Archive for the ‘Sin categoría’ Category

Isla del Rey, mi isla.

viernes, febrero 23rd, 2018

Recibí una llamada que un general retirado de España, Lluis Alejandre, había oído que una casa que estaba cuidando tenía una extensa biblioteca y se preguntaba si las hijas del difunto John Stretton considerarían donar su importante biblioteca y otros enseres a la Isla del Rey. Así comenzó mi relación con la Isla del Rey.

La isla es para mí un lugar mágico, por la serenidad y la ubicación impresionante en el centro del hermoso puerto de Mahón. La historia parece emanar desde los edificios construidos por los británicos en 1711, la presencia de los que vivieron antes de 1711, los que trabajaron o fueron hospitalizados en la isla… hasta que finalmente el edificio fue abandonado a los elementos en la década de 1960.

Amo la tranquilidad y en el ambiente de la Isla resuena la alegría de los voluntarios y los visitantes.

El ritmo de las estaciones, las plantas, las hierbas medicinales, los lagartos y las aves que viven y visitan la isla. La visión de un rey pescador, las águilas pescadoras de visita, escuadrones de vencejos chirriando sobre sus cabezas en el verano, peregrinos sentados en la torre, una banda residente de perdiz. En enero, los espectaculares piqueros al rojo vivo, acompañados por un corto tiempo por narcisos y luego en el verano, flores de alcaparras bañando la isla con su aire exótica.

El sentimiento compartido de la historia, entre los españoles, británicos, italianos, franceses, estadounidenses y muchas otras naciones. El placer de unirse a voluntarios de muchas nacionalidades disfrutando el proyecto. La alegría y la camaradería de los voluntarios, un sentido de pertenencia y ser parte de la comunidad en la que he elegido hacer de mi hogar.

Mi participación, el interés y la diversión que tengo son seguidos por amigos y familiares en el Reino Unido. Mi padre recientemente fallecido estaba muy interesado en los aspectos militares. Parece que su Regimiento ‘The Buffs’ estaba aquí en 1750 s.

La Isla del Rey, los voluntarios y el propósito compartido es muy sólido y me hizo sentir como parte de Menorca. Menorca es mi hogar y La Isla del Rey y la comunidad han concretado mi compromiso. A través de buenos tiempos y de inactividad, ser un voluntario me ha abierto muchas oportunidades, amistades, proyectos, diversión, etcétera.

Viajes a otros sitios de interés. Ayudando juntamente con otros voluntarios a traer a los piqueros y mosqueteros de la Compañía de Artillería Honorable (de la cual Ian Warren y yo somos miembros) para ayudar a celebrar el 300 aniversario del Hospital Naval. Acogiendo con beneplácito el buque de guerra británico humeando en el puerto todos los cañones ardiendo. Orando Shakespeare en el centro de Mahon, desfile de autos clásicos. He sido parte de la celebración del Tratado de Amiens. Disfrutando de teatro, exposiciones de arte. La bendición de los barcos. Disfrutando de las Red Arrows. Los visitantes de la reunión y las personas que han estado involucradas en el pasado con la isla, la lista es interminable. Muchas cosas, ocasiones, todo especial.  Para resumir, la Isla del Rey, los voluntarios, nuestro entorno, el cuidado de la isla, nuestro ambiente y la historia, asegurando como objetivo su preservación actual y futura. Eso es lo que es especial para mí y me siento privilegiado de ser parte de él y agradecer a todos por su buena acogida.

ROBIN WEST

Mantenimiento de jardines y casas

 

 

 

Voluntario puntual de la Isla del Rey

sábado, febrero 10th, 2018

 

Desde hace años, mi colaboración en la Associació Amics de l´Illa de l´Hospital, es juntamente con mi furgoneta, efectuar puntualmente él transporte de material diverso, cuando se me requiere.

Una de las actividades de la asociación es la del acopio de objetos, maquinas, instrumentos, etcétera, de valor histórico de Menorca, siempre que tengan relación con la actividad que tuvo en su día este Hospital Naval Inglés.

El pasado mes de Enero, la familia de un dentista muy conocido en nuestra ciudad, ya fallecido, donó antiguo material para el Museo de Odontología del Colegio de Dentistas de Baleares, ubicado en la Isla del Rey.

El grupo de voluntarios ya han llegado a la hora prevista, un sábado temprano, para evitar el tráfico  en el centro de Mahon. Entramos en  la antigua casa de Isabel II y evaluamos el trabajo, no siempre es el mismo.

A veces son muebles de caoba, libros, maquinas, etcétera, esta vez se trata de los instrumentos, artefactos de medicina de un odontólogo de la ciudad, que fue muy popular y apreciado el siglo pasado.

La labor es complicada, una estructura muy pesada, con motores, brazos articulados, etcétera, decididos, se efectúa el traslado a mi furgoneta, aparcada de momento sobre la acera, y vigiando el poco tráfico de un sábado temprano. Una vez estibados los instrumentos, rumbo a la calle Fontanillas, de Es Castell, donde queda la operación de embarcarlos en la lancha que gobierna Antonio, el patrón. Además de buen patrón, tiene mucha mano en la difícil tarea del embarque y  estibar todo. Las ordenes  concisas, disciplina a tope y claro el éxito obtenido, semblantes de  agrado y un hasta la próxima.

Los trasportes de los voluntarios de la Isla de Rey,  me han dado un  toque de satisfacción personal, a veces con morriña incluida, como fue el caso del traslado del despacho de nuestra insigne Maria Luisa Serra Belabre. En el primer piso de su casa frente a la iglesia del Carmen, el despacho impoluto completo todo en orden, me entra  un clik y no pude menos que acordarme de cuando Doña Maria Luisa, para referirse a nosotros, nos llamaba sus  muchachos. Cuando en los años 50  vino a Menorca el insigne Doctor Luis Pericot para realizar unos estudios arqueológicos ella nos pidió asistencia, Tomas Vidal, Santiago Maspoch, Pepe Vives, Álvaro Cardona, José Miguel Vidal Hernandez, los scouts, nos encargamos de ordenar, en lo posible el conjunto de Trepucó, que entonces estaba bastante mal. Bueno hay más anécdotas personales, pero lo importante ahora es, en mi opinión la labor de los voluntarios, dirigidos por un staff de mi primo Luis, quien siempre se apunta a los traslados con energía y dedicación. El patrimonio cultural instaurado en la Isla del Rey, supone un avance para el presente y el futuro, que ya adquiere resonancia, simpatía y reconocimiento en la Isla, en el país y también en la Gran Bretaña.

Fernando Alejandre Roig

Ingeniero Industrial

19 Vigas y un depósito de hormigón era nuestro reto

sábado, enero 13th, 2018

 

Junto con mi mujer Marga Escandell (nuestra jefa de cocina, encargada de organizar la mayoría de los eventos culinarios) somos voluntarios fundadores de la Associació Amics de l´Illa de l´Hospital y de la Fundación Hospital de la Isla del Rey (2004). Desde su fundación hemos intentado colaborar en todo lo que hemos podido, en su momento con la aportación de furgonetas, almacenamiento de materiales en nuestra nave, etcétera.

En mi vida laboral me había dedicado al transporte de mercancías entre Barcelona y Menorca, empezando en los años 70 en  la Agencia Vives con don Mateo Vives Campomar y su hija Francisca Vives (Paquita), con el tiempo cogió el relevo su hermano Mateo Vives (Asesor fiscal). Posteriormente siendo accionista y apoderado en Menorca de las agencias Menorcatrans y Pentatrans, la cual tuvo que cerrar a raíz de la crisis, el  7 de Enero del año 2013, no por falta de trabajo.

Nunca pude imaginar que después de 36 años dedicados al transporte, terminaría trabajando para Conrado y Asociados haciendo de enlace con la Fundación Hospital de la Isla del Rey en la recuperación del Hospital de la Isla del Rey, gestionando los trabajos de reconstrucción de tejados, el sistema de recogida de aguas, cisternas, ventanas, recuperación de interiores, baldosas, etcétera.

Por último, la demolición del depósito de agua, que se utilizaba para dar presión, situado en un lateral de la torre. Quitar 19 vigas y un deposito de hormigón era nuestro reto, ya que un deposito de una capacidad de unos  90 metros cúbicos, hoy en día no tiene sentido que siga  existiendo. En su momento y con muy buen criterio, se decidió que se mantendría hasta el final, como base de operaciones para toda la obra, excelente idea. Ha sido un trabajo muy  interesante ver como poco a poco desaparecían las vigas y  paredes de hormigón y en su lugar aparecían nuevas vigas de madera, firas, cuarts, tejas, etcétera.

Hemos estado trabajando durante un año con fondos económicos procedentes de FUNDATUR y esperamos nuevas aportaciones para poder seguir con el ala sur.

Me gustaría dar las gracias a Conrado y Asociados, (Conrado, Tobal y Biel) por pensar en mí, creyendo que les podría ser útil como enlace entre ellos y la Fundación, para organizar transporte de personal, gestionar maquinaria, etcétera.

No quiero olvidarme de Nouredoline Zaidi, Hassan Essaidi, Youssef Zaidi y Youssef Taleb; agradecerles el trabajo hecho y haber demostrado que son unos excelentes profesionales, así como a Oscar Jove, sin dejar de lado a Xisco Moragues y su ayuda técnica, gracias a todos ellos por haber facilitado mi trabajo.

Quiero agradecer a nuestro presidente Luis Alejandre por preocuparse por nosotros ya que trabajar en la isla tiene sus pequeños inconvenientes (viento, agua, calor)  y por supuesto a su equipo directivo.

A todos los voluntarios gracias por aguantarme.

Espero poder seguir trabajando y colaborando en los nuevos proyectos que tenemos para este año 2018: terminar anexo Capilla Anglicana, Ala sur, Hauser & Wirth, Centro Interpretación del Puerto de Mahón.

BON AÑY NOU 2018 PER TOTHOM

Toni Barber Segui

Visitar la Isla del Rey en invierno

domingo, diciembre 24th, 2017

 

Sabido es que a la Isla del Rey se la puede visitar todos los domingos del año. Bueno, todos no, ya que hacemos la excepción del Domingo de Pascua, en el que – desde el primer año – decidimos posponer la visita un día, al lunes. Es decir que se puede visitar las 52 semanas.

No obstante mantenemos el horario – de 8:45 a 11:00 – que según la estación del año, lo que cambia es el punto de embarque.

En invierno (desde el 1 de noviembre al 30 de marzo), las salidas se efectúan desde el Muelle del Hospital, en Cala Fontanillas de Es Castell, en un trayecto de escasos 300 metros, que se cubren en pocos minutos, regresando al mismo punto al finalizar la actividad.

El resto del año (del 1 de abril a final de octubre) la salida se efectua desde el muelle comercial de Mahón con el <<Yellow Catamarans>>, que cubre el trayecto de ida y vuelta.

La colaboración de <<Yellow Catamarans>> es fundamental para las actividades de la Isla del Rey, pues no solo transporta a los visitantes (muy numerosos en ese período), sino que también colabora desinteresadamente en el traslado de los voluntarios.

Además, en ese período veraniego, los domingos se realiza una segunda visita – a media mañana – y otra más los jueves, con lo cual los interesados en conocer la isla, su historia, la recuperación de sus espacios e instalaciones, así como las actividades que allí llevan a cabo los voluntarios, tienen tres oportunidades a la semana para conocerla. Todas ellas con visita guiada en la que se explica la historia de la isla y las labores de recuperación, así como las actividades que en ella se llevan a cabo.

Ello no sería posible sin la colaboración de los <<Yellow Catamarans>>, que desde el principio apoyó la iniciativa de la recuperación de la Isla por parte de la Fundación Hospital de la Isla del Rey, dado que en una actividad como es ésta (trabajos en una Isla) el transporte marítimo es más que esencial.

Como es bien sabido este apoyo, no solo se manifiesta con motivo de las visitas “regulares” a la isla, sino incluso con otras actividades bien conocidas, como es la celebración de la procesión marítima de la Virgen del Carmen, en la que trasladan además de a los miembros del Coro – que cantan habaneras y la Salve Marinera – y a todo aquel que desea observar la procesión desde el incomparable marco de la Isla. Además de congresos, conciertos, obras de teatro, conferencias, etcétera, especialmente en el caso del “Foro Menorca Illa del Rei”, posiblemente la actividad cultural de más “peso” que se realiza en la Isla, en la que en algunas sesiones se han hecho hasta 3 viajes de personas para asistir a la sesión de debate. Como saben en cada sesión anual – en agosto – tiene lugar el debate a cargo de personalidades de elevado prestigio, sobre un tema de actualidad.

En el resumen anual de actividades del 2017 – a punto de finalizar el recuento – se observa un importante incremento de asistentes de visita a la Isla, lo cual dice mucho a favor del interés de la ciudadanía por conocer de primera mano la labor de la sociedad civil mediante la fórmula de voluntariado para recuperar una instalación histórica y emblemática, como es el antiguo Hospital Naval Inglés de 1711.

José Maria Cardona Natta

Ingeniero Técnico Industrial

Farmacia Llabrés de Ciutadella

miércoles, noviembre 15th, 2017

 

Muy al comienzo de nuestras actividades en 2006 visitó la Isla del Rey, don Juan Ignacio Balada hijo de la primera farmacéutica diplomada en Menorca, doña Catalina Llabrés Piris, el conocía que recomponíamos la Farmacia de aquel viejo Hospital de 1711 cerrado en 1964, con el esfuerzo de don Juan Antonio Seguí y de su sobrina Maria Gràcia Seguí, ambos farmacéuticos.

Varias visitas a su domicilio y a la conocida Farmacia Llabrés, de Ciutadella, cerrada desde hacía años, se plasmaron en un documento firmado en 2007 por el que cedía diverso material  y mobiliario residual de la misma. Para nuestros farmacéuticos era importante la Orla de su madre. Añadimos una estantería que formaba parte del cuerpo de rebotica, una de las dos registradoras que quedaban y una báscula. Todo se ha custodiado religiosamente en la Farmacia de la Isla del Rey.

En aquel momento no intuíamos la recuperación de la Farmacia Llabrés   llevada a cabo por la Fundación Hesperia, recuperación que nos alegra enormemente.

Tanto en reuniones con el Colegio de Farmacéuticos, en la sede del propio Consell Insular de Menorca con representantes de la “Fundació per a persones amb discapacitat de Menorca”, han posibilitado que el material regrese a su lugar de origen intercambiando algunas piezas y reproduciendo la Orla que quedará expuesta en las dos farmacias, como homenaje a aquella mujer avanzada. La colaboración y la buena fe han presidido estos intercambios que se realizaron con el apoyo en el transporte del voluntario de la Isla del Rey, Llorenç Catchot de “Comercial Catchot”, el pasado jueves  9 de Noviembre.

Menorca ganará con otra farmacia histórica abierta al público.

Pero nos queda hacer un último llamamiento a la buena fe de la ciudadanía: cuando entramos por primera vez en la farmacia de Ses Voltes, el panorama era desolador. Aparte bolsas de basura tuvimos que ir a comprar un spray para liquidar las pulgas que nos asaltaban, entremezcladas con excrementos de palomas. Y no quedaba un solo bote, morteros y otros utensilios, de los que habitualmente decoran las farmacias. Repetimos: ninguno. Estos botes, morteros y utensilios están repartidos en casas de Ciutadella; quizás alguno en tiendas de anticuarios. Ha llegado el buen momento en que todo vuelva a su emplazamiento original. La Fundación Hospital de la Isla del Rey lo ha hecho. Es cuestión solo de continuar devoluciones. Toda Menorca gana, recuperando otro bien cultural que es de todos. En consecuencia, todos debemos contribuir.

Fundación Hospital de la Isla del Rey

 

 

Figas de moro rumbo a Destilerías Xoriguer

jueves, noviembre 2nd, 2017

 

En la Isla del Rey, una de las diversas plantas que tenemos es la opuntia ficus-indica, o sea, la chumbera, o figuera de pala. Desde hace varios años varios de los voluntarios, se dedican a recolectar los frutos de la misma, en la época estival. El motivo es el siguiente; hace varios años a iniciativa nuestra asociación ” Amícs de l´Illa de l´Hospital”, en la persona de Luis Alejandre, convenció al antiguo gerente de  “Destilerías Xoriguer”, Xavier Mora, que podría ser interesante elaborar un nuevo licor, basado en los frutos de la chumbera…el carácter emprendedor de los dos, motivó la creación del “Licor Figa de Moro”, estrechando aún más, la colaboración económica que hasta la fecha viene desarrollando esta prestigiosa firma “Xoriguer” con los “Amics de s´Illa del Rei”.

Estos cactus mejicanos traídos a Europa tras el Descubrimiento, abundan en la Isla del Rey, del puerto de Mahón, donde había un hospital militar inglés del tiempo en el que ocuparon la isla y que estos decidieron rebautizarla como “Bloody Island” y ese es el nombre que se le ha dado al licor de figa de moro.

La recolección de los frutos de sa figuera se realiza cuando llega su punto óptimo de maduración, el mes de agosto. Su pulpa es dulce y gelatinosa con una fragancia edulcorada y agradable. A base del infusionado de los frutos en el destilado, se transfieren sus propiedades, convirtiéndose en un licor de agradable perfume y dulzor frutal muy contenido.  Es ideal servirlo en copita de licor temperatura ambiente, frio de la nevera y hasta con hielo.

Terminada la recolección de los higos, ponemos rumbo a la factoría “Destilerias Xoriguer”, en el mismo puerto de Mahón, cuyo personal se encarga del trabajo de preparación que, año tras año, para la elaboración del preciado Licor Figa de Moro “BLOODY ISLAND”, cuya graduación es de 21% alc./vol., con la etiqueta especial de una barca a la vela, dirigiéndose a la Isla del Rey.

José Barber Allés

Bancario jubilado

 

 

De farmacias y farmacéuticos

jueves, octubre 19th, 2017

 

Es bien sabido que el Colegio de Farmacéuticos forma parte importante de la vida del proyecto de recuperación del Hospital de la Isla del Rey que arrancó en un lejano 1711. No se concebiría el Hospital sin lo que representaron  los medicamentos, las fórmulas magistrales o los ungüentos y las personas que los administraban.

Por casualidades de la vida este martes 17 de Octubre comenzó con una reunión en el Consell Insular de Menorca para coordinar el retorno de determinados elementos de la antigua Farmacia Llabrés de Ciutadella que volverán la semana próxima a su origen. Procedían  de la donación que en 2007 hizo  Juan Ignacio Balada y que se encontraban en la Isla del Rey. Presidió un claro sentido de apoyo, de conjunción de esfuerzos. Todos comprendemos que la recuperación de la Farmacia Llabrés  representa un entrañable nuevo elemento  para nuestra vida cultural.

 

Dos horas después llegaba procedente de Mallorca un furgón con nuevo material para la farmacia de la Isla. Buenas relaciones entre las farmacéuticas Gracia Seguí y Neus Bonet aconsejaron depositar materiales de una farmacia de Sineu de 1899 en el Museo de  Farmacia  del Hospital de la Isla del Rey. Indiscutible gesto de confianza. El valioso contenido procede de cuatro generaciones de farmacéuticos, el primero de  ellos Gabriel Llull Alonso de la que nos ha llegado su orla de graduación fechada en 1898. Este vendió la farmacia a un menorquín Pedro Pons Benejam en 1947, que la traspasó a su hijo Jesús Pons Alonso y este a su vez a su esposa María Antonia  Sanz titular de la farmacia hasta 1988 en que nuevamente la traspasó a Neus Bonet.

Al valor que damos a  estos materiales, se une el verdadero carácter altruista de la donante. Su propio hijo Juan con un furgón prestado, llegó a Menorca en barco vía Ciutadella costeándose los gastos de desplazamiento. ¡Puro espíritu de voluntariado!

En su momento -calculamos dos meses- la donación se podrá exponer. Será un testimonio más de que gentes de Mallorca y Menorca se respetan y se valoran; de que los miembros de una profesión tan necesaria como la Farmacia, conservan entre ellos valores no solo científicos sino culturales y humanos.

Luis Alejandre Sintes

General (R)

 

Un Británico en la Isla del Rey

lunes, octubre 9th, 2017

 

 

Habiendo vivido en Menorca desde, ya ni me recuerdo – tal vez 1971 – pase mis primeros años aquí  como cualquier joven pasándoselo bien. Si recuerdo de haber ido al Isla del Rey: entonces estaba muy abandonada y lo único que recuerdo fueron las cisternas en el centro.

Y pasando los años, oí que había voluntarios quienes iban allí a trabajar los fines de semana. Me preguntaba a mí mismo ¿cómo puedo tomar parte?  Entonces me pidieron si podría ir a reparar el órgano eléctrico en la Capilla Anglicana. Bueno fui, en una barca de goma hinchable, con mis herramientas. El ver este edificio abandonado y la Capilla restaurada me impacto mucho. La reparación del órgano fue fácil y mi amigo Nick, el organista, estaba muy contento.

Encontré a Mike Martin y el General, a quien le gustaba la música rock que Nick estaba tocando aunque dijo que no era lo más adecuado para una mañana del domingo. No había corriente eléctrica pero yo llevaba un transformador portátil que suministraba electricidad.

Estaba asombrado por este lugar; un otro mundo. Me pidieron si podría echar una mano. Siendo fontanero, ayude instalar agua corriente a los servicios y un sistema de riego. Iba entre semana para ponerlo todo en marcha, trabajando con mi amigo Nick. Era muy divertido trabajar; parar a tomar una cerveza y hablar con Xiscu y Toni Barber, luego volver – en el hinchable – a la tierra firme y la realidad.

Las cosas fueron mejorando, otro órgano; otro organista quien tuvo pequeños problemas.

Vinieron más gente, a quienes llegue a conocer, preguntando que podrían hacer. Limpiamos el huerto y allí instale servicios nuevos, al estilo antiguo. Toni Barber instaló un sistema de riego para los naranjos, los limoneros y los nísperos. Marga emplea la fruta para cocinar y al otro lado del edificio hay una higuera, de la cual ella también aprovecha los higos.

Y sigue el viaje; vi las dependencias antiguas de las monjas y una bonita capilla restaurada. Quería involucrarme en la restauración de estas dependencias, así que me mandaron ayudar con restaurar la zona de baño de las monjas.

Todos los que vienen, vienen a cavar, excavar o solamente hecha una mano.

Hay un cierto encanto. Las mañanas del domingo son como una droga. Es que todos quieren ser parte de la historia y dejar su sello en la restauración.

Si uno estuviera enfermo, como aquellos años atrás,  le mandaran  a la Isla, seguro que iba a recuperarse. El aire es distinto; hay una tranquilidad; es un mundo diferente, casi hipnótico.

Ir el domingo a la mañana es un viaje a un pasado que quieres volver a vivir. Cuando suena el claxon, a las 10.30., se acaba tu fantasía y disfrutas del desayuno creado por Marga y sus ayudantas.

He llegado estar tan fascinado con la historia que estoy investigando la ocupación Británica de Menorca durante el siglo XVIII; cosa que no hubiese hecho de joven. La Historia es algo que nos enseñan en el colegio a lo cual, quizás volvemos con más interés años más tarde. La Isla está impregnada con historia náutica y médica. Mientras escavaba uno de los sótanos encontré unas pintadas antiguas: Pierre Diard, con la fecha. Así que le busque por Internet y resulto ser un naturalista y explorador francés del siglo XVIII. Empecé una búsqueda para todo tipo gente y cosas. Por ejemplo, el relato de tres monjas de Santa Clara en Ciudadela y unos oficiales Ingleses. Mi esposa y yo produjimos un panfleto con la historia, lo cual se puede comprar en la tienda.

La visita de Almirante Nelson en 1799 es otra historia que he perseguido, hasta tal punto que estoy construyendo una maqueta del HMS Foudroyant, su navío por aquel entonces, y recopilando un libro sobre el mismo. Me he hecho socio de la Sociedad Nelson y he adquirido un par de recuerdos hechos del cobre del casco de dicho buque. También soy socio del Club 1805, quienes han llegado a ser un gran apoyo a los trabajos en el Hospital Naval del Isla del Rey y han hecho unos donativos gracias al esfuerzo de Lorraine Ure. Estas sociedades ayudan mantener nuestra herencia Británica en la Isla y a cumplir el objetivo de General Luis Alejandre de restaurar el Hospital a su antigua gloria. Nunca volverá a ser un hospital funcional, pero si un muestrario de la vida en Menorca en otros tiempos.

Que llueva o brille el sol vamos todos los domingos al trabajo, totalmente voluntario, gente de distintas nacionalidades, a charlar, a discutir proyectos actuales y venideros y hablar con amigos cuando hace tiempo que no se ven.

Recuerdo bien la visita de Su Majestad la Reina, Doña Sofía. Todos trabajamos duro para preparar a los jardines y el entorno, para que quedase bien. Doña Sofía llego en helicóptero, ¡Qué emoción! ¡Una dama maravillosa! ¡Y nos apretó la mano a los voluntarios! ¡Qué momento de orgullo!

He conocido una serie estupenda de gentes de toda clase pero uno de mis más cariñosos recuerdos es de haber sido presentado a un hombre, descendiente de un marino quien estuvo en la batalla de Trafalgar abordo de HMS Victory, navío de Almirante Nelson, donde perdió una pierna. Hace años también trabajé en un apartamento en Cala Figuera, propiedad de una señora descendiente directa de la hija de Almirante Nelson, Horatia. Solamente me enteré de esto hace poco pues ella, ahora, es la Presidenta de la Sociedad Nelson.

Me gusta pensar que los voluntarios de Isla del Rey seguimos en un viaje de descubrimiento del pasado, para que próximas generaciones pueden disfrutar de lo que hemos hecho y de lo que hemos descubierto.

 

David Nuttal

Fontanero jubilado

 

Mi Isla del Rey

viernes, octubre 6th, 2017

 

 

Desde mi terraza en el Puerto de Mahón, en Es Castell, frente a la Isla del Rey veo todos los días el amanecer con la ilusión de que este nuevo día me traiga algo maravilloso.

Y, amanece que no es poco.

 

 

Veo el impresionante edificio del Hospital en el islote que recoge la historia de mil batallas acontecidas aquí y fuera de estas tierras siempre náuticas.

Siento su presencia callada pero contundente, con la voz de mil marinos, mil soldados mil, campesinos y mil cristianos.

 

Menorca entra en la historia en el siglo 13 pero ya mucho antes era visitada por navegantes del Mediterráneo y de todos ellos queda algo en el islote del La Isla del Rey. ¿Desde cuando? Desde el principio de los tiempos porque no hay nada más acogedor ni más protector que una isla dentro de otra isla. Las dimensiones de la basílica paleocristiana nos dan una idea de la importancia del islote y la comunidad que la frecuentaba, en el siglo VI.

 

Que maravilla poder recorrer este espacio de historia conocida e imaginada, como voluntario en este reducto de humanidad, aventura, dolor y alegría de los tiempos. Poder formar parte de cada momento vivido por los que aquí estuvieron.

 

 

Yo soy un voluntario atípico, porque me gusta trabajar solo, para poder moverme por la isla y encontrarme con pequeños detalles, referencias que hacen volar mi imaginación y conectar con los que allí estuvieron y con sus miles de historias.

Hay una antigua carbonera en la casa de los médicos que aún está por reconstruir, donde una inscripción grabada en la pared, nos habla de que allí estuvo retenido un marinero llamado Pierre Diard en el año 1836 y que era natural de Nantes nacido en 1811, tenía 25 años. ¿Que locura de juventud cometería aquel pobre marinero para estar encerrado en esa lúgubre carbonera?, Seguramente se enfrentó con un superior al que disputaba los favores de una joven cantinera.

O simplemente enfermo o herido en este hospital un día cogió prestada una botella de vino de la despensa del director para tener un rato de alegría con algún compañero de habitación herido como él en alguna cruel batalla en la mar.

 

Que suerte para un peliculero como yo poder colaborar en la recuperación de este fantástico, imaginativo y real, enclave. Sentir personajes e historias, desde Abu Omar a Richard Kane, Historias de Nura o Melousa. Encontrarte con escritos de John Amstrong o Patrick O`Braian hablando de la Menorca inglesa del siglo 18. Jose Maria Quintana y su paseo por Mahón. Y con todos ellos te tropiezas rodando por este islote.

 

Yo recorro la costa de la isla, digo que buscando plásticos y limpiando embarcaderos y playas que ya no existen, pero la verdad es que lo que busco son historias, imágenes que me estimulen hazañas, amores y dolores. Historias vividas que murieron hace muchos años pero que impregnan cada roca, y cada rincón de este islote, como él en alguna cruel batalla en la mar.

Actualmente me dedico con un equipo de ingleses y un francés a cuidar y recuperar el entorno del muelle de las monjas, recientemente reconstruido. Las buenas mujeres obligadas por crueles doctores a bañarse en agua del mar para sanar aquellos problemitas de piel que nunca veía el Sol. Una caseta de piedra, dos bañeras para los enfermos que no podían caminar, una especie de piscina y un muelle. Que antes acompañaban a una playa que hoy ya no existe por causa de la crecida del mar y de las olas que producen los ferris al pasar por aquel angosto canal del Puerto de Mahon

 

Que privilegio formar parte de este maravilloso “equipo de locos”, como dice el jefe Luis. Que domingo tras domingo con pocos medios pero mucha ilusión, van recuperando un trozo de historia viva de la cuna de la cultura occidental, que es el Mediterráneo y Menorca que por su situación estratégica entre Europa y África y dentro de Menorca este reducto de encuentro de culturas que es la llamada  Isla del Rey.

 

Miguel Angel Dorronsoro

 

Controlador aéreo jubilado

 

 

Refuerzos de vínculos internacionales.

miércoles, septiembre 6th, 2017

 

Mi marido siempre sintió un gran interés por la historia naval mundial porque de joven sirvió en la Real Marina de Guerra de Gran Bretaña. Cuando él murió en 2009, decidí donar gran parte de su biblioteca a la biblioteca del Antiguo Hospital de La Isla del Rey.

Entonces el general Luis Alejandre me animó a convertirme en una de los voluntarios de los domingos. Yo temía no tener ninguna habilidad manual que aportar pero él me dijo: <<Si tienes un par de guantes de caucho, siempre encontraremos tareas para ti. Por favor, ven el próximo domingo a las 8:30>>. Y, tal y como me sucede hoy, ¡no pude decirle que no! Así empezó mi historia en la Isla del Rey y pronto me convertí en una apasionada del proyecto.

 

Pensé que necesitábamos conseguir mayor proyección y darnos a conocer al extranjero y en particular a Gran Bretaña para obtener apoyos y recaudar fondos. Me uní al pequeño grupo de guías de visitas en inglés, leí todo lo que encontré sobre la historia de la Isla y me hice cargo de uno de los grupos de visitantes como mi amiga Beverly Ward. Todos los domingos procurábamos establecer enlaces y obtener recursos, además yo tenía una buena red de contactos internacionales gracias a mi larga carrera como organizadora de cruceros.

El General ahora me llama en broma <<Mi Ministerio de Asuntos Exteriores>>. Pero es verdad que me dediqué muy en serio a recaudar fondos para la Isla y conseguí algunas cantidades importantes de dinero e incluso una pequeña donación del gobierno Británico.

También hemos conseguido que la Marina Real y el antiguo astillero de Porstmouth se den cuenta de que el Hospital de la Isla del Rey es parte fundamental de la historia naval de Gran Bretaña y en junio de este año 2017 un grupo de 30 voluntarios disfrutamos de unas jornadas de bienvenida en Porstmouth.

Hace pocas semanas la Fundación de la Isla del Rey ha decidido restaurar la torre del campanario que hay frente a la gran torre del Hospital pero nos faltaba la campana original y nuestros amigos de Porstmouth nos han regalado una que en estos momentos está en camino hacia Menorca.

Pronto llegará y será el símbolo visible y audible de nuestra participación en la Historia de la Marina de Gran Bretaña.

Lorraine Ure

Profesional de turismo jubilada