Capitán Bob Radford

noviembre 29th, 2020

Nadie puede negar que entre los muchos voluntarios de la Isla del Rey existe una gran variedad de antecedentes y experiencias de vida. Por no mencionar la mezcla de nacionalidades y religiones; lo que hace que sea una experiencia enriquecedora conocer a algunas de estas personas desinteresadas que voluntariamente renuncian a sus mañanas de domingo para ayudarnos. Hay una persona en particular que merece una mención especial. Conocí a Bob Radford hace unos 40 años cuando era el propietario de la Escuela de Vela del Club S’Algar, que enseñaba a navegar y ofrecía alquiler de yates durante los meses de verano. Recuerdo haber conocido a un caballero inglés alto y guapo, cuya forma de hablar en voz baja y calma escondío la fuerza de carácter que iba a demostrar durante su vida aventurera.

La vida en el mar comenzó para él a la tierna edad de 13 años, en el HMS Conway, un barco escuela para cadetes navales, similar al Juan Sebastián Elcano que vemos ocasionalmente en el puerto de Mahón. Desde aquellos primeros días y durante los siguientes 62 años de su larga y azarosa vida laboral, Bob nunca se ha alejado del mar. A los 75 años, cuando finalmente se retiró, su carrera culminó siendo uno de los pocos capitanes superiores llamados a mover las gigantescas plataformas petrolíferas alrededor de los océanos del mundo.

Esta vida de navegación por todo el mundo le ha dado muchas y variadas experiencias, primero en buques de carga, seguido de abastecimiento, manejo de anclajes de buques AHTS, remolcadores de salvamento a las plataformas petrolíferas, operaciones complicadas en el mejor de los casos pero en las difíciles condiciones de los océanos del mundo y los patrones climáticos un verdadero desafío. Mientras estaba basado en Singapur en 1994, fue el Maestro de Salvamento de «Sal-Vanguard», el remolcador más grande y poderoso del mundo, una posición en la que arriesgar la vida estaba a la orden del día, podía ser enviado urgentemente a cualquier emergencia como un petrolero en llamas o un barco que se hubiera perforado en una colisión. Como capitán, su deber era ser el primero en subir a bordo del buque siniestrado para evaluar los daños y decidir si era seguro enviar a su tripulación a bordo para instalar bombas y colocar cables de remolque.

Tal vez su contrato más glamoroso fue el de capitán del superyate más grande del mundo en ese momento, el «Princesa Tanya». No se ajustaba en absoluto a su estilo de trabajo habitual, pero fue una experiencia que resultó interesante cuando había algunas celebridades famosas a bordo como Roger Moore y Louis Jordan, y navegar un superyate proporcionaba unos desafíos diferentes tanto con pasajeros multimillonarios, como con amarres no hechos para yates de este tamaño en puertos como San Tropia y Porto Fino.

Las habilidades profesionales de Bob y su reputación como un capitán estricto y disciplinado dieron como resultado que Noble Denton de Dubai le ofreciera una posición de Rig Mover, un trabajo ligeramente menos peligroso que el salvamento, pero con enormes responsabilidades. Estos plataformas petroleros necesitan ser reubicados de vez en cuando alrededor de los océanos, pero a diferencia de un superyate, sólo se mueven a una velocidad de 3/4 nudos, y podrían necesitar hasta 4 remolcadores para lograrlo. Hasta 8 anclas gigantes con un peso de 16 a 25 toneladas cada una tendrían que ser posicionadas con una precisión de mas o menos 1 metro en el fondo del mar en su nuevo destino. En 2013, al mover una plataforma petrolero en aguas vietnamitas, se enfrentaba al tifón más poderoso y más grande del mundo, el «Haiyan». A pesar de las fuertes protestas de los compañia propietaria de la plataforma, hizo salir a toda la tripulación no esencial y se dirigío hacia el sur a través del Mar de China luchando con los remolcadores para mantener la plataforma lo más lejos posible de la inminente devastación. Tuvo éxito, pero le llevó una semana (y 750.000 dólares) para volver a su posición original. Es a su favor que Bob siempre ha puesto la seguridad en primer lugar, y nunca ha tenido ninguna lesión a su tripulación ni sufrido ningun accidente con un buque.

Inevitablemente, la vida en el mar significa largos meses fuera de casa, pero su familia con tres hijos le proporcionó una base sólida en este trabajo a menudo solitario. Una vida familiar que no fue sin una dura tragedia personal con la pérdida de un hijo pequeño. Cuando no estaba en el mar, siempre estaba activo con muchas actividades deportivas tanto en tierra, mar y aire, pero su pasatiempo favorito, (no es de extrañar), era la navegación, y sus yates personales han proporcionado relajación y mucho placer tanto con la navegación de larga distancia como con la local. El último de sus yates, «Between the Sheets Finally», zarpó en 2016 con amigos de Menorca a través de las Islas Canarias, Cabo Verde, cruzando el Atlántico hasta Sant Lucia.

Hoy en día, su vida es un poco más tranquila que antes, y está dividida entre Estados Unidos, donde dos de sus tres hijos viven con sus nietos, el Reino Unido, donde vive una hija, y un nieto que ha heredado su pasión por los viajes. Menorca, sin embargo, sigue siendo su lugar favorito en el mundo, donde le encanta pasar varios meses en su apartamento de Es Castell. En el 2017 Bob sufrió una terrible caída, que le causó una fractura de cuello y una parálisis parcial del lado izquierdo, pero a pesar de los pronósticos médicos y gracias a los meses de rehabilitación, sorprendió a los médicos estadounidenses con su recuperación, en gran parte gracias a una férrea determinación para mantener su independencia y movilidad. Continúa viviendo con el mismo espíritu que ha marcado su vida aventurera. Es posible que lo veas andar en su Triciclo Americano por las carreteras entre Es Castell y Mahón, seguramente el único con una bandera de minusválidos en la parte de atrás.

Su lema es: «¡Si las cosas te van mal, tienes que levantarte y volver a empezar!» Estamos orgullosos de ti Bob, sigues siendo un espléndido ejemplo para todos nosotros.

Beverly Ward

Agente inmobiliaria jubilada

Lo que nace en Menorca regresa a Menorca

noviembre 29th, 2020

Durante años la isla del Rey fue para mí un lugar mágico y vacío. Toda mi aproximación a ella no pasaba de algunas lecturas accidentales sobre su pasado hasta que el destino quiso que Eduardo Serra, de paso por Menorca, viniera un día a cenar a casa.

Durante la velada me comentó que Luis Alejandre le había invitado a visitar esa pequeña isla a la mañana siguiente y que si me apetecía apuntarme. Por supuesto, acepté encantado.

La experiencia superó con mucho todas mis expectativas. Pero no tanto por el lugar, ya de por sí impresionante, como por el empeño de todos los voluntarios que trabajaban en la restauración del hospital y su entorno.

Ofrecerse voluntario para cualquier misión siempre es un acto heroico. Pero hacerlo todas las semanas contra viento y marea (en el sentido literal de la frase) sobrepasa todo lo imaginable. En especial cuando se trata, como es el caso, de una recuperación lenta y compleja.

Desde aquella visita mi deseo fue el de contribuir en el proyecto aunque fuera de una forma más pasiva y anecdótica.

La oportunidad surgió años más tarde, en Berlín, visitando Stiche Düssel, una tienda de grabados antiguos en la que me tropecé con uno del puerto de Mahón fechado en 1756

Se trataba de una doble ilustración del puerto visto desde el norte y el noreste. Pero lo más interesante es que en la base de las mismas figuraba la casa que imprimió la obra: “A Paris chez le Rouge rue des grands Agustines”.

Entonces fue cuando traté de imaginar las vicisitudes que esa obra habría atravesado para nacer en Menorca, viajar a París y terminar en Berlín.

¿Terminar en Berlín? Sin duda el azar me había llevado hasta el número 53 de Charlottestrasse para ser la mano que cerrara el círculo que comenzó el año de la batalla de Menorca que propició la breve dominación francesa y que debería concluir en el mismo lugar. Más concretamente, en la isla del Rey como homenaje y agradecimiento a todos los voluntarios que contribuyen a su recuperación.

Recuperar es una palabra hermosa, porque nos refiere a devolverle el valor a algo que ya lo tuvo. Pero recuperar esta obra para nuestra isla es algo distinto. Tiene cierto aire de viaje homérico en el que, tras 264 años de periplo, el grabado regresa al lugar que le corresponde. A su propia isla.

Miguel Ángel Furones

Presidente de Honor de Publicis Grup España

Un motor fueraborda, en la Isla del Rey y una rampa de accesibilidad necesaria.

noviembre 1st, 2020

Los medios de trasporte marítimo que tenemos en la Isla del Rey, son dos zodiacs, la más pequeña se quedó huérfana, ya que su compañero de “fatigas”, o sea, el motor fuera borda había llegado a su final, no se podía arreglar ya que era mes car sa salsa que es peix, como decimos vulgarmente en Menorca.

Tras varias gestiones, conseguimos uno de nuevo, por supuesto en plan altruista.

¡Bingo! La empresa Náutica REYNES, entendiendo la falta de recursos económicos de nuestra fundación, nos ha facilitado gratuitamente un motor <<Mercury 40>> de 4 tiempos EFI. Mantiene los estándares más altos. Hay numerosas buenas razones por las que estos fueraborda sobresalen del agua. Comienza por su fiabilidad sin preocupaciones. Una aceleración excelente. Mayor ahorro de combustible y rendimiento general excepcional. Un sistema eléctrico robusto con un alternador de alta potencia para mantener las baterías cargadas…Tiene todo lo que necesita y nada de lo que sobra.

Agradecemos a Náutica REYNES, esta aportación, como colaborador en la recuperación del Hospital de la Isla del Rey ¡Bien!

Otra de las gestiones que se están llevando a cabo, es la construcción de una rampa de accesibilidad para personas con movilidad reducida…La Isla del Rey es un islote de forma triangular con una extensión de 41.177 M2 en el puerto de Mahón, situado delante del pueblo de Es Castell (al sur) y de la finca San Antonio (al norte), en Menorca. Cuenta con dos embarcaderos, uno en el norte («Moll de ses Monjes») y otro en el sur, los dos recientemente reformados para dar más facilidades de acceso a los visitantes de la isla.

Desde el embarcadero Sur (principal acceso de embarcaciones) se debería poder acceder por este tipo de rampa para personas con discapacidad , con el objeto de cubrir los cumplimientos y requisitos que se detallan a continuación…

La isla alberga los siguientes usos y actividades:

  • Museo del Hospital: Antiguo hospital militar, construido por los ingleses en el siglo XVIII. Dedicado a todas las salas (bóvedas) de la planta baja y la planta sótano, y también a las zonas exteriores (jardín) e independientes (Casa del Director, Casa del Capellán, Imprenta, etc.

  • Centro de Interpretación del Puerto: La sección Centro de Interpretación se ocupa de todas las salas de la planta primera, donde se podrá disfrutar de un recorrido del Puerto de Mahón y su rica historia.

  • Centro Internacional de Arte Hauser & Wirth: En el llamado Edificio Lángara.
  • Otros edificios anexos y de servicios.

  • Voluntariado de restauración.

La UNESCO declaró Menorca como Reserva de Biosfera el 7 de octubre de 1993, atendiendo al alto grado de compatibilidad conseguido entre el desarrollo de las actividades económicas, el consumo de recursos y la conservación de un patrimonio y de un paisaje que ha mantenido, y sigue manteniendo hoy, una calidad excepcional. Menorca es un territorio intensamente humanizado, con un paisaje rural tradicional muy rico. Aloja una notable diversidad de hábitats mediterráneos, en los que viven especies de animales y plantas exclusivas de la isla, algunas de ellas en peligro de extinción.

Al igual que el conjunto de la isla de Menorca, la Isla del Rey goza de un elevado nivel de protección urbanística y medioambiental. Además del edificio Hospital, el edificio Lángara y el resto de edificios anexos y de servicios, en la Isla existen los restos de una Basílica Paleocristiana del Siglo VI.

La rampa propuesta cumple con la ley 8/2017 de les Illes Balears, de Accesibilidad Universal para un edificio de propiedad municipal y de acceso público.

Para finalizar, el pasado domingo, vino de visita una persona con dificultades de movilidad, uno de los voluntarios domingueros, le ayudó a subir por la cuesta empedrada, el trayecto fue dificultoso e imposible de superar sin ayuda alternativa.

José Barber Allés

Voluntario

Los «órganos» de la Isla del Rey

octubre 19th, 2020

Generalmente significa arrestos, coraje, bemoles, valor… En el caso que nos ocupa, tiene una significación musical: órganos eléctricos.

Sí, en la isla contamos con tres órganos y dos pianos. Todos ellos han sido donados por personas o entidades sensibles a la labor que vienen desarrollando durante 16 años los voluntarios que cada domingo colaboran en la recuperación del Hospital Naval Inglés que edificaron los ingleses en 1711.

Como todas las cosas en esta vida, con los años que nos van <<cayendo>> (por supuesto, yo también me incluyo), vamos perdiendo facultades, y esto es lo que le ha ocurrido al órgano de la capilla católica. El pobre llevaba ya tiempo sin usarse y la humedad abundante en la isla hizo mella en él, y quedó inservible. Llegado el momento de repararlo, a alguno de los voluntarios le tocaría la misión de encargarse del asunto. No hay cosa peor en un colectivo, que dar una opinión, o una sugerencia… ¡Mira que en la <<Mili>> aprendí a saber callarte cuándo pedían voluntarios para algo!.. Pues nada, dije que tenía amistad con el conocido y magnífico organista Tomé Olives y… Luis Alejandre, nuestro presidente, que está en todo y no se le escapa una, me dijo: Cubas, encárgate del asunto…

La verdad es que el amigo Tomé me había ofrecido en alguna ocasión para la isla un órgano de no sé dónde que nos regalaba.

Por motivos que ignoro, la donación no se llevó a efecto… Esto me dio pie para pedirle a Tomé Olives su colaboración pues se sabía (pensé yo) un poco responsable de la fallida de la donación. Como yo esperaba, pues le conozco desde nuestros tiempos en el Ayuntamiento de Sant Lluís y como no podía ser menos, Tomé aceptó. Quedamos en que vendría a la isla para ver in situ al <<enfermo>> y aprovecharía para visitar la isla acompañado de su esposa, hijo y novia que no la conocía. Lo examinó concienzudamente, <<el diagnóstico>> fue que tenía humedad y suciedad, que contactaría con Pere Pelegrí experto en el tema. A los pocos días me llamó Pere y quedamos citados en el muelle de Fontanillas de Es Castell para que Toni Barber nos cruzara al islote. Vino acompañado de su esposa y después de un par de horas, corroboró lo dicho por Tomé y además detectó la rotura de un cable. En unos días volvimos, él ya pertrechado con herramientas. En este segundo viaje se hizo acompañar por su hijo Pere, también profesional del tema y por la novia de éste que, igual que ellos, pertenece al ramo de la música. Otras tres horas… Y ¡por fin el órgano en perfectas condiciones! Además, Pelegrí hijo examinó el órgano de la Capilla Anglicana que creíamos también <<acabado>> y nos dijo que <<sonaba como los ángeles>>. Muchas gracias Tomé Olives y familia Pelegrí: habéis dejado nuestros órganos en perfectas condiciones.

Si a todo esto añado que hemos incorporado al grupo de voluntarios un canadiense que es organista… ¡”la tacada” no ha podido ser más perfecta!.. Y es que, como muy bien dice nuestro presidente, <<además del cuerpo hemos de recuperar el alma del Hospital…>> Y yo me permito añadir, que si ese alma es musical… ¡Miel sobre hojuelas!

Juan Cubas Cremades

Visita virtual a la Isla del Rey

septiembre 7th, 2020

Tras 16 años de trabajo en la Isla del Rey, el voluntariado, que cada domingo dedica su tiempo y esfuerzo a la recuperación, mantenimiento y promoción de los valores de los edificios y de su historia, ha querido dejar constancia pública de lo conseguido hasta la fecha, en lo que llamamos “Visita virtual”, en concordancia con las exigencias de los tiempos actuales.

La página web de la Fundación (www.isladelhospitalmenorca.org) recoge, ordenadamente y desde hace años, material relacionado con todo lo que va sucediendo en la Isla, anuarios, eventos, visitas, conmemoraciones, publicaciones, proyectos y resultados acompañado todo ello de abundante material gráfico y fotográfico.

La visita virtual a la que nos referimos en esta ocasión, (www.isladelrey.es) está organizada por salas. En cada sala se muestra, en varios idiomas, la descripción de la misma, en texto y audio y algunas imágenes del contenido de la sala. También se muestra material multimedia relacionado con el tema que acoge la sala en forma de fotos, textos y videos.

Este proyecto se realizó durante el confinamiento que nos obligaba a encerrarnos en casa, con lo cual consideramos era un momento adecuado para poner en orden el material del que disponíamos y clasificarlo y ofrecerlo del modo indicado. Consideramos oportuno exhibir lo que ya mostrábamos en las visitas presenciales a la isla, haciéndolo de manera que cualquier persona, desde cualquier lugar del mundo pudiese acceder a lo que se muestra, sin desplazarse.

Evidentemente se trata de un proyecto vivo porque no debe limitar las capacidades de reorganización del material existente o la inclusión de nuevos elementos que surgen continuamente como depósitos, publicaciones o noticias que merezcan la pena ser incorporadas a esta visita.

Se ha diseñado para verlo con claridad en ordenador. Tamaño de letra, de imágenes, de vídeos, todo ello se ha tenido en cuenta para lograr una agradable “visita”. Pero también se puede acceder a la misma desde un teléfono móvil aunque la incompatibilidad de algunas marcas nos ha impedido, de momento, satisfacer a todas ellas, como hubiese sido nuestro deseo.

El edificio está organizado del siguiente modo: En la planta baja se procura recoger la exhibición de todo lo que tiene que ver con el Hospital que fue desde el Siglo XVIII hasta el Siglo XX. Capillas católica y anglicana, salas de medicina y cirugía, radiología, traumatología, odontología, oftalmología, farmacias siglo XX y XIX, laboratorio, Biología marina y Biblioteca a cuyo contenido se puede acceder, en tiempo real, desde la misma visita virtual.

En el piso superior se está creando el Centro de Interpretación del Puerto de Mahón y su contenido, en un futuro, enriquecerá la visita virtual además de la presencial.

Debemos agradecer a quienes han colaborado en este proyecto aportando sus correcciones de textos y de las traducciones a los diversos idiomas en que se ofrece la visita (Español, Catalán, Inglés, Francés, Italiano y Alemán), así como aportando su voz a los audios que la acompañan y que se ofrecen como audioguía. Todo ello requiere un notable esfuerzo que es justo reconocer. Esperamos con ilusión a los nuevos tele-visitantes.

José Mª Vizcaíno Aznar

Acceso a las web’s de la Fundación Hospital Isla del Rey

Fundación Hospital Isla del Rey
islahospitalmenorca.org
Visita virtual al Hospital
isladelrey.es

La epidemia que no lo era (y II)

agosto 1st, 2020

(Este artículo es continuación del publicado el 8 de Julio en el Diario Menorca, sobre la incidencia del escorbuto en el asedio del castillo de San Felipe en 1781-82.)

Las cifras las recogió el capellán castrense Lindemann, quien periódicamente enviaba sus crónicas al diario de Hamburgo, conformando una preciosa documentación cuya primera edición traducida del alemán se agotó y cuya lectura recomiendo gracias a la nueva edición a punto de salir ya.

En esas crónicas recogió el día a día de lo que allí acontecía y que así ha podido llegar a nosotros con la frescura de la crónica periodística.

Cuando finalizado el asedio rendida la plaza, y salidos de allí los sitiados tiene ocasión de ver, oír y preguntar nos recoge, como crónica periodística fresca, que entre los sitiadores ha habido 600 heridos (en otro lugar dice que pudieron ser menos) pero que de todos ellos, solo uno salvó la vida , lo que nos refleja la alta mortalidad en aquel entonces de las heridas de guerra.

En el bando contrario, el de los sitiados, si bien el mismo capellán Lindemann cultiva su propio huerto con judías y habas, y además periódicamente llegan algunos barcos (pequeños) que burlan el asedio y entran en la Cala San Esteban , aportando algunos alimentos frescos, e incluso voluntarios corsos mercenarios, lo cierto es que en su precioso Diario del Asedio ya describe el día 13 de diciembre que ha aparecido escorbuto y se extiende sigilosamente y aunque “ la gente parece desconocer esa enfermedad” , ya desde esa fecha casi diariamente anota escorbuto y los crecientes estragos que hacen mella en todo el personal de allá adentro.

De una guarnición completa el 19 de agosto, antes del asedio de 2636 hombres anota el día 5 de febrero como enfermos, 1327 cuando empiezan las negociaciones para la capitulación, además de 147 heridos , 95 bajas en combate (suponemos fallecidos en combate) y otros 107 como bajas por enfermedad .

Ya cuando salieron del castillo tras el acuerdo de rendición honrosa y se trasladó el grueso de las habitantes del castillo, hombres y mujeres , andando hasta Alayor donde se alojarían hasta su evacuación a puertos ingleses, cuando salieron por su propio pie, el día 12 de febrero, o sea siete días mas tarde había 560 “infectados por escorbuto”, habiendo muerto por ese escorbuto otros 65 en el hospital entre el 6 de enero y esa fecha de salida del castillo.

Esta claro que los asediados habían entrado ya en una clara avitaminosis C, el escorbuto, que se tenía como enfermedad infecciosa, que se contagiaba en cifras crecientes de afectados y que solo cabía esperar que acabará afectando a toda la población asediada. Era cuestión de unas pocas semanas más, y no es raro que un par de desertores avisaran al duque de Crillón del mal estado de las cosas allí y que este último llegara a ofrecer una cantidad o soborno para capitular sin esperar a mayores derramamientos de sangre. Porque en su bando, expedicionario también iban mal las cosas. Cuando se trataba de asistir heridos y mas aun con la enfermedad que anota Lindemann con vómitos e intolerancia a alimentos que padecía un parte importante de mismas. En sus hospitales tenían 2000 enfermos, la mayoría por problemas digestivos.

Una década después, el médico de la Marina inglesa, Lindt, ya había publicado los resultados de sus experiencias con las dietas, y el escorbuto desapareció a bordo de la Royal Navy en menos de dos años..

Haciendo abstracción de las investigaciones en archivos con lo que encontró mi admirado historiados Dr. Terrón, no me cabe duda de que con unos cuantos limoneros mas y la mantequilla guardada mas a resguardo en las galerías, el asedio hubiera durado mucho mas, (hasta junio preveían los desembarcados hispano franceses) y ello juntamente con el ritmo de bajas y enfermedades entre los asediadores, quien sabe si hubieran tenido que reembarcar.

Lo previno Lindemann en su penúltima página al afirmar”… Gibraltar también peligra si no se consigue prevenir el escorbuto…”.

Porque los asediados tenían buen acumulo de pólvora y balas, y encima amontonaban las que recibían y que no estallaban si eran bombas . Y otros alimentos también los tenían, pero sin vitaminas

Ciertamente el escorbuto fue una arma, como lo fue el paludismo entre los sitiadores de aquella inmensa flota inglesa al mando de Vernon, el que ordenó añadir agua al ron, cuando intentó y fracasó en su intento de la toma de Cartagena de Indias, tan acertadamente mantenida por nuestro “medio hombre “ Blas de Lezo …

No era una epidemia pero se extendía como si lo fuera y podía llegar a ser mortal al cien por cien. Todo era cuestión de meses de no llegar a puerto o al huerto fresco.

Miguel Timoner Vidal.

Médico

Illa del Hospital ¡Venga! un esfuerzo más

julio 26th, 2020

Domingo 12 de Julio, 2020. Hace unos días el amigo Luis Alejandre me recordó que hacía tiempo que no visitaba la Isla del Rey. Y era cierto. Sorry. Al menos 10 meses, o más quizás. Y allá que nos fuimos en lo que se preveía iba a ser un día soleado pero dulcificado por una brisa marítima de tramontana, una de esas que hacen soportable el calor veraniego en nuestra isla.

Así pues bajamos al embarcadero de los Yellow Catamarans y a las 8,45 o’clock nos subimos a la embarcación que, después de un recorrido por una parte del Puerto bajo las explicaciones históricas del propio Alejandre, nos desembarcaría en el muelle de la isla situado frente a Fontanilles en Es Castell. Habría unas 50 personas y, de principio, dos cosas sorprenden: la primera es que esta isla del Puerto de Mahón atrae la atención y el deseo de mucha gente procedente de muchos y distintos países. Aquí, en la barca, nos encontramos a españoles, británicos, franceses, italianos, alemanes y por supuesto nativos menorquines. La otra es el alto nivel cultural de los visitantes. Aquí no encontrareis hooligans ni patanes cerveceros ni gentes que exclusivamente vienen a tostarse a Menorca, sino a gente profesional y erudita, esa que se interesa por la cultura y la historia de esa isla que albergó en buena parte del s. XVIII al mayor Hospital de toda Europa con un total de 1200 camas disponibles. Son gentes que se siente implicadas de alguna manera en la labor de reconstrucción que están haciendo la Associació Amics de l’Illa de l’Hospital después de 16 años de trabajos de voluntariado.

Pero decirlo así sin más es como dar por supuesto que eso es una tarea fácil, que es solo una decisión de la sociedad civil menorquina ante el desamparo y abandono escandaloso a la que estaba sometida la isla en la que desembarcó la Corona de Aragón para marcar el paso de la Menorca musulmana a la Menorca cristiana. Pero no, es un trabajo de gran esfuerzo y constancia porque no es una labor sencilla mantener unida en la ilusión a un numeroso grupo de personas durante tantos años. Para ello se necesita un líder, un hombre no solo con dotes de mando sino una persona capaz de crear equipos, crear cohesión de grupo, de aunar complicidades, de crear ilusión y mantenerla, y de, incluso, organizar el caos.

Y eso lo ha conseguido Luis Alejandre, un mahonés de pro, un hombre providencial para mantener viva esta huella de nuestra historia. Pero no lo habría podido hacer solo sino que ha necesitado estar acompañado por, como decimos, un grupo de hombres, validos, eficaces e inasequibles a las dificultades, que en su día también entrarán en la historia de nuestra isla con el reconocimiento de todos los menorquines. Ahí estarán los José María Cardona Natta (un guía maravilloso para visitar la isla), Juan Cubas, el reconocido actor y conocido ex miembro del sector bisutero de la isla, José Barber Allés y señora siempre al pie del cañón, Toni Barber (ya recuperado del accidente de hace unas semanas que casi le costó la vida) y su señora, responsable del avituallamiento gastronómico de los visitantes, Toni Casasnovas , etc. etc.

Disculpen que no cite a todos los demás pero son multitud los que han venido participando en las tareas de reconstrucción de esta parte de la historia menorquina. Solamente resaltar la siempre entusiasta colaboración de voluntarios y protectores ingleses, italianos, franceses, españoles, menorquines, etc. Y la de los varios guías que explican la isla a los visitantes: Vivianne, Beverley, Mario Cappa, Sema, Toni, el propio Luis, etc.

Alejandre me dijo ‘ya verás cuántas cosas se han hecho en el último año’. Y era cierro, muy cierto. Varias nuevas salas han sido acondicionadas y completadas, nuevas dependencias han sido creadas con especial mención a la nueva Capilla anglicana dedicada a Saint George y a la Sala Británica con originales de diversas disciplinas y procedencias así como el recuerdo emocionado de las 4 visitas que han realizado los Red Arrows en pocos años a nuestra Isla.

Muy trabajadas e interesantes son también las salas dedicadas a la Botica y al Herbolario con muestras de los remedios caseros usados en la época. El colaborador perpetúo Mario Cappa se sigue emocionando en la sala dedicada al hundimiento del acorazado Roma que tanto significó para nuestra isla.

Sema (J.M. Cardona-Natta) nos explicó que no es fácil transportar materiales a esa isla ni organizar suministros de energía, agua, transportes, etc. Nos confesó que se habrían realizado casi 200 viajes en helicóptero para transportar materiales y que, como anécdota, se tuvo que tirar una pared de marés para poder entrar las vitrinas que la Farmacia Maspoch cedió a la Asociación. ‘L’imagination au pouvoir’

Lo que se está haciendo en la Isla del Rey es un prodigio de voluntades y esfuerzos. Y todo se ha podido conseguir con el soporte económico de múltiples donaciones y aportaciones de particulares que aman la historia de su tierra. Docenas de voluntarios siguen participando en las tareas que lograrán reconstruir lo que parecía destinado a la ruina final. Por cierto, ante al anuncio de la lluvia de millones anunciada para el Lazareto, ¿no podían ayudar algo más las administraciones locales a esa Isla del Hospital? Es injusto que una se beneficie de la holgura económica mientras la otra se queda ahogada. El esfuerzo y el tesón de la sociedad civil lo merecen. Una visita a la isla es muy, muy recomendable y no solo para aprender historia menorquina sino para mostrar el apoyo a ese grupo de voluntarios que lo dan todo para conservar nuestra historia.

Quien viera la isla hace 20 años y quien la vea ahora le parecerá estar soñando. ¡Venga unos esfuerzos más y lo lograreis. Ánimos, ya falta menos!

Juan José Gomila Félix

Asociado a los Amigos de la Isla del Hospital

El escorbuto y la vitamina C en el asedio de San Felipe en 1781-82

julio 12th, 2020

Fue en 1881. El 25 de agosto fondeó ante cala Mesquida la expedición naval franco española, salida de Cádiz y venida para arrebatar Menorca al rey de Inglaterra de cuya nación formaba parte, no como colonia, desde el Tratado de Utrech de 1713, aunque la ocupación con tropas en auxilio de pretendiente Carlos que disputaba el Trono de España a Felipe V, se remontaba a 1705 y mejor a 1707. Sabemos que hubo el intervalo de la dominación francesa, como hecho de la Guerra de los siete años, tras la que guerra, hubo restituciones e intercambios de plazas y territorio y como algo que nos atañe, Inglaterra devolvió Belle Île a Francia y a su vez recuperó Menorca. Tengo la sensación de que esos detalles de nuestra historia son poco explicados a nuestros escolares, lo que me parece lamentable porque están en la base de lo que nos diferencia del restos del Archipiélago, y que dependen no solo la diferencia de tamaño.

Total que el Gobernador inglés Mr. Murray tuvo que guarecerse en la tenida por inexpugnable fortaleza de Sant Philip, con sus tropas y sus familias y algunos otros.

La guarnición de Fornells que venía apresuradamente , recogiendo de camino provisiones frescas con reses, no llegó a entrar sino que fue interceptada por la fuerza desembarcada que de pasó se aprovechó de aquella recogida de animales vivos como provisión, carencia que después fue muy grave para los asediados..

Y empezó el asedió , formando un semicírculo terrestre por fuera con parapetos, y baterías alrededor, y en san Felipet y hasta en la Mola, y la organización de l vida en el interior del castillo regulando las provisiones que eran abundantes pues no en vano el castillo disponía de almacenes y galerías subterráneas, que ahora podemos visitar en parte.

Pero no había árboles frutales, y aunque una embarcación birlaba con suma facilidad el bloqueo naval yendo y viniendo desde Livorno sus suministros y cartas no pudieron abastecer lo que los sitiados iban a necesitar al cabo de unos meses cuando se les agotaran sus propios depósitos de vitaminas en sus cuerpos , y en concreto la entonces desconocida vitamina C.

El ESCORBUTO.- ya se conocía sobretodo tras las largas navegaciones de los marinos portugueses que contorneaban África en busca de las sedas y las especias de la lejana Asia. Navegaciones de más de tres meses sin alimentos frescos que podían agotar los naturales depósitos en el cuerpo de cada tripulante, de forma escalonado según lo que almacenaran de antemano y lo que consumiera su cuerpo dependiendo de otras enfermedades o circunstancias. Pero como el tiempo era el mismo para todos, cuando aparecía un primer marinero con los síntomas de escorbuto cundía el pánico, porque la evolución ya bien experimentada y conocida era que en las semanas siguientes los afectadas iban a aumentar número de forma acelerada y progresiva. Era como un contagio, Una epidemia.

Y esto es lo que ocurrió transcurridos septiembre, octubre, noviembre. Y la cosa se agravó, cuando el Gobernador prohibió la pesca y por tanto el provisionamiento de alimento fresco. Pero sobretodo cuando un bomba de los sitiadores destrozó un barril de mantequilla, que en su interior preservaba grandes cantidades de esa vitamina protegidas de su oxidación por la misma capa exterior de la misma mantequilla..

Entre los sitiadores no hubo escorbuto, pero si en cambio algo igualmente grave, que de haber seguido hubiera obligado a levantar el sitio: las heridas de guerra solían ser mortales por la infección que acarreaban y su único remedio, si era posible consistía entonces en amputar el miembro si esa era la parte del cuerpo herida por las balas y la metralla.

Miguel Timoner Vidal

Médico

Equipo de restauración

junio 27th, 2020

Aquí, como en la Legión…nada importa tu vida, ni oficio anterior, aquí, lo único que importa es una actitud de entrega ilusionada al trabajo (Art.1º del Credo del voluntariado adscrito al Departamento de Restauración).

Cómo nació, quiénes conforman este Equipo y que hacen. Cuando tras meses de abrirnos trocha a golpe de hacha, rematando la faena con inmensas fogatas, logramos alcanzar las edificaciones, hizo falta un chute de optimismo para no salir corriendo al embarcadero, echarse al agua y a nado alcanzar Fontanillas. El espectáculo aparecía dantesco, al degradado estado de abandono se añadía la eficaz colaboración de los depredadores, cantidad de vigas sustraídas, ni una puerta, ni una ventana; las palomas, a cientos, anidando en las partes altas, acumulaban en los suelos cantidades ingentes de material apto para el abono agrícola y seguramente, carente de toda publicidad, debió celebrarse un congreso de grafiteros, concurso incluido, que no dejó pared sin impronta por ambas caras, es decir, por fuera y por dentro y como no hay artista sin poso filosófico, la figura se complementaba con sentencias escritas que al pueblo llano nos cuesta captar. Que hacer pues, limpiar. Que supuso, cambiar el hacha y la azada por la escoba y la pala, íbamos progresando. Tras la limpieza empezaron las pequeñas reparaciones que exigían la puesta a punto de los locales, otro paso, que implicó el uso de herramientas mas sofisticadas y mínimos conocimientos técnicos, comenzaba la especialización.

Sin solución de continuidad comenzaron a desembarcar en la Isla artilugios de toda clase y condición, inicialmente con cuenta gotas, a reglón seguido, en forma de cascada: muebles, imágenes religiosas, camillas, cajas registradoras, ataúdes, probetas, balanzas y básculas, mesas para autopsias, sillones de dentistas, aparatos de rayos X y …diga Vd. lo que quiera que acertará. Todo pasaba por el Equipo de Restauración, material que requería una simple limpieza, otros necesitados de una no siempre fácil puesta a punto.

Si no conoce la Isla, prográmese una visita y seguramente se llevará una grata sorpresa y podrá comprobar, que en un entorno de sencillez, lo referente a medicina y farmacia alcanza niveles dificilmente superables, amén de otra diversidad de exposiciones que recrean casi todas las actividades que a lo largo de los siglos han tenido como soporte físico la Isla.

Cuando citaba antes que se alcanzaba la fase de especialización, se produjo un fenómeno silencioso de dispersión/agrupación, posiblemente sin apenas dirección, en el cual el voluntariado, por oficio, por afición, por amistad, por …iba formando equipos en función de las necesidades: jardinería, farmacia, medicina, recogida de aguas, ¡cocina!, biblioteca, pintura, etcétera…y Departamento de Restauración.

En el citado Departamento se reunieron personas procedentes de oficios o trabajos variopintos y de distintas nacionalidades, aquello recordaba vagamente la Torre de Babel, que compenetrados, ayudándonos mutuamente y alertados por el Art.2º del antes mencionado Credo que reza “Inténtalo que, tu si, eres capaz de hacerlo”, nos enfrentábamos a cualquier trabajo que se presente, convencidos que llegará a buen puerto. Hay que reconocer que algunos son realmente profesionales; mecánicos ajustadores, carpinteros, electricistas y el resto manejamos bien la brocha, la lija y como no, el trapo y la escoba para quitar polvo. Eso si, la fidelidad y continuidad han logrado la capacidad de no rendirse ante nada.

Martillo, tenazas, serrucho y poco más componían la dotación de instrumental disponible; cada domingo era obligado acudir al trabajo con la herramienta oportuna: brocha, destornillador, alicates, lijadora y por supuesto con la pintura, los tornillos, la lija, etcétera. Como el tiempo lo arregla casi todo, hoy el taller está dotado con un buen equipo de herramientas, resultado de aportaciones y donaciones, muchas de ellas con acento inglés. No obstante si alguien quiere echarnos una mano, no nos iría nada mal un pequeño torno (no para madera que tenemos) mecánico.

Nuestra ubicación dentro de la Isla, ha sido trashumante, siempre apartados de los circuitos turísticos, parece que al fin nos han asignado unos locales definitivos y lo creemos así, porque eran unos sótanos oscuros, húmedos, con antigua función de carboneras y puede que más remotamente se tratara de las mazmorras. Pero como una de las definiciones de la inteligencia es, la capacidad de adaptación al medio, bien aireados mediante corrientes de aire ha desaparecido la humedad, una buena iluminación crea un ambiente agradable y su discreta situación, permite de tapadillo, a media mañana tomarse un buen café, con un chorrito de Chinchón.

Domingo a domingo con renovada ilusión acudimos a nuestro trabajo, llevamos años y si cabe con más alegría porque nos sentimos útiles y palpamos lo resultados.

Illa del Rei, Isla del Hospital ¡Quien te ha visto y quien te ve!

Equipo de Restauración.

Conchas y fósiles en la Isla del Rey

junio 14th, 2020

                                                                   

Sorprende y no sorprende, el retorno a la actividad.

La Isla del Rey sale de su entumecimiento después del silencio y de la calma obligada por la pandemia mundial. Poco a poco toda la isla y poco a poco también la sala de malacología (ciencia que estudia las conchas marinas), vuelven a retomar su actividad.

En el año 2012 se juntó a la colección mía de conchas marinas, la colección de conchas del doctor José Ramos Alexiades, donada por su viuda María Gracia Pérez Martos a la Illa del Rei. La colección del Dr. Ramos cuenta con más de 5000 conchas de Menorca y del Mar Mediterráneo. Una gran parte fue catalogada y revisada por el mismo doctor. Hace ya varios años se inició un estudio patrocinado por la periodista Mercedes Milá y llevado a cabo por Bep Quintana que consiste en recopilar la información, inventariar todas las conchas y actualizar algunos nombres científicos de dicha colección. Estos días se reanudan los trabajos de dicho estudio.

María Gracia y Rita, quieren agradecer el trabajo de los voluntarios José María Vizcaíno y Paz de Andrés que realizaron la labor de transportar cuidadosamente toda la colección de Es Castell a la Isla del Rey… Paz ha estado años encargándose del buen mantenimiento de la sala de malacología.

La Sra. Ilona Wenck y muchos otros voluntarios han hecho incrementar la colección de la sala con sus aportaciones voluntarias de piezas que tenían en sus casas, heredadas de sus abuelos, etc.

La última aportación son los fósiles marinos traídos por mi hermano Joaquin Pabst, geólogo.

Respecto a la historia geológica de Menorca, inicialmente se divide en 2 grandes zonas, la de tramontana y la de Migjorn. La zona de tramontana es la más antigua y se divide en tres capas o zonas: los de la era primaria, el triásico (pedra esmoladora, Pedra del Toro), el Jurásico y cretásico que juntos representan las típicas calcáreas de Fornells y Son Saura del Norte. La cuarta zona sería la de es Migjorn (Terciario tardío y Cuaternario).

Los foraminíferos de silicio de la foto pertenecen a la época Cuaternaria, en concreto la sub época denominada del Viseense Superior, de hace unos 330 millones de años. Se encuentran en las rocas de Binimel.la hasta Llinaritx cerca de Mercadal.

Rita Pabst

Voluntaria bióloga