Argelia en la Isla del Rey:un testimonio del 8 de Octubre de 1994

octubre 10th, 2019

El incremento de la presencia de franceses tanto en Menorca como en la Isla del Rey durante este año (fomentando por ejemplo una sala para documentar el paso de Francia por Menorca y su huella) ha conllevado un incremento de la información disponible en relación con la emigración menorquina a Argelia. Se ha enriquecido así notablemente la información disponible en relación con el recuerdo que se tiene de esa vivencia en la Francia de nuestros días.

Asimismo estamos muy satisfechos y agradecidos por la cesión que la escultora Laetitia Lara hizo hace unos cinco años a la sala dedicada a las emigraciones menorquinas de su maqueta para el monumento que se erigió y está expuesto en la cúspide del Monte Toro. Y ahora hemos podido examinar la publicación que con motivo de su inauguración confeccionó la organización que apoyó y sufragó la estatua dedicada a “la menorquina”, una mujer que se lanza a la aventura de la emigración a Argelia. Un testimonio que aúna la decisión, el riesgo y finalmente el éxito de la emigración… aunque su final fuese lamentablemente traumático con motivo de la independencia de ese país, en 1962.

De manera espontánea y antes de esas aportaciones, decidimos realzar el marco en el que la maqueta está expuesta, acoplando a la pared una especie de dorsal detrás, como puede verse en la imagen adjunta. Aportó sus grandes conocimientos técnicos y estéticos el compañero voluntario y escultor Toni Gomila, quien gracias a su pericia también consiguió montar dicho suplemento con toda normalidad.

Poco podíamos sospechar que estábamos dando fin a esta mejora pocos días antes de que se cumpla el XXV aniversario de la solemne inauguración del monumento en el Monte Toro, ¡que tuvo lugar el 8 de octubre de 1994! La “Généalogie Algérie Maroc Tunisie” (GAMT) es la organización que realizó el proyecto y llevó a término todos los trámites necesarios, como recoge la publicación a que aludíamos antes, publicada en Aix-en-Provence.

Inevitable y comprensiblemente, siempre encontramos nostalgia en el recuerdo de los descendientes de menorquines y de europeos en general al abandonar Argelia, pero en este caso la poesía que acompaña la imagen del monumento da una versión que enaltece la acción de los “Mahonnais” y al mismo tiempo evoca la distancia a la que quedaron sus hechos efectivos y sus restos mortales. En una versión libre en castellano efectuada por el autor de estas líneas, el pequeño poema de André Estivals-Ripoll puede interpretarse así:

Mujer de este país, con tu valor fecundo,

Tus hijos partieron a hacer un nuevo mundo,

Y de estas tierras de África, desiertas y salvajes,

Han hecho un paraíso de campos y ciudades.

Han dominado miedos, naturaleza y hombres,

Y nosotros ahora, siguiendo aquel ejemplo,

Orgullosos alzamos de aquella gente enorme

Que duerme allende el mar, este humilde recuerdo.

A la solemnidad de la inauguración en 1994 contribuyeron sin duda con su presencia tanto el Obispo de Menorca de entonces, Monseñor Ciuraneta, el presidente del Consejo insular D. Joan Huguet Rotger, el cónsul general de Francia en Barcelona, M. Catta, y el presidente de la GAMT, M. Claude Delaye.

Oscar Sbert Lozano

Ingeniero Industrial

Una británica en la Isla del Rey

septiembre 22nd, 2019

Soy inglesa y residente permanente en Menorca, voluntaria en la Isla del Rey desde hace tres años. No quería trabajar en el jardín, como la mayoría de los británicos y encontré un trabajo en el taller, restaurando muebles, accesorios de luz y otras cosas.

Cuando fui por primera vez a la Isla del Rey como voluntaria, me dieron un trabajo como ayudante de trabajos de construcción. Tuve que depositar arena en un cubo con una pala de cemento para construir una pared. Sólo peso 40 kilos y no tengo fuerza, así que decidí que no era un trabajo para mí!

Sin embargo, regresé la semana siguiente y les pregunté si podía trabajar en la sala de los dentistas, ya que la Fundación acababa de recibir una gran cantidad de equipos dentales antiguos que necesitaban limpieza y pulido para ser exhibidos.

Completé el trabajo durante unas semanas y luego comencé a trabajar en la restauración de una mesa de dentista con cajones. Nunca había hecho algo así antes, pero realmente disfruté del desafío y aprendí mucho de mis colegas y otros voluntarios. Después de unos 2 meses, la mesa después de su restauración estaba reluciente… A continuación, empecé con una silla de dentista.

Este trabajo de restauración me encantó, así que pregunté si podía trabajar en el taller y me presentaron a una encantadora chica llamada Tonia, que me acompañó al taller de restauración.

Mi primer proyecto fue una mesa. Era la primera vez que me estrenaba en este tipo de trabajo. Me enseñaron a usar cristal para quitar el barniz de la madera. No se utilizan productos químicos en el taller. Sólo se utilizan métodos naturales. Después de eliminar el barniz, aprendí a usar pasta para eliminar la carcoma, luego usar el papel de lija y finalmente volver a barnizar y cera.

También he restaurado lámparas de latón usando papel de lija fino y una barrera de masa de metal.

Además del trabajo, se organizan viajes culturales de vez en cuando para los voluntarios tanto en Menorca como en otros lugares, relevantes para la historia de la Isla. Tenemos un almuerzo anual de Navidad, una Junta General Anual de la Fundación con comida a base de paella. Por supuesto, cada semana, disfrutamos del famoso desayuno después del trabajo preparado por Marga y sus colegas colaboradoras culinarias.

Me encanta la Isla del Rey porque hay una mezcla de nacionalidades que trabajan por el bien de la Isla y que tienen un objetivo común, rehabilitar con éxito lo que fue el Hospital Naval, de la mano de la Fundación Hospital de la Isla del Rey.

Trabajamos en familia. Mi experiencia en el taller es que trabajamos juntos, nos ayudamos unos a otros y nuestro jefe, Pepe, sabe de todo lo que tiene que ver con la restauración de enseres varios!!

Voy a la Isla todos los domingos y a menos que esté enferma, nunca me pierdo un día. Es una forma de vida y un gran privilegio formar parte de la Fundación rehabilitando este viejo hospital a lo que era.


Es maravilloso formar parte de un grupo de personas que trabajan juntas para dar vida a la Isla del Rey.

Para finalizar quiero dejar constancia de los amigos que he forjado, tanto españoles como ingleses, con un interés común… la Isla del Rey.

Victoria Dowie

Lo eléctrico, la electromedicina y la Isla del Rey

septiembre 6th, 2019

Recuerdo de mi niñez, que en mi Ayuntamiento había a cada lado de la escalera principal sendos extintores, triangulares, de rojo, como principal aparato de prevención de riesgos. En los dos cines también. Ahora serían bonitos, mas como piezas históricas..

Viene esto a cuento por el comentario de don José a la vista de la reciente y maravillosa noticia de la reanimación exitosa que se le practicó a un viajero en parada súbita, esperando embarcar en el Aeropuerto. Lo primordial fueron las maniobras de RCP (Resucitación Cardio-Pulmonar), siglas con las que se conoce la secuencia de gestos a aplicar, y que a veces, precisan de una desfibrilación (descarga eléctrica), para a modo de grito de órdenes, conseguir que el ejército de miofibrillas del músculo cardíaco vuelven a marcar el paso ordenadamente, sincronizadamente, logrando realizar el trabajo de impulsión de sangre, que venían haciendo desde su etapa de feto, hasta que Dios disponga. ¡Eso si que es una máquina!

Fue un gran avance el invento del desfibrilador, y fue una gran innovación cambiar la mentalidad y dejar esos aparatos accesibles, y no en un armario cerrado con llave, con pilas para no depender de un enchufe, y adjuntarles unas instrucciones verbales que van diciendo al novato que hacer y el como. Claro que es mejor no ser tan novato, y haberlo aprendido.

En la isla del Rey, al ser una isla y recibir a mucha gente, es preciso tener medios para asistencia pèr un si acás. Y los tenemos. Hemos tenido algunas fracturas, casuales, que tuve oportunidad de infiltrar, reducir e inmovilizar (costillas en nuestro inolvidable Bep, cuello de húmero reciente, Colles o sea muñeca, y otra mas que no recuerdo porque no estaba allí), pero también tenemos DESFIBRILADOR AUTOMÁTICO con su batería autónoma, su sistema de instrucciones verbales, y demás accesorios, complementados con laringoscopio y sus tubos de intubación oro y nasotraqueal, tubos de Magyll para mantener paso de aire y hasta saco Ambú con su mascarilla para mantener ventilación manualmente asistida, además de los sueros, gotero y medicación anti arrítmica, todo ello en previsión de necesidad. No ha sido necesario y será mejor que no lo sea, como los extintores del Ayuntamiento de mi pueblo.

Pero por si fuera necesario, ahí están esas cosas en el botiquín señalizadas, a la vista, revisadas periódicamente, y con dos sesiones de enseñanza-demostración, en la Capilla a los voluntarios que quisieron aprenderlo (“per lo que fós”), y que vamos a repetir este otoño, habiendo empezado todo ello con la sesión que llamaremos “cero”, por no haber sido en la isla gracias al empeño del dr. Antón Soler, a quien le debemos las gestiones para conseguir el desfibrilador y que se hizo en San Luis. Duró menos de lo que marca el protocolo de los entrenamientos en RCP, que son cosas bastante protocolizadas y que recomiendo a la vecindad de la Isla grande, de Menorca, que los siga, cada uno en su localidad, pues actualmente estos aparatos ya están instalados en los sitios de muchedumbres y en lugares de paso de mucha gente para que sean más fácilmente accesibles y visibles cuando los nervios imponen urgencia y mandan gestos inútiles. Y si en algún Ayuntamiento, no los tienen, pídanlos pues no podrán argüir razones para no comprarlos. Como los extintores: tenerlos y mejor no (necesitar) usarlos.

No es un Consejo de la D. G de Tráfico, pero las ambulancias los llevan Y algunos autobuses de algunas ciudades también. Para tenerlos a mano..

Nota: Lo de la “Electromedicina II” del título, para cuando me dejen escribir mas. Gracias. Y pidan una demostración adaptada de RCP.

Miquel Timoner Vidal

Médico

El puerto de Mahón en la Isla del Rey

agosto 10th, 2019

Este año ya va a hacer diez años que Oscar, mi abuelo, nos presentó a mi familia y a mí la Isla del Rey, pues resulta que patrocinó una sala, que se dedicó a las emigraciones menorquinas. Poco a poco, como la isla en general, se ha ido ampliando y mejorando.

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Y en estos momentos, la expansión se centra en la rehabilitación de la primera planta del antiguo hospital, que hasta ahora había sido inaccesible para el público general. Y así como la planta baja se ha dedicado a Menorca y la vida en el hospital, esta nueva planta se va a destinar al centro de interpretación del puerto, del que nunca se ha hablado con demasiado detalle hasta ahora.

Ya que se quiere documentar el puerto, ¿sabe alguien cómo funciona? ¿Os habéis fijado alguna vez en esas luces verdes, rojas y amarillas, alguna blanca, repartidas por el puerto? Nuestro objetivo es dotar al centro de interpretación de un modelo a escala del puerto, donde se pueda observar en detalle todas las señales marítimas, más de treinta, con los destellos intermitentes de las boyas, las ocultaciones, las balizas de los pantalanes… Y hasta la baliza direccional de la casa Venécia.

Con este modelo la intención es dar una perspectiva de cómo pueden maniobrar, entrar y salir embarcaciones, supuesto que no se ayudan mediante las herramientas modernas, como podría ser el GPS, y también para que se entienda la complejidad de la señalización del puerto.

Por esto, antes de nada, he montado un prototipo de la señalización de los alrededores de la Isla del Rey, que fue presentado en el hospital el domingo treinta de Junio de este año. Estamos muy agradecidos de que tuviera una recepción tan positiva, la idea gustó bastante, y esto nos anima a preparar la versión para mostrar en público.

Este prototipo, para dar una idea de cómo funciona, ha sido construido con un circuito parecido a una tecnología llamada Arduino, que permite crear y programar electrónica con herramientas al mismo tiempo potentes y sencillas. Por ejemplo, aquí la base no es más que un pequeño chip con un programa, que ha sido conectado directamente a los LEDs correspondientes a las ocho señales controladas a este primer módulo.

Nuestro objetivo es extender la idea de este prototipo a un modelo completo que estará a una escala aproximada de 1:1000, es decir, que tendrá unos seis metros de ancho por dos metros y medio de altura. Es posible que por escrito no lo parezca, pero tan solo ver el prototipo funcionando ya da una perspectiva de lo que es necesario para hacer que el puerto funcione. Si con esto ya se sienten estas cosas, sólo cabe imaginar lo que se va a ver con el producto finalizado.

Esperamos que con la ayuda de los voluntarios, de los organismos oficiales y las empresas, con la que ya hemos contado ahora, y que agradecemos mi abuelo y yo, podamos realizar esta visión y así permitir que todo el mundo pueda apreciar este aspecto fundamental del puerto.

J. Bernat Roselló Sbert

Estudiante de Ingeniería de Telecomunicaciones

Retornos

julio 27th, 2019

Hay días en que es imprescindible referir lo que pasa en la Isla del Rey. Uno de estos días fue el pasado miércoles 17 de Julio, aunque la historia venga de lejos.

Perdidos en la memoria de años anteriores, habíamos acumulado en la Isla materiales que en su momento nos dieron buenos servicios:

-un grupo electrógeno procedente de Obras de Puertos (la actual Autoridad Portuaria) que dio electricidad para servicios e iluminación nocturna durante seis años. Se alimentaba con gas-oil que nos cedía la Base Naval y que recogíamos en garrafas de plástico que una vez trasladadas en barca, desembarcadas y puestas a pie del grupo servían para rellenar su depósito con la vieja técnica del tubo aspirado por boca, que según dicen “mata es cucs”.

-otro grupo más pequeño que nos cedió Sa Cova d`en Xoroi, que teníamos como repuesto y que nunca utilizamos.

-dos transformadores que nos cedió CLH de sus instalaciones de Cala Figuera. Uno presta buen servicio en la Isla. El segundo no nos hacía falta.

-una escalera articulada de bomberos cedida por nuestro Ayuntamiento, que prestó buenos servicios en la limpieza de bajantes de agua y cornisas de tejados en la que habitualmente se encaramaba Gonçal Seguí para realizarlo.

Todo se reembarcó ayer rumbo al desguace, excepto la escalera que unos aguerridos bomberos rescataron para su museo y se llevaron remolcada.

Por supuesto sentimientos de nostalgia al ver como materiales que nos ayudaron a crecer y consolidarnos, van directamente a la chatarra. Pero, es la vida.

Pronto nuevas generaciones usuarias de disponibles grifos, enchufes y conexiones, no comprenderán lo que todo este material y su empleo significaron.

A sus donantes de entonces, a quienes los mantuvieron y utilizaron, nuestro más sincero agradecimiento. Intentaremos que su recuerdo no se pierda en el olvido, mas como símbolo que como material condenado a envejecer y morir. Como nosotros mismos.

Associació Amics de l´Illa de l´Hospital

Puerto a puerto

julio 19th, 2019

Desde hace tiempo quienes andamos por el puerto de Mahón teníamos una deuda pendiente con el puerto de Fornells. Siempre que hablamos del primero realzamos sus virtudes-extensión y calado- que no concedemos al segundo, especialmente por sus bajos fondos(1) y por la orientación de su bocana claramente definida en dirección norte. Damos por hecho que el castillo de San Antonio no equivale al de San Felipe, y que Fornells nunca fue un objetivo estratégico aunque si también base de hidroaviones. La Aeronáutica Naval de nuestro Pedro Maria Cardona priorizó Mahón, incluso influyó en el dragado de la Isla de las Ratas, pero Air France priorizó Fornells como escala de sus vuelos entre el sur de Francia y África. Pero lo que tenemos en común ambos puertos son las torres de defensa y las islas interiores. Y hacia una de ellas –Sargantana y su Torre- nos dirigimos el sábado 29 de Junio en una de nuestras visitas culturales fuera de la Isla del Rey.

Contamos con el buen apoyo de Martí Sintes y su empresa de náutica “Día Complet” (2) ubicada en el propio Fornells y que realiza todo tipo de viajes por aquellas aguas. Con sucesivos traslados nuestros voluntarios pudieron recorrer la isla entre su embarcadero y la torre orientada para barrer o taponar la bocana del puerto. Quizá fallamos en no coordinar la visita con los propietarios de aquellas construcciones, uno de cuyos miembros- Tiá Garriga- es uno de los arquitectos que trabaja con Miguel Sintes en el ilusionante proyecto Lángara (3). La Torre, contemporánea de la construida al oeste del bello pueblo y que tiene un perfil exterior aparentemente distinto a las demás torres (4) data del último período ingles en la Isla (1798-1802), muy posterior a la Torre Vigía española de 1610 construida en La Mola de Fornells zona en la que durante el periodo 1936-1939 se asentaría una batería con dos piezas Munáiz Ordóñez de 15 cms. e incluso a la construcción del castillo de San Antonio (1625-1671). Dispone aparte de la propia torre con asentamiento en su terraza para una pieza de artillería, de un recinto amurallado inmediato por el que se accede por puerta con arco a cuyo pie se encuentran tres asentamientos para piezas de artillería que enfilaban la entrada del puerto. En su inmediación una necesaria cisterna –hay otra junto a un pabellón de oficiales- y un hornillo para calentamiento de “balas rojas”, la forma de conseguir que la munición de hierro utilizada por la artillería de entonces, tuviese efectos incendiarios en las arboladuras o en el maderamen de los navíos enemigos.

Experiencia más que interesante, solo ensombrecida por el estado ruinoso de la torre y su entorno. No es la primera vez que topamos con patrimonio abandonado. Y de esto algo entendemos. Sé lo que se nos dirá como excusa : “depende de varias administraciones”; “es privado sujeto a demarcación de costas”; “es de Puertos y el Consell y Ayuntamiento no tienen atribuciones”; “depende del nuevo PTI” y entre todos permitiremos que lo que queda se derrumbe (no creo que el bello arco de entrada del recinto resista las próximas lluvias). Necesitamos la capacidad de un gestor insular o municipal que sea capaz de integrar administraciones, particulares e incluso voluntarios, en la que cada uno aporte algo y salve el monumento. Lo que vimos no reclama ningún Plan Especial ni un particular de Ordenación Urbana; exige una intervención urgente, como la necesitan Sa Torreta y otros testimonios de nuestra historia.

  1. Lo que no impidió que el 21 de Septiembre de 1707 rindiesen a la guarnición el “Centurion” de 64 cañones y la “Dunkerke” de 54 de la escuadra del almirante Leake.

(2)Passeig Maritim 41.609 670 996.www.diacomplert.com

(3)En el está previsto se ubique el Centro de Arte Hauser&Wirth.

(4) La compró en su momento, sin el menor afán especulativo, el general Sintes Obrador para salvarla de la destrucción. Hizo lo mismo con el molino de la entrada de Es Castell. Ambos están hoy salvados.

Luis Alejandre Sintes

General (r)

Los remos del Ciudad de Mahón

julio 1st, 2019

Con acierto que valoramos y agradecemos, el Grupo Naviera Armas actual propietario de Trasmediterránea acaba de rebautizar al buque “Zurbarán” por el de “Ciudad de Mahón”. Ya lo hizo con el “Superfast Galicia” que ahora navega como “Ciudad de Ibiza” y con el “Dimonios” que lleva el nombre de Palma.

El primitivo “Ciudad de Mahón” había sido botado 3n 1930-31 por la Compañía Echevarrieta y Larrinaga de Cádiz con el nombre de “General Berenguer”. Con el advenimiento de la II República tomó el nombre de nuestra ciudad y durante la Guerra Civil –incluso rebautizado como Ciudad de Macao- navegó por Canarias y el Golfo de Guinea como transporte de guerra, artillado a proa con un cañón de 101 milímetros procedente del “Canalejas” y a popa otro de 76 procedente del guardacostas “Arcila”. Hasta 1956 surcó nuestras aguas, finalizando su singladura otra vez en aguas canarias, las de los actuales propietarios de Trasmediterránea. Su vida marinera se cerró en 1974 cuando fue desguazado en San Esteban de Pravia por la empresa Stille Norte.

En el Puerto de la Luz de Las Palmas se conserva la bitácora y la rueda de timón de nuestro “Ciudad de Mahón”, como recuerdo de sus años de servicio en aquellas aguas.

Logicamente, del desguace se salvaron elementos. De ellos, dos largos remos de una de sus barcas de salvamento fueron donados a nuestro inigualable Joan Pons tras una tarde de triunfo en el Liceo de Barcelona. Joan no se acuerda del donante, pero por las referencias que nos dio, intuyo que debió tratarse de algún miembro de la familia Tintoré, navieros históricos, buenos amigos, siempre ligados también a las rutas de Menorca con la Península.

En resumen: los dos largos remos –más de cuatro metros- reposaron durante años en la casa de nuestro universal barítono.

Hasta que un día, sabiendo que recogíamos materiales para el Centro de Interpretación del Puerto de Mahón, se ofreció a donarlos. Pronto, a bordo de un camión lechero de Coinga –no cabían en un camión corto-llegaron al muelle comercial y de allí a bordo de un Catamarán Groc a la Isla del Rey. Por supuesto agradecidos. Por supuesto valorando el sentido del humor de Joan que asumía nuestro comentario: ¿cómo iba a tener un “ciutadallenc” en su casa unos remos con el nombre de Mahón?.

Viendo sus dimensiones y su posible empleo en emergencias estremece aun imaginar a unos náufragos armando aquellos remos. Y bien conoció emergencias nuestro barco: en 1935 tocando fondo en unos bajos de Fuerteventura; en Octubre de 1964 colisionando con el liberiano “Perdaka” en el Puerto de la Luz y en Octubre de 1972 quedando sin gobierno durante nueve horas saliendo del puerto de Arrecife.

En la Isla del Rey quedará un trozo de aquel entrañable “Ciudad de Mahón” que fue durante años nuestro imprescindible cordón umbilical con la Península. A las generaciones jóvenes les costará entenderlo.

Pero sobre todo nos quedará el gesto generoso de un menorquín de fama universal como Joan Pons, al que todos respetamos y queremos.

Luis Alejandre Sintes

General (r)

La Isla del Rey en la Fundación Reynolds

junio 16th, 2019

El sábado 25 de mayo los voluntarios de la Fundación Amigos de la Isla del Rey visitamos la Fundación Reynolds.

La mayoría de nosotros no la conocíamos y algunos ni sabíamos que existía puesto que ni una placa indica el tesoro oculto tras la puerta verde.

La FR tiene su sede en dos casas antiguas y señoriales de la Calle Isabel II e incluso algunos de sus muros forman parte de los restos de la muralla medieval de Mahón.

Lo cierto es que nos sorprendió y admiró en muchos sentidos y voy a intentar explicar algunos de ellos sin que el orden indique prioridad.

En la FR conviven lo antiguo y lo moderno, lo internacional y lo local. Por ejemplo, la gran pintura mural al fresco de la sala de conciertos (s XIX) descubierta después de la compra de la casa y laboriosamente restaurada o la enorme fuente de luz del ventanal de dos pisos realizado por Zulema Bagur (s XXI).

Durante todo el recorrido por el edificio y la extensa colección particular se respira eclecticismo, apertura mental, curiosidad por todas las corrientes artísticas, inquietud intelectual y amor por Menorca.

También nos sorprende que esta Fundación privada de un mecenas inglés esté ubicada precisamente Mahón y que su objetivo sea el apoyo y financiación a los jóvenes artistas de Menorca (plásticos y músicos) y que forme parte de la oferta del programa de Salut Jove para los estudiantes de bachillerato o que actualmente financie un programa de grabado con la Escuela de Arte de Mahón. Nos admira su generosidad y contribución discreta a la vida cultural y social de nuestra Isla.

El objetivo de la Fundación de la isla del Rey es la restauración del patrimonio arquitectónico histórico del Antiguo Hospital con el trabajo constante y silencioso de voluntarios de todas las nacionalidades. El objetivo de la FR son los jóvenes artistas locales con la aportación de una única persona extranjera.

Somos muy diferentes, ciertamente, pero ambas buscamos mejorar nuestra pequeña sociedad menorquina, contribuir a un mundo mejor.

Enriqueta Sobrino González

Profesora de español

Viaje a Hannover

mayo 29th, 2019

V

Rita Pabst que ha sido la cronista oficial de nuestro viaje a Hannover  llamó ”La pequeña gran aventura” (5 de Mayo) a su primer relato  y “Una calle  Port Mahón en Aerzen” (7 de Mayo) al segundo. Reflejaba fielmente lo vivido en la tierra en que nació y vivió sus primeros años, aquel joven capellán castrense de 26 años llamado Lindemann que un día  se embarcó con un batallón hannoveriano, rumbo a Port Mahón.

Aquel  pastor protestante, hijo de otro reconocido pastor de la iglesia de Aerzen, tuvo la impagable fuerza de relatar no solo el viaje en 1775 de aquellas 1.400 personas – soldados y sus familias – sino de describir día a día el sitio de San Felipe  (1781-1782) y dejar una descripción completa de Menorca en un tercer libro.

Salieron a la luz pública estas tres obras entre 2002 y 2007  gracias al esfuerzo de Lothar Pabst,  la capacidad investigadora de Wilfred Zhier y los conocimientos sobre Menorca de Tomás Vidal Bendito, bien arropados por el IME.

Recuperando su memoria, en el viaje ha estado presente Wilfred a sus 84 años, dos hijos de Lothar -_Joaquin y Rita – y  la viuda de Tomás, Rita Pons. Mejores testimonios no podíamos aportar, cuando también se apuntó al viaje Matías Rotters. No pudo acompañarnos finalmente el Cónsul de Alemania Klaus Briegel  debido a  fallecimiento de un familiar, pero si se había preocupado de concertar las entrevistas. Se incorporó  desde su residencia Suiza, Alfredo Fenollosa otro de nuestros voluntarios del exterior.

Debo resaltar un buen ambiente generalizado de visitantes y visitados, la comida en la propia sede del Ayuntamiento de Hannover, el acto en su Museo estatal, la primicia de haber encontrado en sus archivos una silueta de Lindemann y ver una copia de su partida de nacimiento, que por la tarde en la iglesia en que fue bautizado, verificamos en el propio Aerzen.

Nos esperaba Berlín. Y no decepcionó.  Rica en paseos, en parques y en museos, la capital de la reunificada Alemania nos arropó con buen tiempo y magnifico ambiente. A muchos de los expedicionarios les faltaron horas para ver tanto museo; a otros les sobraron kilómetros para recorrer a pie sus monumentos. La Embajada de España nos arropó y, sobre todo, facilitó una visita al Bundestag. Ante grandes colas de visitantes que guardaban turno para entrar, quince menorquines tuvieron el privilegio de entrar por la puerta Este y ser magníficamente guiados en todo el recorrido. Obligado era subir a la cúpula de cristal que diseñó Norman Foster para “transparentar” la Institución, acercar a diputados y pueblo. Tres millones de visitantes al año, certifican que lo consiguió.

Balance positivo. Si el actual pastor protestante de Aerzen reconocía honesto que hacía unas semanas no sabía quién era Lindemann ni conocía sus obras, hemos intentado que  nuestros ciudadanos también se pregunten y conozcan  porqué  una  céntrica calle de Mahón lleva el nombre de Hannover.

Ratificamos el compromiso – compartido con el IME – de reeditar los hoy agotados tres libros de Lindemann  y mantener vivos los puentes culturales que hemos intentado tender. Una sala histórica del Hospital de la Isla del Rey llevará este nombre y recogerá lo que representó su presencia entre nosotros, presencia de algo más de siete años, que no fue gratuita: 112 de los expedicionarios permanecen para siempre entre nosotros .

Amics de s`Illa de l´Hospital

La Sirena y mucho más

mayo 10th, 2019

Hace 30 años, en 1989, yo, Leonardo Lucarini, hice mi primera exposición de escultura en Mahón, en la sala de “Sa Nostra” en la Iglesia de Sant Antoni. Lo que podría haber sido una exposición más se convirtió en un momento de enorme importancia en mi trayectoria profesional y hasta vital, por una serie de circunstancias favorables. Estas circunstancias fueron: en la exposición incluí una sirena pensativa y melancólica sentada al borde del mar, el puerto de Mahón estaba empezando su remodelación y asistió a la exposición el alcalde de Mahón en esa época, Borja Carreras. El resultado fue el encargo de una sirena en bronce, de mayor tamaño y parecida actitud, para colocarla en el puerto: la Sirena MÔ. La sirena (“sirenita” como la llaman cariñosamente muchos mahoneses a pesar de ser una mujer hecha y derecha) fue muy pronto aceptada por la ciudad y convertida en pocos años casi en su símbolo.

Aunque esa no era la primera vez que yo venía a Menorca. En 1985 vine por primera vez y ya con la visión de la Mola emergiendo entre la niebla al entrar en el puerto de Mahón quedé inmediatamente cautivado (esa imagen dio lugar a mi escultura <<Amanecer>>), me fascinaron la variedad de paisajes en tan poco espacio, la luz, el mar limpísimo, las playas, etc. y ya desde entonces he sido totalmente fiel a la isla en mis vacaciones. Pocos años después compré casa en Mahón terminando por trasladar mi residencia al llegar la jubilación.

Pero volviendo a la exposición de 1989, el encargo de la Sirena MÔ, y su éxito, produjo un cambio importante en mi manera de enfocar mi oficio: a partir de esa experiencia me intereso mucho más por esculturas más grandes, destinadas a ser colocadas en espacios públicos, y accesibles a los espectadores. Un ejemplo es <<Na Gracia y en Lucas>> situada en la explanada de Mahón. En el plano personal, la aceptación de la sirena por los mahoneses, refuerza mi vinculación con la isla y ésta inspira muchas de mis obras, la <<Menorca>>, una mujer que se transforma en taula y que está colocada en la escalera de la antigua sede del Consell Insular de Menorca, el <<Bañista>>, el <<Amanecer>>, (ya mencionada), y las esculturas <<Niobe>>, <<Galatea>> y <<Andrómeda>> cuyo pretexto narrativo es mitológico pero su inspiración es mediterránea y menorquina.

Que posteriormente el Ayuntamiento de Mahón decidiera entregar cada año al pregonero de las fiestas una copia reducida de la sirena, hecha por mí mismo, ha aumentado todavía más mi agradecimiento.

Como contrapartida a tanto afecto he decidido donar al Ayuntamiento el original en escayola de la Sirena MÔ. Hay que recordar que casi toda escultura en bronce, como la que está situada en el puerto, es una copia hecha por una empresa de fundición a partir de un original normalmente en escayola que es lo que realmente ha modelado el autor. En ocasiones el original se deteriora en el proceso de fundición pero en otras muchas no, y el autor conserva el original. Siempre pensé que este original de la sirena MÔ debía estar en donde se la aprecia tantísimo y ha llegado el momento de realizar ese deseo.

El Ayuntamiento se mostró encantado del ofrecimiento pero había dudas sobre dónde situarla. De nuevo intervino la casualidad: en una visita a la Isla del Rey para conocer el magnífico trabajo de restauración que se está llevando a cabo, tuve la oportunidad de hablar con responsables de la Fundación del Hospital de la Isla del Rey, Luis Alejandre y José Barber que me ofrecieron que la MÔ pudiera instalarse allí de forma permanente. Naturalmente el marco me pareció espectacular y no dudé un instante en aceptar la oferta si al Ayuntamiento le parecía bien, pero vi que el espacio era muy grande y que la sirena debía estar arropada por más esculturas, así que decidí ampliar mi oferta cediendo veinte esculturas más, de diferentes tamaños y materiales, que pudieran dar una visión más rica y completa de mi obra y de su evolución. Trasladado todo este proyecto al Ayuntamiento, tuvo de nuevo una entusiasta acogida por parte de la Alcaldesa, Contxa Juanola y del concejal Héctor Pons, y posteriormente de todo el Consistorio. Pero añadieron una idea muy interesante: antes de llevar las esculturas a la Isla del Rey parecía que se deberían presentar estas obras en Mahón y proponen que se haga previamente una exposición en Ca n´Oliver.

Y en esas estamos, el 9 de Mayo se inaugura la exposición de esculturas de Leonardo Lucarini en Ca´n Oliver en la que estarán las que luego irán a la Isla de Rey y que quedarán allí expuestas de forma permanente, y algunas otras obras que he añadido de mi colección particular. Me siento enormemente agradecido al Ayuntamiento de Mahón y a la Fundación del Hospital de la Isla del Rey por acoger mi obra y por permitirme dejarla en manos de los mahoneses con la esperanza de que tengan la misma acogida y aceptación que el resto de mis obras en la isla.

Leonardo Lucarini Gobantes

Escultor