Archive for julio, 2019

Retornos

sábado, julio 27th, 2019

Hay días en que es imprescindible referir lo que pasa en la Isla del Rey. Uno de estos días fue el pasado miércoles 17 de Julio, aunque la historia venga de lejos.

Perdidos en la memoria de años anteriores, habíamos acumulado en la Isla materiales que en su momento nos dieron buenos servicios:

-un grupo electrógeno procedente de Obras de Puertos (la actual Autoridad Portuaria) que dio electricidad para servicios e iluminación nocturna durante seis años. Se alimentaba con gas-oil que nos cedía la Base Naval y que recogíamos en garrafas de plástico que una vez trasladadas en barca, desembarcadas y puestas a pie del grupo servían para rellenar su depósito con la vieja técnica del tubo aspirado por boca, que según dicen “mata es cucs”.

-otro grupo más pequeño que nos cedió Sa Cova d`en Xoroi, que teníamos como repuesto y que nunca utilizamos.

-dos transformadores que nos cedió CLH de sus instalaciones de Cala Figuera. Uno presta buen servicio en la Isla. El segundo no nos hacía falta.

-una escalera articulada de bomberos cedida por nuestro Ayuntamiento, que prestó buenos servicios en la limpieza de bajantes de agua y cornisas de tejados en la que habitualmente se encaramaba Gonçal Seguí para realizarlo.

Todo se reembarcó ayer rumbo al desguace, excepto la escalera que unos aguerridos bomberos rescataron para su museo y se llevaron remolcada.

Por supuesto sentimientos de nostalgia al ver como materiales que nos ayudaron a crecer y consolidarnos, van directamente a la chatarra. Pero, es la vida.

Pronto nuevas generaciones usuarias de disponibles grifos, enchufes y conexiones, no comprenderán lo que todo este material y su empleo significaron.

A sus donantes de entonces, a quienes los mantuvieron y utilizaron, nuestro más sincero agradecimiento. Intentaremos que su recuerdo no se pierda en el olvido, mas como símbolo que como material condenado a envejecer y morir. Como nosotros mismos.

Associació Amics de l´Illa de l´Hospital

Puerto a puerto

viernes, julio 19th, 2019

Desde hace tiempo quienes andamos por el puerto de Mahón teníamos una deuda pendiente con el puerto de Fornells. Siempre que hablamos del primero realzamos sus virtudes-extensión y calado- que no concedemos al segundo, especialmente por sus bajos fondos(1) y por la orientación de su bocana claramente definida en dirección norte. Damos por hecho que el castillo de San Antonio no equivale al de San Felipe, y que Fornells nunca fue un objetivo estratégico aunque si también base de hidroaviones. La Aeronáutica Naval de nuestro Pedro Maria Cardona priorizó Mahón, incluso influyó en el dragado de la Isla de las Ratas, pero Air France priorizó Fornells como escala de sus vuelos entre el sur de Francia y África. Pero lo que tenemos en común ambos puertos son las torres de defensa y las islas interiores. Y hacia una de ellas –Sargantana y su Torre- nos dirigimos el sábado 29 de Junio en una de nuestras visitas culturales fuera de la Isla del Rey.

Contamos con el buen apoyo de Martí Sintes y su empresa de náutica “Día Complet” (2) ubicada en el propio Fornells y que realiza todo tipo de viajes por aquellas aguas. Con sucesivos traslados nuestros voluntarios pudieron recorrer la isla entre su embarcadero y la torre orientada para barrer o taponar la bocana del puerto. Quizá fallamos en no coordinar la visita con los propietarios de aquellas construcciones, uno de cuyos miembros- Tiá Garriga- es uno de los arquitectos que trabaja con Miguel Sintes en el ilusionante proyecto Lángara (3). La Torre, contemporánea de la construida al oeste del bello pueblo y que tiene un perfil exterior aparentemente distinto a las demás torres (4) data del último período ingles en la Isla (1798-1802), muy posterior a la Torre Vigía española de 1610 construida en La Mola de Fornells zona en la que durante el periodo 1936-1939 se asentaría una batería con dos piezas Munáiz Ordóñez de 15 cms. e incluso a la construcción del castillo de San Antonio (1625-1671). Dispone aparte de la propia torre con asentamiento en su terraza para una pieza de artillería, de un recinto amurallado inmediato por el que se accede por puerta con arco a cuyo pie se encuentran tres asentamientos para piezas de artillería que enfilaban la entrada del puerto. En su inmediación una necesaria cisterna –hay otra junto a un pabellón de oficiales- y un hornillo para calentamiento de “balas rojas”, la forma de conseguir que la munición de hierro utilizada por la artillería de entonces, tuviese efectos incendiarios en las arboladuras o en el maderamen de los navíos enemigos.

Experiencia más que interesante, solo ensombrecida por el estado ruinoso de la torre y su entorno. No es la primera vez que topamos con patrimonio abandonado. Y de esto algo entendemos. Sé lo que se nos dirá como excusa : “depende de varias administraciones”; “es privado sujeto a demarcación de costas”; “es de Puertos y el Consell y Ayuntamiento no tienen atribuciones”; “depende del nuevo PTI” y entre todos permitiremos que lo que queda se derrumbe (no creo que el bello arco de entrada del recinto resista las próximas lluvias). Necesitamos la capacidad de un gestor insular o municipal que sea capaz de integrar administraciones, particulares e incluso voluntarios, en la que cada uno aporte algo y salve el monumento. Lo que vimos no reclama ningún Plan Especial ni un particular de Ordenación Urbana; exige una intervención urgente, como la necesitan Sa Torreta y otros testimonios de nuestra historia.

  1. Lo que no impidió que el 21 de Septiembre de 1707 rindiesen a la guarnición el “Centurion” de 64 cañones y la “Dunkerke” de 54 de la escuadra del almirante Leake.

(2)Passeig Maritim 41.609 670 996.www.diacomplert.com

(3)En el está previsto se ubique el Centro de Arte Hauser&Wirth.

(4) La compró en su momento, sin el menor afán especulativo, el general Sintes Obrador para salvarla de la destrucción. Hizo lo mismo con el molino de la entrada de Es Castell. Ambos están hoy salvados.

Luis Alejandre Sintes

General (r)

Los remos del Ciudad de Mahón

lunes, julio 1st, 2019

Con acierto que valoramos y agradecemos, el Grupo Naviera Armas actual propietario de Trasmediterránea acaba de rebautizar al buque “Zurbarán” por el de “Ciudad de Mahón”. Ya lo hizo con el “Superfast Galicia” que ahora navega como “Ciudad de Ibiza” y con el “Dimonios” que lleva el nombre de Palma.

El primitivo “Ciudad de Mahón” había sido botado 3n 1930-31 por la Compañía Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz con el nombre de “General Berenguer”. Con el advenimiento de la II República tomó el nombre de nuestra ciudad y durante la Guerra Civil –incluso rebautizado como Ciudad de Macao- navegó por Canarias y el Golfo de Guinea como transporte de guerra, artillado a proa con un cañón de 101 milímetros procedente del “Canalejas” y a popa otro de 76 procedente del guardacostas “Arcila”. Hasta 1956 surcó nuestras aguas, finalizando su singladura otra vez en aguas canarias, las de los actuales propietarios de Trasmediterránea. Su vida marinera se cerró en 1974 cuando fue desguazado en San Esteban de Pravia por la empresa Stille Norte.

En el Puerto de la Luz de Las Palmas se conserva la bitácora y la rueda de timón de nuestro “Ciudad de Mahón”, como recuerdo de sus años de servicio en aquellas aguas.

Logicamente, del desguace se salvaron elementos. De ellos, dos largos remos de una de sus barcas de salvamento fueron donados a nuestro inigualable Joan Pons tras una tarde de triunfo en el Liceo de Barcelona. Joan no se acuerda del donante, pero por las referencias que nos dio, intuyo que debió tratarse de algún miembro de la familia Tintoré, navieros históricos, buenos amigos, siempre ligados también a las rutas de Menorca con la Península.

En resumen: los dos largos remos –más de cuatro metros- reposaron durante años en la casa de nuestro universal barítono.

Hasta que un día, sabiendo que recogíamos materiales para el Centro de Interpretación del Puerto de Mahón, se ofreció a donarlos. Pronto, a bordo de un camión lechero de Coinga –no cabían en un camión corto-llegaron al muelle comercial y de allí a bordo de un Catamarán Groc a la Isla del Rey. Por supuesto agradecidos. Por supuesto valorando el sentido del humor de Joan que asumía nuestro comentario: ¿cómo iba a tener un “ciutadallenc” en su casa unos remos con el nombre de Mahón?.

Viendo sus dimensiones y su posible empleo en emergencias estremece aun imaginar a unos náufragos armando aquellos remos. Y bien conoció emergencias nuestro barco: en 1935 tocando fondo en unos bajos de Fuerteventura; en Octubre de 1964 colisionando con el liberiano “Perdaka” en el Puerto de la Luz y en Octubre de 1972 quedando sin gobierno durante nueve horas saliendo del puerto de Arrecife.

En la Isla del Rey quedará un trozo de aquel entrañable “Ciudad de Mahón” que fue durante años nuestro imprescindible cordón umbilical con la Península. A las generaciones jóvenes les costará entenderlo.

Pero sobre todo nos quedará el gesto generoso de un menorquín de fama universal como Joan Pons, al que todos respetamos y queremos.

Luis Alejandre Sintes

General (r)