Donació Slager

octubre 15th, 2021

Fer una donació no és tan sols un acte de generositat, és també explicitar un compromís amb la societat, amb projectes comunitaris o causes humanitàries. La Fundació Hospital Illa del Rei és, sens dubte, l’exemple més gran a Menorca del que les donacions i el voluntariat poden arribar a construir. El contingut de les sales de l’antic hospital és el resultat de milers de donacions fetes per ciutadans de forma desinteressada. Hi trobem llibres, instrumental mèdic de tota mena, mobles, maquetes de vaixells, i fins i tot portes i finestres.

La darrera donació té una significació especial per la seva magnitud. Es tracta d’una col·lecció de quadres donats pel matrimoni format per Eva i David Slager. El matrimoni, de nacionalitat neerlandesa, ha tingut en els darrers deu anys una estreta relació amb Menorca i ha participat de les diferents iniciatives que la fundació ha dut a terme. L’art ha estat durant aquest temps un dels seus lligams a través de la seva implicació en les exposicions benèfiques que la fundació ha organitzat.

El lligam entre l’art i l’acte de donar és, tal com demostren estudis americans (Giving USA 2013), molt sòlid. L’art, la generositat i el voluntariat augmenten el benestar de l’individu, el seu sentit de pertinença a la comunitat i en últim terme la seva salut mental i física. Ambdós procuren a l’individu valors i actituds dirigides a construir i a gaudir d’un món millor, sa i bell. L’associació entre l’art i la beneficència sorgeix ja a Nova York el 1933 amb el New York City Visiting Committee of the State Charities Aid Association, i al món anglosaxó adquireix una gran importància sustentada per una ètica protestant que propugna el retorn a la societat mitjançant els doblers o el treball voluntari de part de la riquesa o l’estatus aconseguit. Ells ho anomenen una «win-win situation», és a dir, tots sortim guanyant. La donació feta pel matrimoni Slager s’emmarca dins aquesta tradició, una tradició que també s’evidencia en el nombrós grup de voluntaris anglesos que cada diumenge duen a terme tota mena de tasques a l’illa.

La donació està formada per un total de vuit quadres i la reproducció d’una carta nàutica. Aquesta, impresa el 1784, és de Gerard Van Keulen, fill de Johannes van Keulen, un dels millors editors holandesos del segle XVIII. Porta per títol Nieuwe Afteeekenign van het Eyland Minoca Geleegen in de Middelandsche Zee i presenta com a particularitats que l’illa està invertida, ja que està orientada a sud, i Monte Toro i la muntanya Mala estan dibuixades sobre el pla des de l’orientació nord.

Dels vuit quadres quatre són de Kiku Poch i quatre d’Enric Gol. Enric Gol és un virtuós del pinzell interessat en el detall i en el tractament del color. En la donació hi trobam dues de les seves temàtiques més característiques: els bodegons i els interiors. En els primers hi ha una clara influència de la pintura holandesa del segle XVII amb una acurada composició. En els segons hi ha un molt reeixit tractament de la llum que il·lumina els diferents espais interiors.

Kiku Poch, fill de pintors, heretà del seu pare, Poch Romeu, una clara predilecció pel paisatge menorquí. Els quatre olis ens presenten distints racons de Menorca des d’una mirada lluminosa i expressiva. Hi trobam, per exemple, una vista del Fonduco i de Sant Antoni esplèndides.

La donació Slager passa així a enriquir el patrimoni artístic de la fundació, que ja compta amb valuoses obres de Pedro Luis Mercadal, Dolores Boettcher, Torrent i altres.

Carles Jiménez

Voluntario de s´Illa del Rei

La biblioteca que alberga el museo hospital de la Isla del Rey sigue creciendo.

octubre 5th, 2021

Como hemos comentado en diversas ocasiones toda ella es el fruto de donaciones. Ello obliga a ser selectivos en cuanto al material que recibimos de modo que damos preferencia, en primer lugar, a los libros relacionados con la historia de la medicina entendiendo por tal a la que se practicaba durante los trescientos años de vida del hospital. Pero para conocer la impresionante evolución de la ciencia médica no hace falta remontarse tan lejos. Basta con ver lo ocurrido desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días. Y a ello nos han ayudado mucho recientes donaciones recibidas de bibliotecas de médicos, abuelos o bisabuelos de colaboradores o simpatizantes que han querido enriquecer la nuestra con este material.

El museo del hospital, no solamente en la biblioteca sino también con el material expuesto en cada sala nos recuerda cómo, en la época del XIX que hemos citado, surge Louis Pasteur con su “teoría microbiana de la enfermedad”, principio de los avances sobre las infecciones, sus consecuencias y la necesidad de vigilar la asepsia en el material quirúrgico y utilizar los oportunos antisépticos. Pero en la misma época se produce el descubrimiento de Horace Wells que conseguía, por inhalación de óxido nitroso, la anestesia del paciente y aparecen los inyectables. Todo ello fue fundamental para el mejor y más preciso ejercicio de la cirugía que logró dar un paso gigantesco.

Es importante recordar a Conrad Roentgen, (primer premio Nóbel de física en 1901), y su descubrimiento de los Rayos X que renunció a patentar e hizo donación del premio en metálico a la Universidad de Würzburg. Produjo una gran influencia en el diagnóstico.

Si a todo lo anterior unimos en la misma época el giro positivista de la medicina al procurar encontrar el porqué de las enfermedades y de los resultados médicos y su búsqueda de respuestas mediante el apoyo de ciencias como la química, física, biología, bacteriología y tantas otras, observaremos lo que supone el principio del siglo XX para la ciencia médica.

Pues bien, me satisface poder comunicar que acabamos de recibir dos importantes colecciones de libros, ambas de principios del siglo XX. Una de ellas perteneció al Dr. Eduardo Paniagua, natural de Valladolid. Ejerció casi toda su vida como médico rural en Reinosa. Dadas las dificultades de comunicación de aquella época tuvo que equiparse con una biblioteca médica de consulta. Sus nietos la han cedido a la Isla del Rey. La otra, muy abundante, procede de un conocido menorquín, Juan Mir Llambías, inicialmente químico y posteriormente farmacéutico. Supone un estupendo complemento a la multi disciplina que rodea a la medicina y farmacia de principios del mismo siglo XX. Entre ambas donaciones enriquecemos ese importante periodo de la historia de la medicina.

José Mª Vizcaíno Aznar

Retorno a la Capilla de las Monjas de la Isla del Rey la Imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro

septiembre 17th, 2021

Agradecería, si merece su aprobación, la publicación del presente escrito abierto públicamente con especial atención para el Sr. Alcalde de Maó.

La especial amistad que mantuve con Sor Demetria Bragado Medina (q.e.p.d.), hacia que coloquialmente me contara historias como la sucedida con la Imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro que durante decenas y decenas de años estuvo y pertenece a la Capilla de las monjas del Hospital Militar de la Isla del Rey y hoy, por razones que desconozco, la Imagen se encuentra en una habitación del Geriátrico del Ayuntamiento de Mahón.

Palabras de Sor Demetria indicaron que en el año 1964, el Hospital Militar de la Isla del Rey se trasladó a la carretera de San Clemente y las monjas se llevaron esta Imagen al nuevo centro juntamente con ellas. Pasado un tiempo se prescindió de su servicio y tuvieron que abandonar el Hospital Militar y consecuentemente en su salida se olvidan llevarse la imagen.

En estos momentos, entre los grandes progresos de recuperación del cuerpo de habitáculos del antiguo Hospital por parte de sus voluntarios, se encuentra la Capilla de las Monjas y consecuentemente se procederá a colocar en ella todo el mobiliario que se tiene almacenado.

Pido con todo respeto al Sr. Alcalde que la Imagen sea devuelta donde estuvo hasta el año 1964 para bonito detalle a la Congregación de las monjas de caridad.

Actualmente la imagen de la Virgen Milagrosa, que nos regalaron las Hermanas de la Caridad del Colegio Sant Josep de Mahón, está en proceso de restauración, así como, también las dos salas de la Capilla de las Monjas, de la Isla del Rey.

Esta recuperación de la Virgen del Perpetuo Socorro, sería poner la guinda al pastel.

Antonio Pons Villalonga

Voluntario de la Isla el Rey

Mientras otros duermen, yo también soy voluntaria.

septiembre 2nd, 2021

Soy Laia, voluntaria de la Isla del Rey desde que mi madre me llevaba en mochilita, hasta mis actuales 12 años. Vivo en Madrid, pero vengo habitualmente a Menorca a ver a mi familia. Desde la capital, cada domingo, contribuyo haciendo cerámica y pinturas con acuarela que traigo en verano para ayudar a recaudar dinero para la Fundación. Me despierto pronto, desayuno y me pongo a trabajar: como ellos, el resto de voluntarios, pero cruzando la cocina en vez del puerto.

Cojo mis pinturas, pinceles, barro, y empiezo a crear. Aunque no lo parezca, cada cosa que hago lleva su tiempo y se hace despacio. Por ejemplo, el barro debe ser amasado, luego hay que darle forma, después esmaltarlo y finalmente meterlo en un horno especial que llega a los 1.100 grados. Eso que antes era un grumo de barro se convierte en una pieza de cerámica y en un trocito que tú te llevarás de mí.

Intento hacer cosas de la isla, pero a veces dibujo o doy forma a lo que me sale. No siempre tengo imaginación, pero siempre sale algo, y sigo con la rutina.

Después de todo ese esfuerzo y dedicación me hace mucha ilusión cuando voy a la isla y vendo cosas que revierten en Ella, porque me hace sentir que vale la pena hacer lo que hago. También me da mucha felicidad llegar y ver las cosas nuevas que han hecho otros voluntarios y los progresos que conseguís, ¡como trabajáis!

Os conozco a todos, hasta con mascarilla, y aunque yo me esconda un poco bajo la mía, vuestras voces y silencios me son familiares.

Sople tramontana, haga mucho calor o llueva, vosotr@s estáis ahí, en el barquito hacia la pequeña isla de la isla. Me dicen que sólo habéis faltado dos domingos en 17 años, ¡qué barbaridad!

Tiempo, constancia, dedicación e imaginación … creo que eso es lo que los voluntarios podemos aportar y a la vista están los resultados. ¿La recompensa? Compartir las historias del invierno, las risas, la música, escucharos los éxitos, fracasos y nuevos sueños; volver y tener siempre una gran familia.

Cada uno poniendo un granito de arena hemos hecho una montaña. Espero que esto siga así años y años y que vayamos siempre a mejor.

Os veo el año que viene. Fins prest.

Laia Conde Alejandre

Voluntaria de la Isla del Rey

«Moments a Cor» en la Isla del Rey

agosto 20th, 2021

Estará con nosotros otra vez el conocido grupo de Góspel el próximo martes 17 de agosto a partir de las 19.45 con Elsa Perches al frente de ellos, teclado incluido: misma pasión, misma electrizante riqueza musical.

Pasados unos tiempos difíciles, no podíamos dejar de contar con ellos, por todo lo que significan para nosotros. Cuando nadie daba un duro por nosotros y tímidamente nos abríamos a nuestra sociedad, <<Moments a Cor>> apostaron por nosotros, sin condiciones, asumiendo que no teníamos más electricidad que la que producía un viejo grupo electrógeno de Puertos, sin más escenario que el formado por vigas viejas montadas sobre “cantons”, contando, eso sí, con el entusiasmo de un público entregado.

Por esto hoy, cuando prácticamente el edificio del antiguo Hospital Naval ingles de 1711 está salvado –que no recuperado totalmente- , cuando ya contamos con energía eléctrica e incluso un amplio escenario, cuando la Isla del Rey se ha abierto al mundo cultural tras la llegada de Hauser&Wirth entre nosotros, queremos rendir homenaje a quienes como ellos tuvieron fe en nuestro proyecto. Creyeron sin esperar nada a cambio, como siguen haciéndolo muchos de nuestros benefactores.

La lista sería extensa. La omitimos, especialmente para evitar olvidos y para no alargar esta nota. Pero todos ellos saben –particulares, administraciones, empresas, prensa local- que parte del éxito actual, se debe a su compromiso de hace quince años, cuando lo mucho que recibíamos de otras gentes, eran unas cariñosas palmaditas en la espalda acompañadas de una cínica y complaciente sonrisa. Pero allí estaba un grupo de tercos voluntarios, dispuesto a seguir luchando por recuperar un trozo importante-irrepetible- de la historia del Puerto de Mahón, con todo lo que representaban cerca de 300 años de vida hospitalaria –ciencia médica y farmacéutica, dolor, vida, esperanza, solidaridad, humanidad- de ingleses, franceses, norteamericanos y españoles.

En los cantos de <<Moments a Cor>> estarán presentes la noche del martes, muchos amigos leales, buenos responsables y administradores públicos, donantes anónimos, voluntarios. Algunos ya marcharon a la Casa del Padre y nos dejaron al frente de un mismo compromiso, un mismo proyecto.

Todo, todo, pasará por nuestras mentes, cuando las voces que dirige y dinamiza Elsa Perches, vibren en un escenario inigualable como es la Isla del Rey.

Luis Alejandre Sintes

Presidente Fundación Hospital de la Isla del Rey

La Isla del Rey, lugar idóneo para una reunión de trabajo de Sasga Yachts.

agosto 5th, 2021

ISLA DEL REY, FORO ABIERTO.

<<Desde que empezamos nuestras actividades ofrecimos la Isla del Rey para reuniones y eventos, muy especialmente-tratándose de un antiguo hospital- de especialidades médicas y farmaceúticas. Pero nunca vetamos acoger otras iniciativas, aprovechando el irrepetible lugar y una historia fruto de cruces de culturas y de gentes que le imprimen un carácter especial.

Consideramos muy valioso el testimonio de una empresa local, muy ligada al puerto , abierta también como nosotros al mundo, recordando aquel vivo y cosmopolita Port Mahón del siglo XVIII>>.

José Barber Allés

Voluntario de s´Illa del Rei

Acertada decisión para reunir todo el equipo de nuestra empresa, en un lugar privilegiado, la Isla del Rey, para trabajar y disfrutar.

La verdad es que el entorno tiene un potencial altísimo para realizar eventos de este tipo (semi lúdicos) ya que permite al equipo trabajar un poco y también disfrutar de la historia de nuestra isla, de la que estamos orgullosos, y al mismo tiempo relajarte con una comida bajo los ullastres y cerrar el día con la visita a la galería. Inmejorable.

Nuestro objetivo fue presentar al Comité de Dirección y al resto del staff el Plan de crecimiento de la compañía hasta 2025. Nuestras temporadas van desde Septiembre hasta Agosto del siguiente año por lo que el plan se iniciaba en la temporada 2021-2022 y finalizaba en 2024-2025.

Fuimos 18 personas entre las que había todos los departamentos (Comercial y Marketing, Producción, Compras, Calidad, RRHH y Finanzas) El objetivo de la compañía es más que doblar la producción en estos años, remodelar la gama de producto y ofrecer un servicio Signature para la gama más alta (54 y 68 pies de eslora) donde los clientes podrán dejar su huella sus barcos ya que participarán en parte del diseño de los mismos.

En estos momentos estamos ya creciendo a buen ritmo y hemos empezado a vender a nuevos mercados (Japón y Nueva Zelanda) además del incremento de demanda que tenemos de los mercados habituales (España, Italia, Francia y Croacia)

Muchas gracias, al equipo de voluntarios de la Fundación Hospital de la Isla del Rey.

José Luis Sastre Gardés

General Manager

A la recerca del sentit

julio 26th, 2021

La presència, la proximitat de la mort ens confronta amb el sentit de la vida.

Som llançats a l’existència, això sí, amb recursos desiguals i sense que ningú ens demani permís i aquí ens trobem, massa sovint, desorientats intentant trobar un projecte que ens guiï, i anem saltant vacil·lants de projecte en projecte a la recerca d’aquest sentit o potser simplement per intentar escapar del torbador buit de la mort.

Buit que les religions intenten omplir amb l’expectativa d’una altre dimensió més trascendental, més plena i joiosa o que les filosofies cerquen colmar aquí amb la plenitud d’una bona vida.

Però han arribat a alguna conclusió els pensadors de la història de la humanitat sobre en què consistiria una bona vida? A on radicaria la felicitat?

Hi ha el qui ha assegurat que hem arribat a aquesta vida rodejat de somriures i aquí estem per recollir somriures i reconeixements. I és veritat que un bon somriure ens alegra l’existència.

Un altre afirma que la vida està plena de plaers que li donen sentit, i a la recerca de plaers ens hem d’orientar. I segurament sí, sí que hi ha algun moment gloriós en el tràfic sexual o en un trobada gastronòmica entre amics.

Hem vingut en aquest món a desenvolupar les nostres facultats, afirmarà un altre, i segur que també és motiu de satisfacció aprendre a sonar el violí, a rallar el xinès, o a restaurar un moble antic. Però sí, hem vingut en aquesta existència a aprendre, la curiositat és una font inesgotable de gratificació, encara que sigui a aprendre a en què consisteix una bona vida, amb això hi ha bastant de consens.

Un altre assegura que el sentit de l’existència el trobarem en la contemplació de la bellesa, en l’astorament trascendental que provoca la visió del firmament estelat o en la percepció de la glòria de les flors, i també tindrà raó.

I un darrer que proclama que la felicitat només la trobarem en la pràctica del virtud, en l’altruisme, que vol dir, comportar-nos amb els altres i amb l’entorn com si fossin nosaltres mateixos, i tenir cura d’ells com si de nosaltres es tractés. Una mica més difícil, però potser té tota la raó el filòsof Baruch Spinoza.

Probablement una bona vida consisteixi en un compendi de totes aquestes receptes vitals en una proporció harmoniosa. I aquí en el projecte de l’illa del Rei aquesta harmonia vital s’ha encarnat. Aquí recollim somriures, alguna trobada fraternal gastronòmica, potser fins i tot alguna refrega sexual, la contemplació de la bellesa, aquí també desenvolupem les nostres habilitats, aprenem sempre coses i no diguem, tenim cura de nosaltres i del entorn.

Sí, sí, aquí sentim l’orgull de formar part d’un projecte més gran que dóna sentit a la nostra existència. A més ara amb la incorporació de la galeria Hauser and Wirth, aquest projecte altruista i sostenible tindrà una resonancia molt més gran i arribarà a tot el món. Estimats voluntaris ja ens podem morir en pau, ja hem trobat el sentit de la vida, i si a damunt creiem en una altre existència, morir serà un simple tràmit a la felicitat perpètua.

I si encara tinguessim algun dubte sobre si hem ajudat prou als nostres semblants, sempre ens podem oferir a ajudar als vius en la sala de disseccions tal com resa la màxima que acomiada als visitants en la sala d’autòpsies de l’hospital.

Anton Soler i Ferrater, voluntari de l’illa del Rei.

Capitán Bob Radford

junio 24th, 2021

El pasado domingo 20 de junio, el Capitán Bob Radford entregó al presidente de la Fundación Hospital de la Isla del Rey, Luis Alejandre, un cheque por los 10.000 dólares que ha recaudado para una rampa de acceso para discapacitados.

Esto se ha conseguido gracias a un magnífico esfuerzo por su parte al recorrer 80 millas en una bicicleta estática el día de su 80 cumpleaños. Tras las graves lesiones sufridas por una caída, Bob Radford quedó con movilidad reducida y, al haber sido voluntario en la Isla del Rey durante muchos años, fue muy consciente del limitado acceso a la isla para las personas en su situación. Decidido a conseguir apoyo y siempre en busca de un nuevo reto, en un principio se propuso utilizar un triciclo para ir en bicicleta desde Mahón hasta Ciutadella. Sin embargo, Covid lo hizo inviable y junto a la imposibilidad de volver a Menorca desde Estados Unidos, decidió adaptar su reto a las circunstancias y finalmente el maratón tuvo lugar en Boston, Estados Unidos, en una bicicleta estática.

Después de mucho entrenamiento y preparación tanto física como psicológica, comenzó a las 04.22 de la mañana y completó 80 millas a las 18.30 de la tarde, con sólo algunos pequeños descansos entre medias para alimentarse. Las donaciones se recogieron a través de: www.gofundme.com/f/bob-radfords-virtual-bicycle-ride-across-menorca – que sigue abierto para cualquier otra donación.

Después de haber estado fuera de la isla desde el año pasado, Bob expresó su satisfacción por lo que han conseguido los voluntarios y dijo que la isla tenía muy buen aspecto. Luis Alejandre respondió:

“Le pedimos disculpas a Bob, por no haber conseguido desbloquear el tema de la ampliación del  muelle histórico, básico para iniciar el trazado  de la rampa. Si importantes son los supuestos indicios de  una variedad de coral, mas importantes son para nosotros las personas como Bob”

Beverly Ward

Patrona Fundación Hospital de la Isla del Rey

Punto de inflexión

junio 13th, 2021

Hay momentos que marcan un rumbo, como los mojones de un camino. Para los voluntarios de la Isla del Rey han sido importantes en su ya larga ruta de 16 años.

El pasado 25 de mayo, firmábamos sobre la Isla con Fomento de Turismo del Consell Insular, un convenio plurianual de colaboración, materializado este año con la aportación de 20.000 euros para construir un ascensor entre las plantas baja y primera del antiguo Hospital, dando parcial cumplimiento a la Ley de Accesibilidad Universal 8/2017. Con nosotros la Presidenta Susana Mora y la Gerente de Fomento Elena Costa junto a los Alcaldes de Mahón y Es Castell Héctor Pons y Joana Escandell, el primero como Ayuntamiento propietario de la isla, comprometido actualmente en el proyecto de recuperación del Ala Sur con fondos mayoritariamente procedentes del 1,5% Cultural y la segunda de un pueblo muy unido a nosotros por cercanía física y humana, con apoyos previstos a la rehabilitación de una sala del Centro de Interpretación del Puerto, dedicada a la evolución de aquel primitivo Georgetown (1764) pasando por Real Villa de San Carlos (1782) hasta el actual Es Castell, nacidos todos del cercano castillo de San Felipe.

Los asistentes a la cita pudieron verificar in situ la localización de la zona del ascensor, así como el avance de las obras no solo de la Fundacion, sino las auspiciadas por Hauser&Wirth que también visitaron.

Por supuesto damos valor a estas aportaciones. Sabemos que no podemos aproximarnos al presupuesto de 1.075.000 euros del que disfruta el Lazareto, pero sabemos sumar esfuerzos obteniendo buenos rendimientos. Siempre fundamentales los de los voluntarios: en el balance consolidado de 2020, sus aportaciones –además de su trabajo- junto a la de amigos y visitantes ascendieron a 149.466 euros.

Pero también fue día para exponer nuestros proyectos y necesidades inmediatas con vistas a consolidar en la planta baja del edificio histórico un testimonio sobre la evolución de la Medicina, la Cirugía y la Farmacia durante los cerca de 300 años de vida hospitalaria en aquel recinto y el Centro de Interpretación del Puerto de Mahón a ubicar en el primer piso.

Y expusimos proyectos –rampa de acceso universal; acometida eléctrica; recogida al 100% de pluviales; aceras; 14 puertas para cierre de zonas, etc- que ascendían a 606.000 euros de los que solo tenemos dotados 167.000.

Incluso pudimos hablar de sueños: queremos llegar a utilizar un 100% de energías limpias superando rígidas normativas sobre protección del territorio; necesitaremos recuperar el edificio histórico derruido simétrico a la Casa del Director cuando alguien apunta que podría ser el primer Pabellón de Estado con que contasen las Baleares; tampoco descartamos recuperar el proyecto de “basina” o piscina natural en aquellas aguas limpias según un diseño que nos dejó el arquitecto Pedro Luis Mercadal. No tratamos del tema deudas comprometidas, porque ya forman parte de nuestro ADN, aunque si nuestra incapacidad para desbloquear la ampliación del muelle histórico, aspecto que será vital en fechas inmediatas. Los que hemos sido capaces de navegar en las difíciles aguas de nuestra burocracia, los que hemos sabido defender con dignidad nuestros valores de voluntariado y ausencia de lucro, los que hemos despachado el tema del muelle en el propio Ministerio de Medio Ambiente y ante la Autoridad Portuaria de Baleares, no hemos sido capaces de desbloquear un tema medioambiental teñido de subjetividades y protagonismos.

Resumiendo:

-importantes para los voluntarios los respaldos institucionales; no podemos vivir como compartimentos estancos, cuando a todos nos mueve el bien y el interés por Menorca.

  • Importante paso el del 25 de mayo. ¡Gracias!

Luis Alejandre Sintes

La sala de las sagas

mayo 27th, 2021

En los ya lejanos veranos de mi infancia y primera juventud, lo primero que veía al despertar y abrir la ventana era la Illa del Rei, aureolada por el poderoso sol del amanecer. Muchos días nos dábamos el primer baño en aquellas tempranas horas en una Plana de Cala Figuera absolutamente en calma, otros días salíamos con la fitora a pescar pulpos, otros a pescar con caragolins que recogíamos en los aledaños del hotel Port Mahón y otros los dedicábamos a leer las aventuras del Capitán Trueno que siempre nos dejaban en ascuas hasta la próxima semana.

No es de extrañar pues que en mi primera novela ( “Dorada a la sal”, Rotger 1997) apareciera en sus páginas la Illa del Rei, en la que nunca había puesto mis pies pese a que mi padre llegó a trabajar allí de médico (y depurado por ello al final de la Guerra Civil). Cuando escribía el relato la isla llevaba años abandonada y expoliada y el narrador la imagina recuperada y sede de un espectacular Parador Turístico, que es lo que entonces se estilaba en parajes singulares como el de la Illa. Allí toman unas copas dos de los protagonistas de la novela, en una cantina llamada “La Logia” de una “Isla Republicana”…

Fui perdiendo poco a poco las esperanzas del Parador a medida que veía desde lejos pero con profundo desgarro sentimental el progresivo deterioro de las instalaciones del formidable Hospital de Sangre de los ingleses. Me había resignado ya a la pérdida definitiva del emblemático y formidable edificio cuando empecé a tener noticia de unos voluntarios que estaban desbrozando la maleza que invadía el viejo hospital. Alguna visita bajo el magisterio del imprescindible Sema Cardona Natta, me permitió ir viendo la gestación de las diferentes salas médicas y farmacéuticas mientras germinaba en mi cabeza la idea de una sala de oftalmología, pero tenía poco material, salvo algún viejo aparato, una apreciable biblioteca personal de libros de la especialidad y unos pocos instrumentos quirúrgicos de la época de mi padre. La cosa no daba para una sala, pero con el dinamismo de la diplomada en enfermería Mercé Bagur, auténtica ejecutora de la idea, nos pusimos en marcha.

Entonces apareció en escena mi viejo compañero y amigo de la Universidad de Zaragoza, Juan García de Oteyza, menorquín vocacional, quien, con un entusiasmo contagioso nos dio el empujón que necesitábamos. El doctor Oteyza contactó y ganó para la causa a otros oftalmólogos catalanes relacionados con nuestra isla, muy especialmente con la doctora África Menacho Viladot, también con casa en Menorca, quien por uno de estos prodigiosos azares de la vida acababa de dejar el consultorio de su padre, el doctor Rafael Menacho García -Menacho (1927-2018), para unirse a un grupo de especialistas. África vio el cielo abierto con la propuesta de colaborar en la isla del Rey, y así fue como el formidable legado de su padre ha pasado a la sala de oftalmología del Hospital, acabando por configurar una sala museística sin parangón en el mundo de la oftalmología, no solo por su contenido sino por la peculiaridad de reunir a tres sagas de médicos oftalmólogos.

Tanto el doctor Pedro Bosch Olives, mi padre, que ya he apuntado que llegó a trabajar en el Hospital Militar que sería después de los ingleses, como uno mismo, junto con mi esposa la doctora Valero y nuestro hijo Jordi con la doctora Sara García conformamos una de ellas. Luego tenemos al doctor García de Oteyza, cuyo padre Juan Antonio García de Oteyza Romero, fue un reputado oftalmólogo en Lleida y que hoy ve la continuidad de la saga con su hijo, el doctor Gonzalo García de Oteyza Delbés, y por fin, a la saga estrella de este original museo, la saga de los Menacho que se continúa hoy con la doctora África Menacho.

Estamos pues ante una auténtica e insólita Sala de las Sagas que nos llena de orgullo y también de agradecimiento a la Fundació Illa del Rei por la acogida y las facilidades y ayuda que siempre nos han prestado, y confiamos que nuestra aportación contribuya al esplendor de un enclave único y revalorizado ahora por la próxima apertura de la galería Hauser & Whirt.

Un brindis por S’Illa y su esplendoroso futuro.

Pedro J. Bosch