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Refuerzos de vínculos internacionales.

Miércoles, Septiembre 6th, 2017

 

Mi marido siempre sintió un gran interés por la historia naval mundial porque de joven sirvió en la Real Marina de Guerra de Gran Bretaña. Cuando él murió en 2009, decidí donar gran parte de su biblioteca a la biblioteca del Antiguo Hospital de La Isla del Rey.

Entonces el general Luis Alejandre me animó a convertirme en una de los voluntarios de los domingos. Yo temía no tener ninguna habilidad manual que aportar pero él me dijo: <<Si tienes un par de guantes de caucho, siempre encontraremos tareas para ti. Por favor, ven el próximo domingo a las 8:30>>. Y, tal y como me sucede hoy, ¡no pude decirle que no! Así empezó mi historia en la Isla del Rey y pronto me convertí en una apasionada del proyecto.

 

Pensé que necesitábamos conseguir mayor proyección y darnos a conocer al extranjero y en particular a Gran Bretaña para obtener apoyos y recaudar fondos. Me uní al pequeño grupo de guías de visitas en inglés, leí todo lo que encontré sobre la historia de la Isla y me hice cargo de uno de los grupos de visitantes como mi amiga Beverly Ward. Todos los domingos procurábamos establecer enlaces y obtener recursos, además yo tenía una buena red de contactos internacionales gracias a mi larga carrera como organizadora de cruceros.

El General ahora me llama en broma <<Mi Ministerio de Asuntos Exteriores>>. Pero es verdad que me dediqué muy en serio a recaudar fondos para la Isla y conseguí algunas cantidades importantes de dinero e incluso una pequeña donación del gobierno Británico.

También hemos conseguido que la Marina Real y el antiguo astillero de Porstmouth se den cuenta de que el Hospital de la Isla del Rey es parte fundamental de la historia naval de Gran Bretaña y en junio de este año 2017 un grupo de 30 voluntarios disfrutamos de unas jornadas de bienvenida en Porstmouth.

Hace pocas semanas la Fundación de la Isla del Rey ha decidido restaurar la torre del campanario que hay frente a la gran torre del Hospital pero nos faltaba la campana original y nuestros amigos de Porstmouth nos han regalado una que en estos momentos está en camino hacia Menorca.

Pronto llegará y será el símbolo visible y audible de nuestra participación en la Historia de la Marina de Gran Bretaña.

Lorraine Ure

Profesional de turismo jubilada

Fer s´estiu a Menorca

Miércoles, Agosto 23rd, 2017

 

 

De la mà d’uns bons amics menorquins vàrem arribar a l’illa un llunyà 25 de juliol de 1978, fa gairebé 40 anys. Avui, si mirem enrere, tot són bons records i moltes vivències.

 

El mar, les platges, els cargolins de sant Cristòfol, que marcaven el inici d’un nou estiu, les festes -cavalls, pilotes, albergínies, pomades, coca i xocolati-, postes de sol a Cavalleria, nits de lluna plena a Favaritx, descobrir taules i talaiots, barrancs i paratges d’interior bellíssims, tardes a Binigaus, camí de cavalls, la volta a l’ illa en veler…

 

Maó -música, òpera, teatre, conferències a l`Ateneu, xerrades a l’IME, Ciutadella -Lítica, el Roser, concerts al claustre del Seminari-, Aló -cinema cada dimarts -, Mercadal -tertúlies a la fresca-, pregons a les festes dels pobles…Tot això per nosaltres té sentit perquè ho hem compartit amb amics menorquins, que ja són part important de les nostres vides i que ens han ensenyat a entendre i estimar aquesta terra.

 

Hi ha moltes coses que ens han sorprès en positiu. Una d’aquestes ha estat veure com davant la desídia de l’administració, primer la militar i després la civil, naixia una associació de voluntaris per recuperar l’Illa del Rei del port de Maó, que estava molt malmesa conseqüència de l’abandonament i posterior saqueig. Tothom parlava de projectes però ningú en tirava cap endavant.

 

En un moment donat un grup de persones sense cobertura ni legal ni de cap tipus, fent honor a la frase de Raimon “qui perd els orígens perd la identitat “ van començar a treballar per recuperar l’Illa. Encara viu gent que hi va néixer!! No es podien deixar perdre almenys tants segles d’història!!.

 

A molts dels que no vivim sempre a Menorca, que el que som com a molt és fijos discontinuos, aquests voluntaris ens varen donar un exemple que no podrem oblidar mai. Així, des de fa uns anys, i des que vam disposar de més temps per nosaltres, calia decidir com tornar a Menorca tot el que ens ha donat i fer de voluntaris a l’ illa del Rei ens va semblar un bona opció per començar.

 

A l’ illa des de fa 13 anys, tots els diumenges de l’any, un grup nombrós de voluntaris regala temps, esforç, ganes i molta il·lusió per tal de recuperar aquest hospital militar anglès del segle XVIII; restaurant mobles, refent parets i teulades, fent tasques de jardineria, inventariant objectes, organitzant la biblioteca, omplint sales de història …

 

Avui l’illa del Rei és una realitat esplèndida i un projecte de futur de gran volada que ens entusiasma a tots. Museu ja visitable i actiu, futura seu d’un centre d’interpretació del port de Maó i possiblement d’un centre d’ art contemporani, que diu molt a favor de tots aquells que han lluitat i lluiten per fer-ho possible.

 

Nosaltres hi seguirem participant i mai ens cansarem d’agrair tot el que ens han donat aquests 40 estius menorquins.

 

Tere Arau i Josep Sauret

 

Voluntaris

 

Moments a Cor en la Isla del Rey

Sábado, Agosto 12th, 2017

 

El pasado sábado en la Isla del Rey, el grupo Moments a Cor, de la mano de su directora y alma mater, Elsa Perches, ofrecieron un variado recital de canciones, que entusiasmó a las más de 300 personas que acudieron por la tarde a este precioso paraje del port de Mô, el trasporte del grupo de góspel, se efectuó con nuestra zódiac y los asistentes al concierto de la mano de los Yellow Catamarans. El concierto era en plan altruista y solamente se pagaba el trasporte.

 

Nuestro presidente Luis Alejandre, me comentaba que este animoso grupo, de la mano de Elsa Perches, empezaron su andadura casi al mismo tiempo que el grupo de voluntarios de la Isla del Rey.

Eran tiempos que en la isla no había electricidad, que iluminábamos con un grupo electrógeno, que lo tenían que apagar porque hacía un ruido del carajo y entorpecía el concierto, pero era preferible cantar a oscuras que soportar el molesto ruido del vetusto grupo electrógeno.

El escenario estaba compuesto por unos tablones de madera, sobre unos cantons de marés. En la actualidad no solo ha mejorado el aspecto del edificio del viejo Hospital Naval británico, si no que el grupo musical, ha actuado sobre un nuevo escenario, facilitado por nuestro Ajuntament de Mô, cuando ha oscurecido se han encendido los pertinentes focos y luces de colores y la Casa del Capellán ha servido de camerino.

 

 

Lo que si no ha cambiado nada con el tiempo es la actitud animosa y la gran calidad en sus canciones, tanto de góspel como populares, por supuesto me refiero a Moments a Cor, que esta vez estaba formado por trece voces femeninas y una masculina, tres músicos y su directora.

El público estaba entusiasmado y emocionado, tanto que la directora Elsa, provocó que cantaran y bailaran juntamente con el grupo.

Al finalizar la actuación nuestro presidente Luis Alejandre, en agradecimiento les entregó una lámina enmarcada de Pedro Luis Mercadal, del Hospital Naval británico, además un libro a cada uno de los componentes. El equipo culinario de los voluntarios de la Isla de Rey, ofreció al público asistente y al grupo musical, unos pastissets acompañados de bebidas varias.

Solamente me queda felicitar de tot cor, a Moments a Cor, por la calidad de sus intervenciones, el haber contagiado al público asistente su entusiasmo y simpatía…Gracies a tot es grup i fins l´any que vé, si Déu vol.

José Barber Allés

Bancario jubilado

 

 

 

 

Un voluntario más de la Isla del Rey

Jueves, Julio 27th, 2017

 

 

Desde hace unos trece años un grupo de voluntarios y voluntarias de todas las edades y diversas nacionalidades, domingo a domingo, intentamos que este lugar recupere su esplendor y al mismo tiempo nos lo pasamos bien cada uno a nuestra manera.

Por ejemplo yo me encargo de ir grabando los acontecimientos que pasan en dicho lugar o los que tienen relación con nosotros y de este modo intento que sea un testimonio para las futuras generaciones no comentan los errores de tiempos atrás en destrozar un patrimonio histórico de nuestra estimada isla.

Existen muchas maneras de ser voluntarios; ayudando en la cocina, con una carretilla, una cámara, un ordenador, un pincel, etc., cada uno a nuestro modo y ritmo vamos día a día con nuestras ilusiones en que la cosa siga adelante.

Como es natural, nos podéis visitar; los Jueves a las 10 de la mañana y los domingos desde las 8,45 a.m. hasta las 11,20 aproximadamente, aunque ahora hemos incrementado doble visita un domingo por mes.

Podéis embarcar a con los barcos amarillos que están delante de Autoridad Portuaria del puerto de Mahón – Maó.

Encontráis unos voluntarios y voluntarias que tanto en castellano, catalán, inglés y algunas veces también en italiano o francés, os esperaran en el muelle del islote  y os explicaran que paso, que pasa y que pasara en ella.

No os cobramos entrada, tan solo os pedimos una pequeña aportación voluntaria para poder cubrir los gastos de rehabilitación del viejo edificio del Hospital Naval Inglés, también el desayuno que os ofrecemos al final de la visita es gratuito, vuestra aportación también ayuda para poder seguir elaborándolo.

Por último también podéis colaborar con el pago de una puerta, una sala, 47 m2 de baldosas o 153 m2 de baldosas del primer piso, etc.

Nada más, buen verano y os esperamos.

DANIEL FÀBREGA CARLÉS

 

 

Joaquin Molins y la Torre

Lunes, Julio 24th, 2017

 

Paco Tutzó trazaba hace unos días su perfil político con incursiones en su extraordinario lado humano. Suscribo  todo lo que describe, desde mi  conocimiento de la persona a la que conocí en la Barcelona del 2000-2001, aunque siempre con un tema y una referencia central: Menorca. Porque Joaquin nos quería, con nuestros pecados y virtudes.

La Fundación Isla del Rey tendrá siempre con él una deuda. Deuda más valiosa porque vino cuando nadie daba un duro por nosotros. La Torre central se venía materialmente abajo, cuando un voluntario  –Toni Gomila- un magnífico artesano del marés, arriesgó a decirnos: “si me proporcionáis un buen andamio, me comprometo sin prisa a recuperar “piedra a piedra, la torre”.

 

Las heridas se pueden ver aun en fotos del momento. El gran enemigo el viento llebeig que incrusta gotas de salitre en el marés y lo funde, lo deshace. ¿De dónde sacar un andamio apropiado?. Buscando amigos acudimos a la Fundación  Sagrada Familia de Barcelona más que experta en andamiajes. “Tienes a  Joaquin en Menorca”,  contestaron.

Se resistió poco. Al poco tiempo llegaba el andamio –aun hoy en servicio- junto a tres especialistas montadores que “encorsetaron” la torre.

Tras dos años de trabajos el resultado puede verse hoy.

Cuando nos sorprende su muerte, debemos al amigo el reconocimiento que merece. Una placa perpetuará su recuerdo entre nosotros en el  mismo pie de la Torre que nos ayudó a salvar. Y siempre tendrá nuestro agradecimiento, el hombre que nos comprendió y que -sin condiciones- nos ayudó a recuperar parte importante  de nuestra historia.

Luis Alejandre Sintes

General (R)

 

Menorca en la segunda gran guerra.

Jueves, Julio 13th, 2017

 

La magnífica exposición auspiciada por la Autoridad Portuaria de Baleares apoyando un buen trabajo de los profesores de la UIB, Juana Mª Petrus y Cels Garcia, que se expone durante este mes en la Isla del Rey, nos traslada a los cruciales momentos que vivió el Mediterráneo entre 1942 y 1943.

 

Por una parte se temía que veinte divisiones alemanas cruzasen la península para acceder a Gibraltar -6.000 españoles trabajaban día a día en la Roca, reforzando sus túneles y defensas-y norte de África, donde España no solo mantenía su Protectorado sobre Marruecos sino que en 1940 se había hecho con el control de Tánger. Por otra, los Aliados buscaban zonas seguras de desembarco en el Mediterráneo para estrangular al Eje por el sur. En Noviembre  de 1942 desembarcaban en Casablanca, Oran y en un cercano para nosotros Argel. No es extraño por tanto que las Baleares estuviesen en el punto de mira –“Vigilados desde el cielo”  se llama la muestra- de los aviones de reconocimiento de la RAF y de los EE.UU. como lo estuvieron Pantelaria y Lampedusa  y  mas tarde Sicilia. El gran mérito de los investigadores de la UIB es haber accedido a los archivos de Medmenham donde trabajaron interpretando fotografías de aquellos años  1.700 miembros de la RAF en su gran mayoría mujeres. Se abre a partir de ahora todo un mundo de interpretaciones históricas.

El ciclo para nosotros se cerraría en septiembre de 1943 cuando arribaron al Puerto de Mahón y concretamente al Hospital de la Isla del Rey los trescientos y pico de heridos y quemados del “Roma” el buque insignia de la  flota italiana hundido por Alemania en las Bocas de Bonifacio entre Córcega y Cerdeña. Muchos nos preguntamos durante muchos años el porqué de aquellas quintas cuyo servicio militar se prolongó hasta el fin de la Segunda Guerra. Aquí esta una de las claves.

Todo este ciclo se incorporará al Centro de Interpretación del Puerto de Mahón cuyas líneas maestras presentó el profesor Joan Alemany en el mismo acto de la inauguración. Los perfiles históricos, militares y navales, comerciales, hospitalarios, cartográficos, náuticos, deportivos y sociales del Puerto  deberán integrarse en una visión global, científica y a la vez entretenida. Es nuestro próximo reto, en tanto disfrutamos del regalo que significa para nosotros albergar la exposición sobre los puertos de Baleares durante la Segunda Guerra Mundial.

Solo nos queda añadir: ¡gracias APB; gracias UIB!.

Luis Alejandre Sintes

General (R)

Emigrando para mejorar

Miércoles, Junio 28th, 2017

 

Mi nombre es Orlando Ocoró López, soy nacido en Jamundí, Valle del Cauca, Colombia, nacionalizado español, tengo 54 años de edad, desde hace 15 vivo en Menorca, isla a la que llegué en el año 2002 en busca de nuevas oportunidades, venía acompañado de mi único hijo David Orlando Ocoró Gallego, quien falleció hace 9 años a causa de la leucemia.

En mi país termine el bachillerato e inicié estudios universitarios de derecho, no terminados, por falta de recursos económicos, cuando llegué a Menorca trabajé en el sector de la construcción que era el único que recibía personal sin la documentación en regla como era mi caso, fui peón de albañil, ayudante de yesero y de pladur, posteriormente instalador de ese mismo material.

 

Desempeñando esos trabajos y por un contrato de trabajo y acreditación del tiempo de residencia exigido, pude obtener mi permiso de trabajo y residencia legal hacia finales del 2005; ya con la documentación en orden empecé a buscar nuevos frentes  de trabajo, llegando a desempeñarme como persona de mantenimiento y labores de vigilancia en la Fortaleza de la Mola, por un espacio de unos 10 meses, luego pasé  a trabajar como repartidor y expendedor en una estación de gasolina, por unos tres años; después como conductor de ambulancias del servicio programado;  una vez superada esta etapa y al quedarme en paro por el inicio de la crisis, obtuve el Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales, con el cual pude conseguir trabajo temporal, haciendo sustituciones como cuidador en el geriátrico, posteriormente  obtuve el Certificado  de Técnico en Cuidados  Auxiliares de Enfermería en el Instituto Cap de Llevant a la par que  el Certificado de Profesionalidad de Actividades Administrativas en la Relación con el Cliente, actualmente y gracias a haber obtenido el  título de Auxiliar de Enfermería me desempeño como Monitor de la Fundación Carlos Mir, que se dedica a la atención a Personas con Discapacidad, Entidad en la cual llevo ya dos años trabajando, estando allí, me enteré que una compañera hacía labores de voluntariado en la Isla del Rey y como quiera que me motivaba hacer este tipo de labores, le pedí que me hiciera el favor de hacerme el contacto necesario para ello; me presentó al General Luis Alejandre, quien es una de las cabezas visible de la misma,  y quién me recomendó que fuera a hacer la  visita a dicho sitio y exponer mi deseo de ser voluntario.

Una semana después de esa conversación me dirigí hacia la isla a efectuar la mencionada visita y allí pude comprobar in situ la excelente recuperación que están llevando a cabo los integrantes de la Fundación Hospital de la Isla del Rey, de todo el antiguo recinto hospitalario, pude comprobar por la visión de fotografías, del estado del recinto antes de la intervención de los voluntarios, y del estado que presentaba después de su recuperación, gracias a la labor del voluntariado; como quiera que aún falta mucho por hacer, me decidí a formar parte de aquel grupo de amigos que se dedican cada domingo del año, sin importar las condiciones climáticas, a aportar su granito de arena para que, tanto la Isla en sí como, su emblemático hospital recuperen su antiguo esplendor, luego convencí a mi esposa Mercedes, enfermera de profesión, para que también formara parte de dicho voluntariado y así cada domingo que podemos nos dedicamos a aunar esfuerzos para conseguir que tan meritoria labor salga adelante.

Nuestras labores han consistido en la reposición de baldosas deterioradas, por otras en mejores condiciones tratando de conservar la uniformidad de los suelos, como de ayuda en la recuperación del muelle de las monjas, adecuación de salas de visita y actualmente estamos trabajando en la recuperación del camino hacia el antiguo depósito de cadáveres de dicho hospital.

En mis ratos de ocio juego al billar a tres bandas en el Centro Cultural de Alaior del cual soy socio, o me dedico a dibujar un parchís como pasatiempo, hace poco elaboré uno en una tabla de madera de 50×50, el cual decoré con fotos de la Isla del Rey, lo hice enmarcar  y lo doné a la Fundación con el ánimo de que, bien por venta o por rifa, sirviese para recaudar fondos destinados a la Fundación.

Las pinceladas de mi vida en este escrito tienen como único fin, el de animar a todo aquel que  lo lea, a motivarse y formar parte de nuestra Fundación, para así lograr que se mantenga activa; si por alguna razón no puede hacerlo, su contribución económica a la misma servirá para llevar a cabo las restauraciones necesarias en el Hospital de la Isla del Rey y sus instalaciones anexas. Un abrazo, buena semana y no olvide que en sus manos está el futuro de nuestra hermosa Isla del Rey dentro de la paradisíaca Isla de Menorca.

Orlando Ocoró López

Auxiliar de Enfermería

La Illa del Rei visita el Museo de Menorca

Miércoles, Junio 14th, 2017

 

El pasado jueves 18 de mayo un grupo – de algo más de veinte personas – voluntarios de la Isla del Rey,  dentro de las actividades culturales, que periódicamente organiza la Fundación Hospital de la Isla del Rey, para los voluntarios, visitamos en el Museo de Menorca,  la exposición dedicada a Pascual Calbó. Una de las actividades que se organizaron – año Pascual Calbó –  con motivo del 200 aniversario de su muerte.

De la mano de Cristina Andreu, que atendió nuestro grupo,  pudimos situarnos en la época del Mahón en que vivió el joven Pascual, así como el devenir de su actividad artística (no solo la pintura) a lo largo de los viajes que realizó, estableciendo su residencia en Italia, Austria, Sto. Domingo, Cuba, etc.

Pudimos admirar algunas de sus magníficas obras, especialmente los retratos de personajes conocidos de la época, así como trabajos realizados durante sus viajes. Algunos pudimos recordar las actividades que, organizadas por el Instituto que lleva su nombre, se celebraron en el año 2002, con motivo de celebrarse el doscientos cincuenta aniversario de su nacimiento.

Además de conferencias sobre el personaje, asistimos a la colocación de la placa en su casa natal en S’Arravaleta  y siguiendo sus pasos, realizamos un viaje a Viena, junto con padres, alumnos y profesores del Instituto.

En el Museo de Menorca, después de admirar además – entre otras cosas – la reproducción digitalizada de las obras de Pascual Calbó, finalizamos la actividad, con la sensacional visión del mapping, en el patio de claustro.

Desde aquí nuestro agradecimiento a Carolina, su directora, y a la anfitriona Cristina, por sus magníficas explicaciones. Gracias!.

José Maria Cardona-Natta

Ingeniero Técnico Industrial

 

Visita de médicos alergólogos a la Isla del Rey

Miércoles, Mayo 31st, 2017

Hemos tenido un agradable encuentro con los médicos que han participado en el Congreso de Alergología que se celebra cada año en Menorca (AlergoMenorca) y que este año ha tenido lugar entre los días 12 y 14 de Mayo. La visita que realizaron a la Isla del Rey nos permitió compartir sus inquietudes y hacer nuestra la preocupación que sienten por la ausencia de esta especialidad en la sanidad de las Islas Baleares. Ciertamente resulta extraño que esta comunidad autónoma sea la única de España que carece de alergólogos en la organización de sus servicios sanitarios. Por ejemplo, en Canarias existen treinta plazas de esta especialidad, cuando en Baleares hay cero. Esta fue la mayor inquietud que nos trasmitieron los participantes en el Congreso ya que, en nuestra Comunidad, en la que esta especialidad no está incluida dentro del sistema sanitario, cabe el riesgo de que la enfermedad no se trate adecuadamente. Hacemos nuestra esta preocupación puesto que somos los primeros interesados en que se atienda adecuadamente, y más, teniendo en cuenta el aumento de casos nuevos en los últimos años. Este tema se trató en profundidad en la Conferencia – Coloquio celebrada en la Biblioteca de la Fundación Rubió i Tuduri el viernes 12 de Mayo, por los doctores especialistas Ana Elices y César Alias, ambos muy vinculados a Menorca y que estuvo dirigida al público en general. Se analizaron las características de la alergia como enfermedad, sus causas y posibles tratamientos así como los riesgos potenciales para estos enfermos de no ser atendidos con los medios más adecuados. Corroboró los datos y nos animó encarecidamente a procurar la solución del problema el Presidente de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica, Dr. Joaquín Sastre, jefe del Servicio de Alergología de la Fundación Jiménez Díaz, quien así mismo se ofreció a facilitar cuanta información y asesoría fuese necesaria. La visita a la Isla del Rey dirigida por el Dr. Timoner, resultó entrañable y muy agradable con lo que salimos ganando tanto los visitantes como los voluntarios que les acompañamos.

José Maria Vizcaíno Aznar

Doctor Ingeniero Industrial (jubilado)

 

La Isla del Rey al XXIIIº Congreso de los Museos Marítimos del Mediterráneo en Cesenatico Italia

Miércoles, Mayo 17th, 2017

 

Podemos definir el balance de nuestra misión a la ciudad de Cesenatico, en la costa adriática italiana, para el vigesimotercero congreso de la Asociación de Museos del Mar Mediterráneo “AMMM” a la que pertenece la Isla del Rey, como una inversión exitosa.  A partir de la planificación del viaje sin problemas, la impecable hospitalidad de la Romaña, tanto la hotelera como la del congreso en el hermoso Museo de la  marinería. Los discursos de los ponentes han versado sobre una amplia gama de temas que han sido para nosotros una gran oportunidad para comprender la complejidad del mundo de los museos, así como de la belleza extraordinaria de la empresa que antaño emprendimos.  La Isla del Rey es una organización que extrae su fuerza y capacidad de operar por la espontaneidad, la generosidad y la dedicación de ciudadanos voluntarios que trabajan sin fines de lucro y para el beneficio exclusivo de Menorca. La originalidad de nuestra empresa es que todo lo que hemos logrado y continuamos haciendo, es el resultado de la voluntad de participar en un proyecto que comienza a caminar en un rail que podrá recorrer un largo camino para alcanzar los objetivos ambiciosos y de prestigio internacional indiscutible para nuestra isla de Menorca.  De los informes del congreso, pudimos ver que muchas de nuestras ideas y nuestros proyectos son compartidos y algunos incluso ya se llevan a cabo en otros países europeos.

Uno de los temas entre los más actuales y más discutidos en este momento en nuestra isla, es el de la búsqueda de recursos económicos que otros museos y entidades culturales sin ánimo de lucro ya han logrado mediante el establecimiento de acuerdos con empresas privadas que operan en diversos campos comerciales. Estos tipos de acuerdos prevén que los particulares puedan llevar a cabo sus actividades de manera independiente y complementaria al museo, con contratos que contemplan su participación económica para obras y servicios de infraestructura a beneficio de la propia organización de acogida y al mantenimiento de las instalaciones y servicios comunes,  permitiendo en este modo la  financiación para las necesidades económicas del museo.  El mismo Museo de Cesenatico se propone a los visitantes con una exposición en la sala principal de obras de artistas jóvenes, con esculturas y pinturas de arte contemporáneo. El Museo Gálata de Génova ha cedido  un espacio muy extendido en el primer piso de su gran complejo a diversas empresas: una galería de arte que organiza sus exposiciones y eventos de manera autónoma e independiente,  una biblioteca bien surtida,  una tienda de regalos, un restaurante y un bar, todos gestionados de forma privada.

Lo mismo en el Museo Nacional Marítimo de Amsterdam, donde el famoso restaurante “Stalpaert” y la tienda del museo “Het Pakhuis” son accesibles a todos, en el horario de apertura y sin un precio de entrada. Este museo lúdico y colorido es un ejemplo de lo que significa una exposición del siglo XXI con elementos multimedia del parque de atracciones, juegos de video y juguetes para niños. La construcción del complejo arquitectónico donde se sitúa el museo remonta al 1656. Para construirlo en una isla artificial creada en el puerto de Amsterdam tuvieron que hundir 1800 postes de madera en el suelo fangoso. Nosotros, la isla del Rey ya la tenemos hecha por la naturaleza y naturalmente perfecta.  A la luz de las experiencias escuchadas en Cesenatico, nos hemos dado cuenta de que la idea original de la recuperación del complejo hospitalario nacido en el siglo XVIII fue el primer paso de un largo y tortuoso camino. Tardamos trece años para llegar al punto donde estamos. Las dificultades de encontrar recursos económicos para avanzar adelante, nos han hecho comprender que es necesario un “cambio de paso”, evolucionar con un nuevo proyecto, en otras palabras: dar un salto de calidad.  Toda la aventura de la Isla del Rey ha sido como un viaje en el “Oriente Exprés” donde  muchos voluntarios han subido a bordo del tren, trabajando con entusiasmo y espíritu de abnegación, que merece un agradecimiento por haber elegido nuestro tren y como siempre, en cada parada algunos bajan del tren y otros suben.

Son fuerzas nuevas y nuevos deseos de hacer, nuevas ideas, nuevas experiencias profesionales que se conforman con el cambio de paso. En las siguientes estaciones otros viajeros subirán y bajaran del tren,  en todo caso cumpliendo cada uno con el sueño de hacer de la Isla del Rey, un centro de la cultura de Menorca y de la civilización en el  mare nostrum, el Mar Mediterráneo.

 

Mario Cappa