectores a nuestro Doctor Foltz.

Como es lógico, durante los meses de invernada y las  escalas  y aprovisionamientos, el contacto y el comercio se estableció, y aunque los aduaneros isleños intentaban   estropear la buena convivencia exigiendo impuestos hasta para comida que desde los barcos se  regalada a los menorquines, hubo otros, que se enrolaron.

En aquel entones, cada barco de porte de porte suficiente, llevaba su propia banda de música, y enrolarse y pasar a depender con sueldo y manutención a cambio de tocar su música debió ser una buena salida.

Cuando en la Casa Blanca, en  Washington se forma la banda de música al servicio del Presidente,  la titular, lo hace a partir de músicos de la Marina de Guerra, de la US Navy. No es extraño pues que entre sus músicos haya muchos menorquines y que incluso algunos de ellos lleguen a dirigirla
Por ejemplo Antonio Pons que lo fue su director del 1843 al 1844 y luego del 46 al 48, habiéndolo sido antes, también como Drumm (Tambor) Mayor, cargo que después pasó a denominarse Leader-Director, otro mahonés, Rafael Triay, quien dirigió entre 1836 y 1843 repitiendo desde 1848 al 1955, cuando ya se pasó a retiro.   Ni que decir tiene que si buscamos entre los nombre familiares de esos miembros de la banda Titular del Presidente- que no a que confundir con la banda de los marines, que es otra, de más reciente creación-los encontramos como Taltavull, Sintes, Carreras, etc, siendo así que su fichas las podemos encontrar entre las de los miembros de esa banda que podían ser enterrados, ellos y sus familias  en el  gran Cementerio del Congreso- que no es el de Arlington-.

Mención aparte merece John Philips SOUSA, el rey de la música de marchas, por su prolífica lista de composiciones, que era hijo de Antonio Philips Sousa, de apellido portugués, pero nacido en Sevilla, quien casó con una bávara, pero del que tengo fundados indicios de haberse enrolado en los barcos del citado Squadron, desde su base en  Mahón.

Por cierto que Antonio confió la educación musical a otro músico citado con dos nombres familiares distintos, o eso parece. Uno conocido como John Esputo o Esputa, y ya me entienden si separan las sílabas,  y el otro nombre,  John Roach, de  apellido más respetable s hoy en día, pero que también estuvo en uno de los barcos que formaban ese Escuadrón, y precisamente destinado  en Mahón , abordo del que se había enlistado el 13 de diciembre de 1827 a la edad de los 14 años.

Y aquí lo dejamos, porque tirando del hilo, el ovillo nos va dando mas información, de tal interés que se merece un nuevo informe, pero con la imperiosa necesidad del color, si es que la amabilidad del periódico nos lo permite, periódico en el que por cierto, pude enterarme a través de sus veteranas cronistas,  de que en 1911, un militar de apellido Sousa, formaba parte de la junta de una Sociedad con sede en la calle Nueva. Está claro que algunos Souda estuvieron aquí y de ahí que podamos investigar como pasó el padre Antonio, Philips  a ser músico también de la Marina de los USA . Y de Grafulla hablaremos otro día también. Y les tengo otras sorpresas.

 

Miguel Timoner Vidal

Doctor

La Isla del Rey y la Asociación de Museos Marítimos Mediterráneos

viernes, junio 15th, 2018

Fiel a su cita anual la AMMM (Asociación de Museos Marítimos Mediterráneos) ha convocado en Nápoles a unos 80 responsables y expertos, representantes de más de 30 museos.

La Fundación Hospital de la Isla del Rey que ya participó en los anteriores de Venecia, Génova y Cesenático, ha presentado una ponencia a cargo de Mario Cappa.

La riqueza de estos encuentros estriba no solo las comunicaciones sino los intercambios de experiencias y los conocimientos personales.

Ver como el Mediterráneo, cuna de civilizaciones, ámbito de nuestra historia es interpretado en diferentes lugares como las costas dálmatas, el levante español, las Islas – entre ellas Menorca lógicamente – y otras más próximas a nosotros como Malta, Córcega, Cerdeña o Sicilia. Es una amplia visión europeísta, en palabras de Mario.

Nápoles nos acoge hospitalario, bullicioso, cálido. Su Museo del Mare está situado junto a su centro de Formación Náutica.

Allí coexiste pasado y futuro en una buena mezcla cultural. Del Fórum, la Fundación debe saber extraer experiencia para su Centro de Interpretación del Puerto de Mahón, al que ya han apoyado anteriormente el Museo de Génova y el Museo de las Atarazanas de Barcelona.

Luis Alejandre Sintes

Presidente Fundación Hospital de la Isla del Rey